PORTAFOLIO PEDIATRIA 2024
Cuando el bebé nace y, tras el primer contacto con la madre "piel con piel" (si la vida del recién nacido corre peligro este acto no se realizará hasta que se haya estabilizado al bebé), el pediatra realiza una serie de exploraciones y de cuidados al recién nacido que van dependiendo del estado general del mismo, contacto piel a piel con la madre, calentar, secar, estimular, liberar la vía aérea, determinar su género y se presentarlo a la madre,
El cordón umbilical se corta y se desinfecta para prevenir infecciones, como también se lleva a cabo la profilaxis ocular para evitar la conjuntivitis neonatal. Además, se administra una inyección de vitamina K para prevenir la enfermedad hemorrágica y la vacuna BCG para proteger contra formas graves de tuberculosis. Finalmente, se recomienda la vacunación contra la hepatitis B en las primeras 24 horas de vida y se determina el grupo sanguíneo del bebé para detectar posibles incompatibilidades. Estas medidas preventivas son fundamentales para garantizar un inicio saludable en la vida del recién nacido.
Es importante conocer, en el momento del parto, si ha habido alguna complicación en el embarazo, si la madre tiene alguna enfermedad o bien, si ha tomado alguna medicación. Con todos los datos se puede valorar si en recién nacido necesitará alguna atención especial
Sincronía térmica entre temperatura corporal de la madre (36-37ºC) y el bebé.
Reducción del llanto del bebé, disminuyendo el estrés.
El bebé es colonizado por las bacterias de su madre, lo que impide que otros gérmenes patógenos lo hagan.
Fomenta el inicio de la lactancia.
Calentar.
Coloque al bebé en un calentador radiante para que el equipo de reanimación tenga un fácil acceso al bebé sin provocar una pérdida de calor. Deje al bebé destapado para permitir una visualización completa y que el calor radiante llegue al bebé.
Evite la hipotermia o el sobrecalentamiento.
Durante la reanimación y estabilización, la temperatura corporal del bebé debe mantenerse entre 36,5 °C y 37,5 °C.
Secar.
La piel húmeda aumenta la pérdida de calor por evaporación
Coloque al bebé sobre una toalla o manta caliente y seque con cuidado cualquier líquido. Si la primera toalla o manta se moja, deséchela y utilice una toalla o manta limpia y caliente para continuar con el secado
No es necesario secar a los bebés prematuros de menos de 32 semanas de gestación porque se los debe cubrir inmediatamente con un plástico de polietileno, que reduce la pérdida de calor por evaporación.
Las intervenciones utilizadas para reducir la pérdida de calor en bebés
Estimular.
Secar al bebé en general provocará la estimulación suficiente para iniciar larespiración. Si el recién nacido no respira correctamente, se puede realizar una breve estimulación táctil para favorecer la respiración.
Frote la espalda, el torso o las extremidades del recién nacido con suavidad.
Una estimulación demasiado vigorosa no ayuda y puede causar lesiones.
Nunca sacuda al bebé.
Liberar la vía aérea.
Coloque al bebé boca arriba (en posición supina), con la cabeza y el cuello en posición neutra o apenas extendidos y los ojos dirigidos hacia el techo en la posición de “olfateo” (figura 3.7) Esta posición abre la vía aérea y permite que el aire ingrese sin restricciones.
Evite la hiperextensión o flexión del cuello porque estas posicionespueden interferir con la entrada de aire.
Para mantener la posición correcta, puede colocar una pequeña toalla enrollada bajo los hombros del bebé (figura 3.8). Esto es particularmente útil si el bebé tiene un occipucio (parte posterior de la cabeza) grande por el amoldamiento, un edema o prematuridad.
Aspirar si fuera necesario.
En general, una aspiración breve y suave es suficiente para eliminar las secreciones.
Aspire la boca antes que la nariz para que el bebé no trague nada si jadea/boquea durante la aspiración de la nariz. Puede recordar que la “boca viene antes de la nariz” pensando en que la “B” está antes de la “N” en el alfabeto.
Tenga cuidado de no aspirar con demasiada fuerza o muy profundo. Si aspira con demasiada fuerza, podría dañar tejido y aumentar el reflejo vagal que causa apnea y bradicardia.
Siempre en presencia de la madre. En el brazalete suele estar el nombre de la madre con su número de historia clínica, la fecha y hora de nacimiento y el número de habitación, si se sabe.
El cordón umbilical se corta y se le colocan dos pinzas de plástico para que no sangre (se realiza en los dos primeros minutos de vida). La pinza que está más próxima al bebé es la que se quedará hasta que se caiga el cordón y quede la cicatriz del ombligo.
Para evitar infecciones el cordón umbilical se desinfecta con una sustancia antiséptica; a este acto se le llama profilaxis umbilical.
BIBLIOGRAFÍAS
Martínez, D. E. (2021, November 3). Medidas preventivas tras el nacimiento del bebé. Blog Salud MAPFRE. https://www.salud.mapfre.es/salud-familiar/bebe/cuidados/medidas-preventivas-recien-nacido/