La sociedad avanza y los profesores no nos podemos quedar atrás. Lejos quedaron las clases magistrales donde los alumnos escuchaban en silencio a los profesores sin interrumpirles.
Proponemos clases dinámicas, activas, con alumnos en movimiento por el aula. Esto da mucho miedo, lo sabemos. Pero una vez se lleva a cabo una ordenación de la clase, partiendo de los medios que disponemos, los resultados son muy buenos.
Permitir que los alumnos compartan entre ellos su aprendizaje, que se consulten, que se ayuden. En fin, que se diviertan aprendiendo.
Todo ello con el mensaje insistente, continuo, de que ellos pueden lograrlo. Un gran avance a logra a través del método científico es descubrir que el error no es un error: es aprendizaje. Así, logramos alumnos mucho más estimulados frente a los retos que se les plantea.
Trabajar unidos para frenar el fracaso escolar, ayudando a tu compañero de equipo, dará como resultado una reducción total del absentismo: tu equipo te necesita, todos juntos lo conseguiréis.