Objetivos alcanzados: El trabajo en educación emocional ha permitido conocerse mejor desde diferentes ámbitos:
Por una parte, se han conocido los propios niños, sus emociones, sus miedos, sus cualidades... y también han conocido a sus compañeros y compañeras, un poco más.
Se ha dado especial relevancia a la resolución de conflictos, al respeto a los demás y la empatía, intentando, en numerosas ocasiones que aprendan a ponerse en lugar del otro, para comprender que hay cosas que si no nos gustan a nosotros, tampoco les gusta sufrirlas a los demás.
Por otra parte, las familias se han involucrado en esta educación emocional, enviando mensajes, compartiendo las cualidades de sus hijos, aportando deseos para el curso escolar... Valorándola como una actividad positiva, que en cierta medida también han observado en sus hijos/as.
Y además, los docentes, en medidas de lo posible han apartado unos ratitos de lo cognitivo para atender la parte más emocional del alumnado.
Todo este trabajo ha tenido especial relevancia en el centro educativo, pero aún más si cabe en la escuela hogar, donde la parte emocional es una prioridad. Las niñas residentes, por norma general requieren de mayor atención emocional, subir su autoestima, conocer sus posibilidades y desterrar sus miedos.
Por último, se ha hecho hincapié en nuestro lema: Contigo, soy más; que da título a nuestro proyecto, ya que con la ayuda y acompañamiento de los diferentes compañeros no sentimos mejor. Somos seres sociales por naturaleza, por lo tanto, la educación debe ser una herramienta para hacernos mejores individual y colectivamente.
Todo este trabajo, en mayor o menor medida a repercutido positivamente en el aumento del rendimiento escolar, notando mejoras a nivel de centro en resolución de conflictos, hay respeto hacia la multitud de diversidad de nuestro alumnado y la inclusión de los niños/as con necesidades educativas es patente entre sus iguales.
Materiales elaborados: En cuanto al material utilizado principalmente, se ha partido de cuentos para, a través de las historias, crear debates emocionales y reflexionar sobre ellas, identificando semejanzas con nuestra vidas cotidianas y buscando la moraleja que nos ayude a mejorar. Tras su análisis se ha quedado reflejado en producciones creativas del alumnado. Además se ha trabajado de forma lúdica indagando en el conocimiento emocional y descubriendo en las diferentes situaciones donde se aparecen unas u otras emociones. El autoconocimiento es un pilar fundamental para todo ello. Estos juegos unos han sido de elaboración propia y otros frutos de diferentes recopilaciones de otros docentes y de bibliografía en la que nos hemos apoyado.
Dificultades encontradas y cambios realizados en cuanto a objetivos, actividades, organización interna, calendarización, etc.
El proyecto partía con una base muy ambiciosa en cuanto a objetivos y actividades ha realizar. No obstante, aunque hemos hecho muchas de las propuesta inicialmente, el proyecto ha sido un proyecto vivo que ha incluido otras propuestas, que han ido surgiendo según las necesidades, enriqueciéndose así de las ideas de otros docentes.
Conclusiones finales y proyección de futuro: Todos los docentes, el alumnado y algunas familias coincidimos en la importancia de que el proyecto de educación emocional permanezca en el centro y sobre todo en la escuela hogar. Para ello, sería conveniente organizar desde jefatura de estudios, una jornada semanal para que tuviera el peso que requiere y, en el caso de la escuela hogar un tiempo diario para este trabajo.
Vídeo final: