Narrador externo: narra desde fuera de la historia. Es el narrador quien explica, organiza y cede su voz a los personajes cuando lo cree conveniente:
- Narrador omnisciente: lo sabe todo
acerca de los personajes.
- Observador: sólo cuenta lo
que puede observar.
Narrador interno: narra desde dentro de la historia, es uno de los personajes.
- Narrador protagonista: el
protagonista de los hechos es, al
mismo tiempo, quien los cuenta.
- Narrador personaje secundario:
cuenta los hechos de los que es
testigo.
-Narrador editor: narra la historia que le han contado
Nota: la épica se considera un género narrativo
En el género dramático puede haber mezclas, por ejemplo, con las tragicomedias.
Más información y actividades
Cuando hablamos del tiempo de la narración hacemos referencia a tres aspectos esenciales: en qué época o periodo histórico suceden los hechos, cuánto dura la historia desde que empieza hasta que acaba y cómo están ordenados los hechos que se explican.
Tiempo externo o histórico: se refiere al momento, época o periodo histórico durante el que sucede la acción.
Tiempo interno, narrativo o del relato: es el tiempo que abarcan todos los hechos que transcurren a lo largo de la historia, desde que esta empieza hasta que termina.
Muchas veces estos hechos se disponen de manera cronológica, desde aquello que pasa primero hasta lo que pasa después.
Si este orden se altera, estamos ante anacronías temporales:
Analepsis (retrospección o flash-back): se produce un salto hacia atrás en el tiempo que rememora hechos pasados que, de haberse narrado de forma cronológica, ya deberían haberse contado.
Prolepsis (anticipación o flash-forward): se avanzan acontecimientos que, según un orden lógico, deberían contarse más adelante.
In media res: muchas veces la trama empieza en el nudo de la acción, y entonces es necesario un flash-back que permita al receptor saber cómo se ha llegado a ese punto. Una vez se conocen estos hechos, la historia avanza cronológicamente hasta el final, pasando de nuevo por donde empezó a contarse la historia.
Fragmento 1
En Valencia estaba el Cid y los que con él son;
con él están sus yernos, los infantes de Carrión.
Echado en un escaño, dormía el Campeador,
cuando algo inesperado de pronto sucedió:
salió de la jaula y desatóse el león.
Por toda la corte un gran miedo corrió;
embrazan sus mantos los del Campeador
y cercan el escaño protegiendo a su señor.
Fernando González, infante de Carrión,
no halló dónde ocultarse, escondite no vio;
al fin, bajo el escaño, temblando, se metió.
Diego González por la puerta salió,
diciendo a grandes voces: «¡No veré Carrión!»
Tras la viga de un lagar se metió con gran pavor;
la túnica y el manto todo sucios los sacó.
En esto despertó el que en buen hora nació;
a sus buenos varones cercando el escaño vio:
«¿Qué es esto, caballeros? ¿ Qué es lo que queréis vos?»
«¡Ay, señor honrado, un susto nos dio el león».
Mío Cid se ha incorporado, en pie se levantó,
el manto trae al cuello, se fue para el león;
el león, al ver al Cid, tanto se atemorizó
que, bajando la cabeza, ante mío Cid se humilló.