Habráis observado que vuestros hijos/as algunos días han llevado plastilina a casa, en los sitios más insospechados, bolsillos, zapatos, uñas, ...e incluso en la cabeza (sí, sí se hacían incluso adornos, pulseras y diademas).
Una de las actividades favoritas en nuestra aula es hacer plastilina. Lo tenemos comprobado con los alumnos/as: con un bloque de plastilina imaginan, juegan, crean y mezclan colores.
La plastilina es mucho más que un simple juego de entretenimiento, tiene múltiples beneficios para ellos/as.
Desarrolla su creatividad,
Los niños/as son auténticos genios de la imaginación, les ofrece crear partiendo de la nada, y dar forma a las ideas que tienen en su cabeza.
En clase procuramos que se expresen libremente y que plasmen sus ideas con ayuda de la plastilina. Sin juicios, sin órdenes, y sin dirigirle en su creación o en los colores que debe utilizar. Simplemente, respetando sus tiempos y no poniendo límites a su asombrosa imaginación.
Otra actividad que realizamos, es darles láminas para que plasmen aquellos que les sugiera la imagen y creen su propio dibujo, nos sorprenden, con las infinitas posibilidades que realizan, en una misma lámina.
Ablandar y calentar con las manos un bloque de plastilina, amasarla, hacer palitos, redondearla, aplastarla... la manipulación de la plastilina les permite descubrir, a través del tacto, una amplia variedad de formas geométricas y texturas.
También estimula otros sentidos, como la vista mediante los colores y el olfato, ya que, en general, el olor a plastilina es muy dulce, agradable y algo que solemos recordar toda la vida.
Descubren volúmenes, tamaños y proporciones de las cosas, modelando tienen una idea mucho más clara acerca del tamaño de los objetos cotidianos, además de que a diferencia de lo que ocurre cuando dibujan sobre un papel, están trabajando en tres dimensiones, al dotar de volumen sus creaciones.
Disfrutan y reconocen los colores cuando los mezclan entre sí, y las diversas tonalidades que va alcanzando la plastilina a medida que incorporan nuevos tonos a la mezcla. (Estos días han descubierto el gris, preguntarles con que colores lo han sacado)
Trabaja la motricidad fina
Las habilidades motoras finas implican el uso de todos los músculos de las manos. Fomentar la motricidad fina es importante para su desarrollo, tanto a nivel cognitivo y emocional como social. Al realizar estas tareas de motricidad fina, se les va preparando las manos para introducirse, más adelante, en el uso de herramientas de escritura. Un aspecto importante es que fomenta el desarrollo de la coordinación entre las manos y la vista, mejora la fuerza de los músculos de la mano, la destreza y la agilidad de los dedos.
Tiene un efecto relajante
Es una de las actividades infantiles más relajantes y tranquilizadoras que hay.
Mientras van avanzando cada uno en su diseño e idea, su autoestima va en aumento, pues les encanta verse capaces de diseñar lo que se han propuesto, así como de buscar soluciones o alternativas a los problemas que puedan surgir. Nuestra labor es reforzar su autoestima alabando su capacidad de esfuerzo, y poniendo en valor el trabajo que han realizado.
Favorece las relaciones sociales
La actividad con plastilina se realiza en grupo y/o de forma individual (este curso en especial, procuramos que cada uno tenga su propia plastilina, en un bote, auque es inevitable que en algún momento compartan), ellos muestran lo hecho, charlan, juegan, se explican unos a otros lo que hacen, incluso aprenden a expresar con palabras ciertas acciones relacionadas.