Venezuela y España: un interesante contraste entre dos mundos
Venezuela y España, aunque compartan ciertos vínculos históricos y un mismo idioma, son países completamente distintos respecto a la cultura, a su estilo de vida, y por supuesto, a su economía. He tenido la oportunidad de experimentar dos mundos completamente distintos, siendo una venezolana en España, he notado contrastes que van desde las oportunidades laborales, la manera en la que las personas se relacionan, hasta su calidad de vida y por supuesto, su acento. Compartiré en este artículo mi perspectiva y las diferencias que he notado en estos dos mundos en los cuales he estado, basándome en mi experiencia personal desde los 7 meses que llevo en este país.
Está claro que la calidad de vida de España frente a Venezuela es mucho mejor, siendo España más estable, mientras que en Venezuela se presenta una crisis económica y problemas políticos desde hace tiempo. En España, los salarios permiten cubrir las necesidades básicas, mientras que en Venezuela, la inflación cada vez es mayor que las necesidades y la falta de oportunidades, tanto laborales como estudiantiles.
A nivel estudiantil, salud y seguridad, a través de los años, en Venezuela han ido bajando cada uno de estos aspectos, quedando así uno de los países menos desarrollados del momento. Mientras que en España es completamente todo lo contrario, el estudio es mucho más desarrollado, la salud y seguridad es una de las cosas más primordiales para cada uno de los ciudadanos, por eso a medida de los años, España se ha vuelto uno de los países con más diversidades mundiales. En España las personas tienden a ser más independientes y valoran mucho la privacidad, mientras que en Venezuela la sociedad es mucho más cercana y familiar, la manera de socializar cambia bastante, ya que es muy común que los vecinos y vecinos se reúnan y compartan sin necesidad de planearlo mucho, mientras que en este país se suele organizar todo con anticipación y suele ser más privado.
En este momento, ante los ojos del mundo, mi país Venezuela está en el último peldaño, esto es debido a la situación que acontece debido a sus gobernantes , pero en lo personal, a pesar de las dificultades económicas, Venezuela sigue siendo un país con una riqueza natural impresionante. , Eentre ellos: Venezuela está en la cuenca hidrográfica más grande del mundo, el relámpago del catatumbo recupera el 80% de la capa de ozono, El Río Orinoco es el tercer caudal de agua del mundo, y que de los 125 tepuyes, 115 están en Venezuela, además de la cima del sarisariñama que está en el Oeste del Estado Bolívar, sin dejar atrás que venezuela tiene el tercer parque mundial más grande del mundo y la cascada más grande del mundo que tiene por nombre “El Salto Ángel”.
Venezuela y España son dos países con grandes diferencias en su economía, cultura, y su estilo de vida, vivir en estos dos países me ha permitido ver que cada uno tiene desafíos y Aspectos positivos. España me ha brindado nuevas oportunidades y una estabilidad que no tiene precio, mientras que en Venezuela siempre será el país que me ha enseñado el valor de la familia, la cercanía y la resiliencia. Vivir esta experiencia me ha ayudado a apreciar estos dos países y tener una visión más amplia del mundo.
COSTUMBRES ESPAÑOLAS QUE A VECES NI ENTIENDO
Cristina Chen 4º E.S.O.-A
Yo era una de esas niñas que convivía en dos culturas totalmente distintas. Al principio se sentía como un superpoder, me podía teletransportar de un lugar a otro sin hacer absolutamente nada, el mínimo esfuerzo, menos al abrir la de puerta de mi casa cuando iba al colegio.
Mis padres creen en cualquier sitio que esté, sea donde sea, nunca debo olvidar de donde provengo. Y por ello, existen hábitos que se realizan solamente en mi hogar asiático. Me acuerdo que de pequeña solían regañar a mi hermano y a mí por hablar español en la casa, no es porque no le gustase el idioma, sino porque ellos no querían que se nos olvidase nuestra lengua materna, y como ya hablamos español fuera en el cole con los amigos, querían que en casa hablásemos chino. A pesar de haber crecido aquí en España durante toda mi vida, sigue habiendo costumbres españolas que me resultan bastante interesantes hasta el día de hoy, comparándolas con la cultura de mis raíces.
Una de ellas es la hora a la que los españoles cenan. En mi hogar solemos cenar entre las siete u ocho de la tarde, mientras que la gran mayoría de españoles cenan entre las nueve y media hasta las once de la noche. Noté esto bastante rápido, ya que muchos de mis compañeros españoles solían cenar a esa hora, cuando les escribía por la noche para ver qué estaban haciendo, casi siempre me respondían que estaban ocupados cenando. Y además, noté la cantidad de restaurantes y bares que abren hasta muy tarde. No solo yo, pero al parecer el resto de Europa tampoco suele tener este horario a la hora de cenar. Aún así sigo cenando a mí hora habitual, y no creo que haya nada que me haga cambiar esta costumbre.
Otra costumbre que me llamó la atención fue la cantidad de gesticulación que hacen los españoles al hablar. Noto a la mayoría de gente española muy expresiva a la hora de comunicarse. Gestos como juntar y separar los dedos para indicar una cantidad abundante de algo, sacudir el brazo arriba y abajo como equivalente a ‘‘vaya tela’’ para expresar asombro o cuando crean la letra C con su dedo pulgar e índice y giran la muñeca para expresar si la otra persona les ha entendido o para enfatizar. Yo misma incorporo también muchos de estos gestos, gracias a la cantidad de veces que he visto a gente de mi alrededor haciéndolos. Pero es verdad que cuando los uso en mi casa, no hay nadie que me entienda.
La cercanía física que tienen la mayoría de los españoles también me llama mucho la atención. Yo solía ayudar a mis padres en el trabajo; como ordenar latas de refresco, pesar la fruta y verdura, explicar a gente mayor cómo hablaba tan bien el español (aunque eso más bien me distraía de mi labor) y tareas que una niña de mediana edad fuese capaz de hacer. Y pues el negocio de mis padres suele tener clientes habituales a los que somos más cercanos, los cuáles sabían que yo era su hija. Estos habitualmente me saludaban con un abrazo o con dos besos en la mejilla, especialmente ancianos. Al principio, no estaba acostumbrada, porque cuando acababan de darme un beso en la mejilla, hacían que mi cabeza girase inconscientemente hacia el otro lado, para darme otro de sus besos.
En conclusión, dicen que las culturas suelen definir a la persona, su forma de actuar, sentir y pensar. Sin embargo hay ocasiones en las que uno puede sufrir de crisis de identidad, una simple pregunta como: ¿De dónde eres? suele ser bastante más compleja para ciertas personas. Pero gracias a esas diferencias, puedes crear tus propias gafas, y a través de ellas ver el mundo a tu manera. Adoptar la capacidad de adaptarte más rápido a tu entorno o incluso tener una mente abierta en la cual sepas cómo empatizar y tratar a diferentes tipos de personas. Todos podemos ser capaces de abrazar nuestra cultura y enamorarnos de ella.
¿POR QUÉ LOS LATINOS EMIGRAN A PAÍSES EUROPEOS?
Por J.M Hernández 2º E.S.O. -A