Movilidad a Bolechowice, Polonia. 16 a 23 de mayo de 2025.
El lunes por la mañana, el primer día que íbamos al colegio, hicimos una presentación para explicar de dónde veníamos. Comenzamos con España, donde explicamos la diversidad, la historia, personajes importantes, la gastronomía y las fiestas. Continuamos con la Comunidad Valenciana, hablando sobre las costumbres y diferencias entre cada provincia. Seguimos con la ciudad de Valencia, comentamos la gastronomía, las fiestas, los monumentos importantes, etc y acabamos presentando nuestro colegio, el Concha Espina, del cual explicamos la historia de su creación, los niveles educativos que tenemos, los viajes que hacemos, las actividades especiales y nuestro proyecto Erasmus. Fue una forma de darnos a conocer y de explicar a los alumnos y profesores polacos nuestras raíces.
El miércoles por la mañana, al llegar al colegio entramos a una de las clases junto a nuestros compañeros polacos, donde nos esperaban un montón de materiales como : cartón, papel burbuja, tapones de botella, bolsas, etc… que utilizamos para hacer unos murales reciclados con todos esos materiales. También realizamos una presentación, introduciendo lo que es el reciclaje, las tres R, los tipos de contenedores que teníamos en nuestra ciudad, los porcentajes de reciclaje que alcanzan ambos países, cómo se reutilizaba la basura y como se convertían en nuevos objetos para volverlos a utilizar. Asimismo, realizamos una pequeña reflexión sobre toda esta información y cómo podemos mejorar los niveles actuales de reciclaje.
El jueves por la mañana, nada más llegar al instituto, entramos en la clase de informática donde tienen todos los ordenadores y material necesario para las clases. Les presentamos las apps que habíamos preparado en la plataforma App Inventor: una aplicación musical que mezclaba la cultura española con la polaca de manera muy sencilla e intuitiva y otra app de caraácter matemático que, tras agitar el dispositivo, resolvía la superficie y el volumen de un círculo y su esfera a partir del radio introducido por el usuario. Tras la presentación, tuvimos el placer de expandir el conocimiento de la informática enseñando a programar esa segunda aplicación, desde cero, a todos los alumnos presentes. Por su parte, allí pudimos disfrutar de una experiencia VR con las gafas de realidad virtual que usan para mejorar el aprendizaje en algunas asignaturas.
El viernes por la mañana hicimos una presentación sobre las emociones. En ésta decidimos incluir varios apartados: cómo reconocer las emociones, la salud mental en adolescentes y las relaciones entre personas y sus maneras de comunicación. La presentación comenzó con la importancia de reconocer tus emociones, sabiendo que hay un espectro muy amplio. Después, nos centramos en la salud mental de los adolescentes, e hicimos una actividad en la que proporcionamos diferentes situaciones con dificultades en relación con las emociones, con la finalidad de saber cómo podríamos reaccionar para poder ayudar a los demás. Para el último apartado se explicó los efectos que pueden tener la soledad y las relaciones entre las personas y de qué manera nos debemos comunicar unos con otros para tener una relación sana con los demás.
Otras actividades y visitas realizadas a lo largo de la semana.
Cuando llegamos a Polonia, después de un largo viaje, recogimos todas nuestras maletas y salimos fuera. Allí nos esperaba un taxista con un cartel, pero cuando nos acercamos y lo vimos, nos dio la primera risa del viaje (que no fueron pocas). El cartel tenía que poner el nombre de nuestra profesora, Ana Mañes, pero en lugar de eso decía Ana Menes. No parábamos de reírnos y hacer bromas con eso. Durante el trayecto hacia el hotel, recordando lo que había pasado en el aeropuerto, no podíamos parar de reírnos de la broma. Esa anécdota se convirtió en una de nuestras bromas oficiales del viaje, nuestra profe ya era “Ana Menes”. Fue uno de esos momentos que nos unió como grupo y que, sin duda, no olvidaremos.
Antes de encontrarnos con las familias estuvimos visitando Cracovia. Visitamos el centro de la ciudad, donde pudimos ver y oir que cada hora en punto tocaba un trompetista en la torre de la catedral. En esa plaza había un mercado con todo tipo de comida típica y souvenirs, allí pasamos la mañana. Después nos fuimos a comer y cogimos el tren para visitar las Minas de sal, la visita guiada duró toda la tarde así que cuando acabó nos volvimos al centro de Cracovia. Llegamos a la hora de cenar y fuimos a una pizzería todos juntos, como estábamos cansados nos fuimos a nuestras habitaciones y vimos el festival de Eurovisión, que ya entraba en nuestros planes desde que supimos la fecha de la movilidad.
Las minas de sal de Wieliczka se encuentran cerca de Cracovia. Allí estuvimos con un guía llamado Adam que nos estuvo explicando todo. Al principio tuvimos que bajar 385 escalones para poder llegar a la primera parte del recorrido, y aunque nosotros sólo hicimos 3 km, la mina cuenta con más de 300 km de túneles. Durante la visita estuvimos viendo esculturas de sal. También las paredes eran de sal por lo que podías chuparlas. Aunque sin duda, lo más impresionante de este lugar es la capilla de Santa Kinga, que está completamente hecha de sal, incluso los candelabros. Nos dijeron que había gente que celebraba su boda allí. Afortunadamente también había un ascensor, que es el que cogimos para poder salir. Fue un día muy interesante y divertido.
