Aprender a leer es encender un fuego y cada sílaba que se deletrea es una chispa de magia cuya duración es la vida misma. La lectura es la fábrica de la imaginación. Si quieres aventuras, lánzate a la lectura.
El recuerdo que deja un libro es más importante que el libro mismo.
21 marzo
Lee con una actitud más “agresiva”, poniendo una mayor intencionalidad, haciendo un mayor esfuerzo consciente.
No subvocalices; es decir, controla tu tendencia a pronunciar las palabras y presta atención a las palabras visualmente, sin “escucharlas” en tu mente. No desesperes, no es más que una costumbre heredada por la forma fonética en la que se enseña a leer a los niños, con la práctica podrás conseguirlo.
Amplia tu alcance visual, no leas palabra por palabra, sino por bloques de cinco a diez palabras en una sola fijación; concentrándote en las palabras clave.
Practica utilizando tu dedo como marcador. Si desplazas tu dedo por debajo de las palabras, siguiendo un movimiento constante hacia delante, tus ojos se esforzarán por seguir esa guía, y avanzarán al ritmo que tú le marques.