“Un proyecto educativo que, a mí,
me enamoró desde el primer momento”
MARÍA BELÉN ÁLVAREZ ESTRADA,
profesora del Departamento de Ciencias Naturales
del IES San Fernando de Badajoz
Mi nombre es Belén Álvarez. Soy profesora de Biología y Geología y desde hace cuatro años desarrollo mi labor docente en el IES San Fernando. Sólo hace cuatro años que estoy en el centro, pero ¡el mundo ha cambiado tanto desde entonces!
En aquel año de mi llegada, varios compañeros pusieron en marcha una Competición de Retórica y Debate por equipos destinado a alumnos de bachillerato. Dedicaron mucho tiempo y empeño, sin esperar nada a cambio, a darle forma al proyecto, a establecer las normas que lo regularían, a pensar temas para el debate, a convencer a alumnos para participar en él; cuestión ésta especialmente difícil teniendo en cuenta la etapa educativa a la que el concurso iba dirigido y la presión a la que estos alumnos están sometidos para intentar conseguir la ansiada nota, que les permita superar el corte establecido en la carrera de sus sueños, a difundir la idea entre el profesorado e involucrarlos en un proyecto educativo que, a mí, me enamoró desde el primer momento.
Algunos profesores se animaron a participar como jurado, otros preferimos ser meros espectadores y yo, personalmente, disfruté asistiendo a casi todas las pruebas del concurso; todas las que mi jornada lectiva me permitía, aunque no fui la única, el salón de actos se llenaba en cada una de las convocatorias con alumnos que asistían curiosos a ver lo que se cocía allí dentro, algunos imparciales, otros apoyando al amigo que concursaba ese día, todos respetuosos e interesados.
Antes de cada prueba, se palpaba el nerviosismo por ver no sólo el tema a debate, sino la postura que cada contendiente tendría que defender, lo que daba un extra de dificultad al hecho ya de por sí difícil, por poco practicado en nuestro sistema educativo, de tener que argumentar, contraargumentar, rebatir, interpelar a un oponente delante de un montón de compañeros.
En ese concurso descubrí la brillantez de algunos alumnos que en clase pasaban bastante desapercibidos.
Recuerdo los minutos iniciales de todas las clases que daba en bachillerato después de cada prueba del concurso. Siempre comentábamos las incidencias más destacadas del debate del día, lo que nos había gustado de cada participante, lo que creíamos que no se debía hacer, lo que podían aprovechar mis alumnos concursantes para cuando les tocase y, por qué no, también las valoraciones del jurado con las que no todos estaban siempre de acuerdo.
La pandemia originada por la COVID-19 ha impedido poner en marcha las últimas ediciones del concurso, pero ello no ha sido óbice para seguir trabajando en el proyecto, revisando la normativa, proponiendo nuevos temas, buscando nuevas formas de publicitar la actividad, consiguiendo la participación de un nutrido grupo de profesores que seguro lograrán mejorar el buen producto que ya existía.
Sólo espero que la ciencia haga su trabajo y podamos pronto recuperar las viejas costumbres que por cotidianas no valorábamos en su justa medida y ahora añoramos. Sólo espero que pronto podamos volver a quedar con amigos, celebrar cumpleaños, abrazar a nuestra familia y, por qué no, disfrutar con el buen hacer de nuestros alumnos debatiendo en el concurso de retórica y debate del “Sanfer”.
“Hola a todos,
soy Sergio Pinto alumno de…”
SERGIO PINTO RECIO,
ex alumno del IES San Fernando y ganador en el curso 2018-19 de las competiciones de Retórica y de Debate por equipos
De esta manera comencé cada uno de mis debates durante los dos años en los que participé en la competición de Retórica y Debate. A continuación intentaré resumir mi paso por este torneo durante mis dos años de bachillerato.
He de admitir que, en mi primer año, me apunté sin estar muy seguro de lo que hacía. No sabía cómo funcionaba el concurso, quiénes iban a participar y lo que más presión me generaba, no sabía si sería capaz de defender una determinada idea delante de decenas de personas.
Recuerdo repasar lleno de nervios los apuntes que me preparé para mi primer debate, justo la noche anterior al mismo y aun así acostarme con la sensación de no estar preparado para dar un nivel suficiente.
Sin embargo, y por suerte, todas estas dudas desaparecieron en el momento en el que comencé mi primera intervención y terminaron por disiparse tras saber que había ganado el debate. A partir de ese día, la mentalidad de ir al concurso desganado, a verlas venir, cambió a querer ganar los debates que me separaban del trofeo.
Conseguí llegar hasta semifinales, donde perdí haciendo, en mi opinión, el mejor debate hasta esa fecha. No es secreto para mis compañeros de clase ni para alguno de mis profesores, que no estuve demasiado de acuerdo con el veredicto del jurado, lo que provocó que no tuviera ganas de volver a apuntarme al año siguiente.
