Actualmente, los dispositivos llegan a las manos inexpertas de las alumnas y de los alumnos probablemente demasiado pronto y sin ningún tipo de formación.
Es por ello que la escuela, como colaborador en el proceso de aprendizaje de los alumnos junto a las familias, acompañen también en este proceso.
Nuestro proyecto emplea toda clase de tecnologías, por lo que es clave que en el transcurso de los proyectos siempre haya una parte formativa sobre el buen uso de los mismos.
Si logramos que aprendan a usarlos bien, así como a conocer los peligros de emplearlos mal, o de cómo podrían dañar a alguien con los dispositivos, habremos pasado de intentar solucionar los daños a formar.
Pero, de nuevo, haciendo hincapié que esta parte debe ser trabajada desde los valores de respeto y compañerismo.