El domingo por la mañana, después de un inesperado cambio de planes, decidimos buscar información del Barrio Judío de Cracovia en internet y ser nuestros propios guías turísticos. Primero visitamos Kościół Bożego Ciała, una de las iglesias más relevantes, por su estilo barroco, y su órgano con ángeles móviles. Después caminamos hasta la Calle Józefa, la zona más Bohemia, para llegar a la Sinagoga Remuh (la única en funcionamento actualmente) y visitamos el Cementerio Judío. Después de caminar 5 min llegamos a la Plaza Nueva, donde paramos para visitar el mercado, y finalizamos nuestra ruta en Calle Szeroka, la plaza principal.
Durante los dos primeros días estuvimos alojados en un hotel cerca del centro de Cracovia, pero cuando llegó el domingo por la tarde tuvimos el placer de conocer a las familias que nos iban a acoger durante la semana. Fueron muy amables con nosotros y no hubo ningún problema a la hora de comunicarnos. Durante nuestra estancia nos cuidaron como si fuéramos parte de su familia. Cada día nos preparaban la comida, nos daban todo lo que necesitábamos y nos hicieron sentir como en casa. Fue maravilloso conocer a todas las familias de los alumnos polacos, ojalá volver a encontrarnos.
Nuestras familias polacas de acogida nos estaban esparando en la estación de Bolechowice, el pueblo donde ellos viven.
Las familias fueron muy agradables con nosotros. Por las tardes, íbamos a visitar sitios cercanos que ellos nos enseñaban o les acompañábamos a realizar actividades que suelen hacer o compartir momentos con ellos. Siempre estaban atentos de nosotros y nos contaban historias suyas o hablábamos de curiosidades. Han sido encantadores con nosotros. La verdad es que no podrían haberlo hecho mejor. Disfrutamos muchísimo de ellos.
El lunes y el miércoles tuvimos clases de E.F con los estudiantes polacos. Hicimos actividades por equipos en el gimnasio que tiene el colegio y jugamos a algunos juegos, como el juego de “La araña”. Consiste en que algunos jugadores se colocan en el centro del campo formando un fila y los demás tienen que cruzar sin que los pillen. Si te tocan, te conviertes en una araña más y te pones en la fila para pillar a los demás. El miércoles fuimos a limpiar un parque que está al lado del colegio e hicimos varios juegos de memoria. Después fuimos a un polideportivo que estaba en el pueblo y jugamos a fútbol, baloncesto, volleyball, balonmano… Fue muy divertido y pudimos compartir más tiempo con los alumnos polacos.
Auschwitz fue una experiencia sobrecogedora. En esta visita nos explicaron de una manera muy profunda cómo fue para los prisioneros estar allí. Vimos las cosas más importantes, como las cámaras de gas y los lugares en los que dormían los prisioneros. Nos contaron cosas que desconocíamos que ocurrieron allí y alguna que otra sorprendente y bonita, aunque triste historia, como un recluso que se sacrificó por otro para que este tuviera más posibilidades de volver a ver a su familia. Ver el lugar que sabemos que supuso tanto sufrimiento para otras personas va a ser definitivamente algo que nunca olvidaremos.
El segundo día en el colegio, uno grupo de estudiantes acompañamos a nuestros compañeros de Polonia a su clase de polaco, donde estuvimos haciendo una actividad de traducir el frases en inglés a Polaco y a Español y después aprendimos a decirlas en las lenguas contrarias, y también aprendimos alguna que otra palabra no muy biensonante. También compartimos una clase de inglés muy dinámica. Es muy divertido aprender nuevos idiomas. También era muy gracioso escuchar a Franek, un compañero polaco, decir sus primeras palabras en español. Era sorprendente la facilidad que tenía con nuestro idioma. Esforzarte por aprender el idioma de tus amigos siempre es apreciado, así como escuchar que, con mejores o peores resultados, alguien intenta expresarse en tu lengua para conectar contigo.
Uno de los mejores momentos fue la celebración del "Bonfire" en el bosque: El sitio era precioso y se podía pasear por la zona y disfrutar de maravillosos paisajes. Allí, encendimos una hoguera y cocinamos al fuego salchichas típicas de Polonia, que luego nos comimos todos juntos. Estuvimos toda la tarde jugando a diferentes deportes, como volleyball o bádminton, y conociendo mejor a los polacos. Escuchamos música, jugamos a las cartas y pasamos una tarde divertida y emotiva que jamás olvidaremos. Fue una de las actividades que más disfrutamos y que sin duda la repetiría mil veces.
El miércoles de la semana Erasmu nuestras compañeras Sabina, Irene, Elisa y Aroa presentaron sus trabajos sobre el reciclaje y la importancia de mantener un planeta sostenible y verde. Así que ese dia, despues de estas presentaciones y actividades nos fuimos a un parque cercano al colegio con el propósito de limpiarlo y aprovechamos para realizar otras actividades al aire libre. En Polonia se recicla muy bien y las calles y parques están muy limpios, por lo que no nos costó mucho realizar la recogida de residuos en el parque. En conclusión esta semana en Polonia, a parte de disfrutar, nos ha permitido ser más consicentes de la necesidad del cuidado del planeta.
Uno de los días fuimos a comer a una pizzería del pueblo con todos nuestros compañeros polacos. Fue muy divertido comer con ellos porque tuvimos la oportunidad de conocernos mejor. Más tarde, cuando terminamos de comer, fuimos a la parada de tren para coger uno que llevase a Cracovia donde compramos souvenirs que queríamos regalar a nuestras familias y llevarnos de recuerdo, el resto de la tarde la pasamos junto a los polacos y finalmente cogimos un tren a casa para cenar y preparar maletas para el viaje de vuelta a València al dia siguiente.