No obstante, sabemos que las cosas sucedieron de manera distinta. No fueron pocas las personas que me aconsejaron volver, y en el fondo, incluso yo mismo sabía que no podía quedarme con esa espinita clavada y limitarme a ver desde las sillas de los espectadores la siguiente edición del torneo. Por lo que, para resumir, me apunté de nuevo.
Cabe destacar que, la segunda participación la afronté de manera completamente diferente, sabiendo desde el primer minuto que, daría igual qué tema me tocara, qué posición defender, que sería plenamente capaz de hacerlo. Me preparé mejor los diferentes temas, guionizando todas las presentaciones y conclusiones, trabajo que terminó recompensado con la victoria de las dos competiciones: la de Retórica y la de Debate por equipo junto a mis compañeros.
Echando la vista atrás te das cuenta de varias cosas. La primera es ver como mejora tu capacidad de hablar en público. En el momento quizás no lo notas, pero más tarde ves que, algo normal para ti como una exposición de un trabajo en público, a otras personas les cuesta mucho más. Y no solo esto, sino que viendo, por ejemplo, mis diferentes apuntes para los debates, se observa una clara evolución en la redacción, en la organización de la información y en la manera de pensar, cosas que además de ser útiles en este campo, pueden extrapolarse también a otros aspectos de la vida.
Por otra parte, muchas personas son capaces de defender su opinión acerca de un tema determinado, sin embargo, este torneo no solo te obliga a buscar información sobre ciertas posturas con las que puede que no estés de acuerdo, sino que puedes a llegar a tener que defender dicha postura con la convicción suficiente como para hacer creer a las personas que te están escuchando que tanto fuera como dentro del debate, tu opinión acerca del tema postulado es exactamente la misma.
Gracias a esto, la persona en cuestión será menos propensa a caer en el efecto de sesgos cognitivos y, de esta manera, mantener un pensamiento racional intacto, no afectado por una de las mayores amenazas de nuestro tiempo: la posverdad.
Para terminar, solo me queda agradecer a todos los profesores que han hecho posible la creación de este torneo, especialmente a Chon y Reiné, tutores que no solo me han ayudado a la hora de preparar mis debates, sino que han contribuido de gran manera en la construcción de mi pensamiento crítico. Y por supuesto, agradecer también a mis compañeros y a todos los alumnos que en cada recreo utilizaban su media hora libre para asistir a este concurso de retórica, puesto que sin ello, este no sería posible.
Sapere Aude!
"Me sentí muy agradecida
por poder colaborar en este proyecto
que se me antojaba realmente maravilloso"
CARMEN PALOMO MANZANO,
profesora del Departamento de Lengua Castellana y Literatura
del IES San Fernando de Badajoz
Cuando hace cuatro años mis compañeros del departamento de Filosofía me propusieron participar como jurado en la fase final de la Competición de Retórica, me sentí muy agradecida por poder colaborar en este proyecto que se me antojaba realmente maravilloso. Esta percepción se confirmó al asistir cada día a cada uno de los debates que se desarrollaban en un salón de actos lleno de alumnos y profesores que disfrutábamos y aprendíamos con la actuación de los alumnos que confrontaban opiniones sobre temas muy interesantes.
El desarrollo de la oratoria es una herramienta fundamental que, en esta sociedad de la información y de la comunicación, se hace especialmente necesaria. El trabajo de la expresión oral, la búsqueda y análisis de información, la producción de textos argumentativos, la escucha activa, el respeto a los diferentes puntos de vista, el trabajo en equipo... son algunos de los muchos beneficios que aporta esta actividad al alumnado y que redunda, no solo en aquellos que participan de una forma activa, sino también en los que asisten y aprenden con el ejemplo de sus compañeros.
Un gran variedad de temas muy interesantes y de plena actualidad, una rúbrica muy detallada para valorar tanto la presentación como el contenido, una preparación previa en la que a los alumnos se les enseñan técnicas de expresión oral y de convencer con el arte de la palabra... son algunos de los elementos que podría destacar de esta actividad; pero no podemos olvidar tampoco el carácter interdisciplinar, que se refleja en el hecho de seleccionar un jurado en el que participan miembros de todos los departamentos didácticos del centro; la elaboración de un material que se puede utilizar en el aula o la implicación de las nuevas tecnologías en todo el proceso.
El orador ateniense Pericles decía que “el que sabe pensar pero no sabe expresar lo que piensa está al mismo nivel del que no sabe pensar”. El arte de la oratoria, tan importante en la Antigüedad clásica, sigue teniendo una vigencia fundamental en nuestros días, y es necesario trabajar para que los estudiantes se manejen con soltura en el arte de la palabra.
Un salón de actos rebosante de alumnos, que dedican su tiempo de recreo para asistir al debate entre sus compañeros, es la prueba más evidente del éxito de este proyecto desarrollado por el departamento de Filosofía del IES San Fernando.
Quiero terminar expresando tanto mi agradecimiento a mis compañeros por darme la posibilidad de participar en esta actividad como mi más sincera enhorabuena por su trabajo.