¿Cada cuánto tiempo cambias de móvil? ¿Y de ordenador? ¿Y de televisor? Seguramente ese tiempo haya ido acortándose en los últimos años debido, en gran medida, a la obsolescencia programada. Un fenómeno que no se refiere solo al hecho de que un objeto tecnológico deje de funcionar, sino también a que surja uno mejor o, directamente, a que pase de moda. La consecuencia es que la basura tecnológica no deja de aumentar y amenaza al medio ambiente.
¿Qué son los RAEE? (enlace ECOLEC)
¿Cuántos electrodomésticos hay actualmente en los hogares españoles? ¿Cuántos pequeños aparatos eléctricos contribuyen a facilitar el trabajo de miles de personas? Y en el campo sanitario o audiovisual ¿qué cantidad de productos electrónicos se utilizan para la elaboración de pruebas o la grabación e imágenes? Ante estas preguntas, cabe añadir otra más: ¿qué se hace con estos aparatos cuando dejan de funcionar? Sencillamente se convierten en residuos.
Los residuos de aparatos eléctricos y electrónicos (RAEE) son aquellos elementos que utilizamos diariamente, como cepillos de dientes eléctricos, secadores de pelo, tablets, lavadoras, teléfonos, frigoríficos o planchas, y que cuando dejan de funcionar se vuelven inservibles y pasan a ser considerados como RAEE.
Una de las preguntas más habituales para la ciudadanía es dónde pueden depositar sus residuos de aparatos eléctricos y electrónicos (RAEE) una vez que han llegado al final de su vida útil. Existen varias opciones y todas son gratuitas:
Esta campaña de comunicación se pone en macha en virtud del Convenio de Colaboración suscrito entre la Federación Andaluza de Electrodomésticos (FAEL/AAEL) con los Sistemas Colectivos de Responsabilidad Ampliada ECOLEC, ECOTIC, European Recycling Platform-ERP, RECYCLIA y la planta de tratamiento de residuos RECILEC para la correcta gestión de los RAEE.