¿Cómo eres tú como persona? ¿Te conoces a ti mismo? ¿Cuáles son las virtudes y defectos de tu forma de ser?
El estudio de la personalidad es un tema fundamental de la psicología, porque nos permite saber cómo somos, cómo son los miembros de nuestra familia y nuestros amigos. Cuando pensamos sobre estas personas, qué es lo que más valoramos, ¿su apariencia física, su carácter o su estilo de vida? A veces, se confunde la personalidad con la fuerza para imponer una determinada idea o creencia frente a las opiniones de los demás. Se dice de esa persona que tiene poca mucha personalidad.
"Tener personalidad propia es un crimen en nuestros días... Ser de cierta manera, que no le guste a uno esto o aquello, ser diferente de los demás, he ahí la herejía. Y, claro, ¡que se mueran los heréticos!"
Miguel Torga
Los psicólogos abordan el estudio de la personalidad en diversas formas. Algunos tratan de identificar las características más importantes de la personalidad. Otros procuran entender por qué difieren las personalidades. A este último grupo pertenecen algunos psicólogos que señalan a la familia como el factor decisivo en el desarrollo de la personalidad; otros, en cambio, conceden especial trascendencia los factores ambientales externos a la familia, hay quienes consideran que la personalidad es el resultado de cómo aprendemos a vernos a nosotros mismos y nuestras experiencias.
De estas perspectivas nacen cuatro grandes categorías sobre las teorías de la personalidad. En diversos grados, estos cuatro enfoques mejoran nuestro conocimiento global de la personalidad.
La teoría de rasgos se centra en el presente y describe en qué aspectos difieren las personalidades de los adultos.
En base a esta teoría, las personas se distinguen por el grado en que poseen determinados rasgos de personalidad, como la dependencia, la ansiedad, la agresividad y la sociabilidad. Inferimos los rasgos de la manera en que una persona se comporta así con mucha frecuencia. Si organiza fiestas, hace lo imposible por conseguir amigos y viaja en grupos, concluiremos, sin temor a equivocarnos, que posee un alto grado de sociabilidad.
Esta teoría que en la conducta el producto final de la dinámica psicológica que interactúa dentro del individuo, a menudo fuera de su conciencia. Freud recurrió a la física de su época para acuñar el término psicodinámica: así como la termodinámica estudia el calor, la energía mecánica y la manera en que podemos transformar una en otra, también la psicodinámica estudia la energía psíquica y cómo se transforma y se expresa en la conducta.
Los teóricos psicodinámicos coinciden en que los procesos inconscientes determinan fundamentalmente la personalidad y se comprende mejor dentro del contexto del desarrollo del ciclo vital.
La teoría humanista de la personalidad afirma que nos impulsa una motivación positiva y que avanzamos hacia niveles superiores de funcionamiento; en otras palabras, que la existencia humana no se limita a tan sólo a resolver conflictos latentes. Los psicólogos de esta escuela creen que la vida es un proceso de abrirnos ante el mundo circundante y de disfrutar de la alegría de vivir. Los humanistas ponen de relieve el potencial de crecimiento y de cambio, así como las formas experimentar la vida subjetivamente en el momento presente, en vez de la manera en que uno se sintió logro en el pasado según los psicólogos de esta corriente, todos somos personalmente responsables de nuestra vida y de su desenlace punto por último coma aseguran que, en condiciones razonables, al individuo se desarrollará en la dirección deseable.
La meta de la existencia humana es satisfacer el proyecto personal de vida, para convertirse en lo mejor para lo que estamos intrínsecamente capacitados. Tendencia a la realización es el nombre que Carl Rogers da a este impulso biológico del mismo modo que tratamos de alcanzar el potencial biológico innato, también tratamos de satisfacer el autoconcepto: la conciencia de lo que somos y lo que queremos ser. A este impulso Rogers lo llama tendencia a la autorrealización. Por ejemplo, si un individuo se considera inteligente y atlético, luchará por corresponder a esas imágenes de sí mismo.
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