¿Es necesaria la internacionalización de la educación?
La internacionalización de la educación es necesaria, y por ello el CEPA Paulo Freire participa en Erasmus+, ofreciendo a su alumnado experiencias formativas en el extranjero. Este centro público de educación de personas adultas en Fuenlabrada facilita compaginar estudios con otras responsabilidades y promueve el aprendizaje permanente, la igualdad, la inclusión y el desarrollo personal y profesional. Además, brinda una segunda oportunidad a quienes abandonaron sus estudios.
El centro apuesta por los proyectos Erasmus+ como una vía para enriquecer la vida del alumnado, eliminar estereotipos, fomentar el pensamiento crítico y desarrollar competencias sociales, digitales y lingüísticas. Desde 2017 ha participado en múltiples iniciativas, comenzando con experiencias de observación en Italia y continuando con intercambios en países como Portugal, Eslovenia o Malta. Estas actividades incluyen intercambios juveniles, formación del profesorado y colaboración con centros europeos, lo que ha permitido mejorar la calidad educativa e incorporar nuevas metodologías.
Tras la pandemia, el centro retomó su actividad internacional, logrando en 2021 la Acreditación Erasmus, que facilita nuevas movilidades hasta 2027. En total, se han realizado más de 180 movilidades entre alumnado y profesorado, además de recibir docentes de distintos países europeos. Estas experiencias fomentan el aprendizaje compartido y contribuyen a adaptar la educación de adultos a las necesidades actuales.
Por otro lado, los proyectos Erasmus+ se integran en el Plan de Convivencia del centro, que promueve valores como el respeto, la igualdad, la convivencia pacífica y la prevención de conflictos. Se busca sensibilizar a toda la comunidad educativa, fomentar el diálogo, la inclusión y la responsabilidad del alumnado, así como prevenir la violencia, el acoso y la discriminación. En definitiva, se pretende formar ciudadanos capaces de convivir en una sociedad democrática, diversa y global.