Buenos días, tardes o noches. Quién sabe a qué hora puede estar usted, querido lector de nuestro periódico, disfrutando de esta entrevista.
Hoy, 8 de marzo, conmemorando el día de la mujer nos hemos reunido con María Moliner, creadora del primer diccionario para hablar con ella sobre los aspectos más destacados de su interesante vida.
- Hola María, ¿qué tal estás?
- Bien, encantada de hablar con vosotros.
- Como ya todos sabemos tú fuiste la primera persona en crear un diccionario. ¿Te podemos hacer algunas preguntas?
- Sí, claro, hacedme las preguntas que queráis.
- ¿En qué año naciste?
- Pues nací el 30 de marzo de 1900 en la localidad zaragozana de Paniza.
- ¿Nos podrías contar algo sobre tu familia?
- Mis padres eran médicos rurales. Sus nombre eran Enrique Moliner Sanz que nació en 1860 y Matilde Ruiz Lanaja que nació en 1872. Soy la mediana de tres hermanos, entre Enrique que nació en 15 de agosto de 1897 y Matilde que nació 7 de julio de 1904.
- La verdad es que Zaragoza es un li¡ugar precioso para vivir. ¿Estuvisteis allí durante toda tu infancia? ¿Os mudásteis alguna vez?
- En 1902, mis padres, mi hermano y yo nos trasladamos a Almazán (Soria) y, casi inmediatamente, a Madrid. En la capital nació mi hermana, Matilde por lo que se puede decir que tuvimos una infancia bastante movida. A veces he de reconocer que me encantó que más adelante pudiéramos regresar a Aragón. Me encanta la ciudad.
- ¿Es verdad que vuestro padre os dejó?
- Sí. Es algo de lo que no me gusta hablar demasiado porque no me trae muy buenos recuerdos pero sí, es cierto, mi padre, que había obtenido plaza de médico en la marina, después de un segundo viaje a América en 1912, se quedó en Argentina, abandonando a nuestra familia, aunque en los primeros tiempos nos siguió enviando dinero.
- ¿Y eso os dolió o consiguió daros fuerza para seguir adelante?
- En realidad esto motivó probablemente que mi madre decidiera en 1915 dejar Madrid y regresar a Aragón, donde teníamos algunas tierras y mucho apoyo familiar.
¿Y cuántos hijos y nietos tienes?
Tengo cuatro hijos, 3 varones y una mujer, los tres varones se llamaron: Enrique, Fernando y Pedro y la mujer se llamó María. Además son 13 nietos los que tuve que me hicieron reír muchas veces. Fueron adorables.
- María, ¿Cuál es tu hobby?
- La escritura fue mi principal afición. Además empecé muy temprano en este campo.
- ¿Y cuando despertó tu interés en escribir?
- Aproximadamente a los 18 años. En Madrid mis hermanos y yo asistimos, con alguna intermitencia, al colegio de la Institución Libre de Enseñanza en la calle del Obelisco, posteriormente denominada de Martínez Campos, y nos examinamos por libre en el Instituto Cardenal Cisneros. Según recordé años después en un par de entrevistas y declaré a Carmen Castro, en la Institución recibí clases de Américo Castro, que despertó mi interés por la gramática. Era algo que me fascinaba.
- Y María, ¿Qué fue lo que te inspiró para hacer el Diccionario?
- Mi inspiración para crear el diccionario era para que todas las personas sepan cada palabra del español y su significado. Hacia 1950, yo me entregué a la preparación de un diccionario a partir de fichas diminutas.
- ¿Cuánto tiempo tardaste en hacer el diccionario?
- Me pase haciendo el diccionario durante 15 años, 10 horas al día, para culminar una obra de cerca de 80.000 entradas, 3.000 páginas en dos tomos, que publicaría la editorial Gredos, pensando que sería algo que valdría mucho la pena y eso afortunadamente fue lo que pasó.
- Suena bien, ¿Qué fue lo que sentiste al saber que tu diccionario triunfó?
- Fue una sensación muy buena ya que no pensaba que fuera muy exitoso.
- ¿Alguna vez te dieron una oportunidad para participar en la Real Academia Española?
- Si fui candidata a ocupar una silla de la Real Academia Española en 1972 pero al final no me la concedieron, hubiera sido la primera mujer aceptada por la RAE. Me hubiera encantado ser pionera en este sentido. Luego con mi enfermedad todo fue mucho más difícil.
-Y bueno, ¿cómo es tu relación actualmente con la RAE?
- Sinceramente, haber participado en la RAE era algo que me hacía especial ilusión aunque bueno, actualmente mi relación con ellos es buena. Como curiosidad os diré que, el 7 de noviembre de 1972, el escritor Daniel Sueiro me entrevistó en el Heraldo de Aragón. El titular era muy curioso ya que era un interrogante: “¿Será María Moliner la primera mujer que entre en la Academia?”. Todo sabemos la respuesta ahora jajaja pero para la época en la que viví fue algo muy importante para mí.
- Cierto, la verdad es que fue una de tus etapas más duras, ¿cómo te sentiste cuando tuviste la demencia?
- Fue horrible ya que me dejó sin palabras hasta el día de mi muerte. Imagínate, alguien dedicado a la literatura que se quedara sin palabras. Parece un chiste malo.
- Adiós María, ¡muchas gracias por tener esta charla con nosotros! Esperamos que te hayas sentido cómoda con nosotros.
- El placer ha sido mío. Un saludo a los lectores del periódico.
ÁNGEL LUIS ÁLVAREZ
Clase 6º A