Como bien sabéis, WhatsApp es una aplicación de mensajería multiplataforma que permite enviar y recibir mensajes mediante Internet de forma gratuita. No obstante, hay que tener en cuenta que WhatsApp no es sólo un sistema de mensajería, es una verdadera red social para nuestros hijos, pues crean grupos, agregan a sus amigos e intercambian mensajes, enlaces, fotos, vídeos y archivos de voz. Presenta riesgos que es mejor controlar, sobre todo si quien los utiliza es un menor, siendo fundamental la supervisión y la vigilancia de los adultos.
Para conocer más sobre esta App, vamos a organizar la información en las siguientes categorías:
o Edad para usar WhatsApp.
o Proteger la privacidad de los menores.
o Violencia de género.
o Los grupos de padres y madres.
EDAD PARA USAR WHATSAPP
La edad habitual oscila entre los 11 y 12 años, aunque es cierto que incluso niños de menor de edad acceden a esta aplicación.
La procedencia más segura para descargar WhatsApp, al igual que otras aplicaciones para dispositivos Android, es Play Store.
En España, los menores de 14 años no pueden acceder a las Redes Sociales, excepto si lo hacen con consentimiento paterno (artículo 13.1 del Reglamento de Desarrollo de la Ley Orgánica de Protección de Datos).
Es difícil que los menores que utilizan móviles dejen de usar aplicaciones de este perfil, ya que les permite comunicarse de manera fácil, inmediata y prácticamente gratuita. Por ello es nuestra obligación y responsabilidad educarles y advertirles sobre la privacidad de sus conversaciones y de las imágenes que envían por WhatsApp.
PROTEGER LA PRIVACIDAD DE LOS MENORES
En un principio, la App no tiene nada de malo. Sin embargo, la aplicación se puede usar también para acosar, amenazar, difundir calumnias, fotografías sin autorización, etc, y es la herramienta más habitual en los casos de sexting y Ciberbullying, aunque este aspecto no puede ser achacado a la herramienta en sí, sino al uso que algunos/as hacen de ella.
Es interesante borrar con cierta regularidad las conversaciones y fotografías o vídeos, ya que en caso de pérdida o robo del terminal es impresionante la cantidad de información personal a la que otros podrían tener acceso.
Para aprender a revisar las opciones de configuración de Whatsapp, y de este modo tener controlados los principales aspectos de privacidad y seguridad (conocer quién tiene acceso a tus publicaciones, saber quién te puede etiquetar, si tu perfil está visible a los buscadores), pincha aquí para ver un vídeo explicativo (Fuente: OSIseguridad).
VIOLENCIA DE GÉNERO
La violencia de género no se inicia normalmente con agresiones físicas sino con comportamientos de dominio y abuso, siendo habitual que las adolescentes no tengan conciencia de estar sufriendo dicha violencia.
Whatsapp es un medio que permite un alto control sobre otra persona, ejemplo de ello pueden ser frases como:
¿Por qué estabas conectado a esas horas de la noche?
¿Por qué no aparece la última conexión?
Has recibido mi mensaje y no contestas. Tiene el doble clic. ¿Qué haces que no me respondes?
Hijos y familias deben identificar dichos comportamientos y ponerles freno desde el primer momento. El control de las redes sociales y de las aplicaciones de mensajería es uno de los peldaños de la escalera de la violencia de género, tal y como explica Carmen Ruiz Repullo en el siguiente vídeo. Pincha aquí para verlo (Fuente: Observatorio Coeducativo-Lgbti).
En cuanto a las relaciones de pareja, Whatsapp favorece el control y la continua forma de pedir explicaciones al permitir saber si está en línea o se ha leído el mensaje enviado.
Las familias deben ser el modelo a seguir. Por ello, tienen que mostrar ejemplo en el uso de Whatsapp, delimitar horarios de uso, no abusar del uso continuado, así como no limitar la interacción familiar a esta herramienta.
LOS GRUPOS DE PADRES Y MADRES
Los grupos de WhatsApp creados por las familias de los alumnos de un mismo curso proliferan hace tiempo en las escuelas.
La herramienta es muy interesante para gestionar la relación con la escuela, compartir información de forma rápida y resolver dudas. Sus ventajas son obvias, si no se convierten en un “patio de vecinos”.
“Familias que wasapean en paz” es una iniciativa de la Delegación provincial de Educación de Granada que persigue mejorar la convivencia y la participación familiar en los centros, recomendando un uso adecuado de los grupos de Whatsapp en los que participan las familias. Iniciativa a la que hicimos alusión en contenidos anteriores.
También ha tenido mucho eco en los medios el decálogo creado por el Colegio Beth de Buenos Aires (Argentina) para evitar que el grupo del Colegio de tus hijos se convierta en una pesadilla. Dicho decálogo es el siguiente:
Información sí, chismes no.
Responde sólo si aportas. Por ejemplo, si alguien pregunta “¿De quién es la chaqueta azul que se olvidaron en casa? No contestes para decir “Mía no es”.
No seas la agenda de tu hijo. Si falta a clase, no pidas tarea por el grupo. Ayúdalo a que asuma sus responsabilidades.
Piensa dos veces antes de escribir. No escribas algo que no dirías en persona y ten en cuenta que la palabra escrita puede ser fácilmente malinterpretada.
No critiques al docente en el grupo.
Respeta la privacidad. No compartas contenidos que vulneran la privacidad de nadie o que sean ofensivos hacia otros.
No ridiculices a nadie.
Mantén tu identidad. No permitas que tu hijo/a responda en tu teléfono, haciéndose pasar por ti.
No exageres con los emoticonos. Hay cosas que necesitan aclaraciones. No siempre una imagen vale más que mil palabras.
Usa tu propio criterio. No todo lo que se dice en el grupo es cierto. Lee, evalúa y expresa tu opinión. Y si hace falta tu disconformidad.