Casi todos los menores usan un teléfono, y la mayoría tiene instalado el sistema Android. ¿Te has preguntado alguna vez qué puedes hacer para protegerlos cuando los usan? ¿El menor usa su propio dispositivo o utiliza el de otra persona?
Los móviles y tabletas son dispositivos llenos de posibilidades de ocio y formación para los usuarios, pero presentan ciertos riesgos que es mejor controlar, sobre todo si quien los utiliza es un menor. La supervisión y la vigilancia de los adultos son fundamentales, pero además debemos recurrir a otras medidas de carácter técnico.
Dependiendo de la edad y de si usa un dispositivo propio o no, debemos adoptar medidas de control parental como: Activar el control parental que ofrece Android para la cuenta de correo que use el menor.
Instalar una aplicación de control parental complementaria.
Crear un usuario específico en el terminal para el menor.
Usar aplicaciones que limiten las posibilidades de uso del teléfono.
Si es el caso, es importante actuar con sentido común y no olvidar algunas normas básicas que, como padres, aplicaríamos con naturalidad a otros ámbitos de la educación:
No es buena idea que tengan un teléfono o Tablet con tarifa de datos. A lo largo de la semana tendrán ocasiones suficientes para usar una wifi segura con la que conectarse a sus aplicaciones o juegos preferidos.
Es importante hablar y acordar con los menores qué se puede hacer y de qué no con el teléfono móvil. Si llegáis a acuerdos es mejor que si se trata de normas impuestas.
No lo olvides: tu ejemplo y coherencia son los mejores instrumentos para ayudar al menor a que utilice bien el móvil.
...E INSTALA LAS APLICACIONES QUE QUIERE:
Este es uno de los riesgos: los menores pueden instalar aplicaciones que no sean adecuadas para su edad, por su contenido o por la publicidad que muestran.
La mayor parte de las aplicaciones se descargan desde la Play Store.
Para un teléfono Android, la Play Store es la procedencia más segura para instalar aplicaciones. Sin embargo, a veces los menores las instalan desde fuentes desconocidas (lo hacen porque así consiguen gratuitamente aplicaciones o juegos que son de pago), cuyo uso es MUY PELIGROSO (virus, programas espías,…) e ILEGAL.
En ningún caso debemos permitir que el teléfono de un menor pueda instalar aplicaciones de fuentes no seguras.
En el siguiente vídeo explicamos cómo realizar la configuración de la Play Store desde el teléfono del menor (pulsa Ctrl + clic sobre el enlace).
...Y SE CONECTA DEMASIADO TIEMPO:
El tiempo de conexión a Internet de los menores y los contenidos que consumen son dos de las mayores preocupaciones de los adultos, y las aplicaciones de control parental ayudan a conseguirlo.
Una aplicación de control parental debe:
Permitir que se regule o limite el tiempo de conexión, o las horas y días a las que lo hace.
Bloquear ciertos contenidos (violencia, sexo explícito...).
Limitar o impedir el uso de determinadas aplicaciones.
Permitir una lista blanca y una lista negra de números de teléfonos.
Contar con un sistema de emergencia para que el menor pueda pedir ayuda.
Conocer el historial de navegación.
Saber cuál es la localización del dispositivo.
Impedir que el menor la desinstale sin permiso del adulto.
En el mercado hay muchas aplicaciones de control parental, tanto gratuitas como de pago. Se deben evitar aquellas que se dedican a espiar lo que hace el menor, ya que pueden crear un problema mayor del que queremos solucionar. Te mencionamos tres posibilidades:
Qustodio, control parental (Freemium/Premium)
https://www.youtube.com/watch?v=nfBE_dOsHB0
SecureKids, control parental (Freemium/Premium)
https://www.youtube.com/watch?v=KLs6xiJsvb0
Google Family Link, control parental
En muchos casos los pequeños no tienen un teléfono propio, pero usan los dispositivos de los adultos. En este caso debemos realizar algunos ajustes para conseguir que lo hagan con la mayor seguridad y que, por ejemplo, no realicen compras de aplicaciones o vídeos sin permiso de los mayores, y no descarguen, instalen o accedan a contenidos inadecuados para su edad. Vamos a ver cómo hacerlo.
Controlamos el contenido:
A un menor no le podemos permitir usar un teléfono con libertad absoluta. Ciertas aplicaciones, como Kids Place, evitan que los pequeños compren o descarguen aplicaciones nuevas, restringen el uso de internet mientras que el menor está utilizando el Smartphone, bloquean las llamadas telefónicas y el teléfono si el pequeño quiere dejar de usar la aplicación que le hemos abierto para cambiar a otra. El uso de una aplicación de este tipo nos ahorra la configuración de todo lo que explicamos en los siguientes puntos.
Creamos un usuario para el menor:
Las versiones más recientes de Android permiten la creación de varios usuarios en el terminal. De este modo, cada usuario tiene sus propias configuraciones y aplicaciones. No confundir las cuentas de usuario de Android con las cuentas de correo.
Si no estamos usando una aplicación como Kids Place, debemos crear un usuario específico para el menor, y proteger el del adulto con un número PIN o patrón que el menor no conozca. Si no hacemos esto último, de nada valdrá lo que vamos a ver en este vídeo (pulsa Ctrl + clic sobre el enlace).
https://www.youtube.com/watch?v=CgvLGj15IuU
Si el usuario no aparece al desplegar la ventana, tendremos que ir a AJUSTES del teléfono - varios usuarios - añadir usuario.
En otros dispositivos, la secuencia de acciones sería diferente: AJUSTES del teléfono - usuarios y cuentas - varios usuarios - signo + y añadir.
Configuramos el control parental de Google Play:
Debemos abrir el teléfono, elegir el usuario del menor que acabamos de crear (no el del adulto) y configurar el control parental de Google Play. Para ello, debemos seguir los pasos que se explican en este vídeo (Ctrl + clic).
https://www.youtube.com/watch?v=QWjxFE8MWUw
Instalamos una aplicación de control parental:
En este caso instalamos una aplicación de control parental pero en el teléfono del adulto. Por tanto, nos sirven las aplicaciones antes mencionadas (Qustodio, SecureKids y Conectaseguro), aunque hay muchas en el mercado.