Claro que sí, en cualquier momento se puede etiquetar, o cambiar o eliminar etiquetas en el blog y en las entradas.
En el menú para editar la entrada, en la zona derecha hay varias opciones, la primera es el etiquetado ▼
La etiqueta en este blog está diseñada para crear SECCIONES y un ÁRBOL de contenido, es decir, no va a formar parte de una “nube” de temas como en otros blogs, sino que serán pocas y bien estructuradas, para que su manejo sea muy sencillo tanto para usuarios como para editores.
Esta lista anterior cuenta las entradas que tienen cada etiqueta (en febrero de 2019): las no etiquetadas no aparecen en ningún contador.
Su finalidad es facilitar la lectura y búsqueda de contenidos al usuario, y para los editores también es útil porque pueden seleccionar “su tema” también desde el menú de edición, para ver “por dónde se quedó” la última vez que escribieron:
Mi opinión es que mejor usar solamente una, aquella cuyo tema mejor se adapte a nuestra entrada. Si vamos a poner más, corremos el riesgo de cansar al usuario, porque va a encontrar la misma entrada en dos o más secciones diferentes.
Los expertos recomiendan no tener más de 20 etiquetas en un blog: este va ya por 15.
Si queremos tener una web ordenada y fácil de manejar... no abusemos al crear nuevas etiquetas.
Cuando tu entrada incluye contenido cuya etiqueta genera sección o página en el Blog.
Por ejemplo, la entrada Aprende a usar tu Biblioteca: incluye un vídeo (queremos que salga en la página de vídeos), incluye un pdf, que hemos publicado en la estantería de Calameo como Documento. Por eso lleva las dos etiquetas.
Solo los del sentido común: como usuario de internet...
El blog tiene tres maneras de localizar la información, más que suficiente para encontrar los artículos.