Sabela Ramos es una ingeniera informática gallega que trabaja desde 2017 como ingeniera de software en YouTube, en Google Zurich. Se dedica a "hacer que el software sea más rápido y aproveche mejor el hardware". Así define ella la Computación de Altas Prestaciones (o HPC, High Performance Computing), el arte de sumar potencia informática para multiplicar el rendimiento de los sistemas informáticos para, por ejemplo, ejecutar aplicaciones informáticas intensivas en datos o con grandes necesidades de cómputo. El propósito es acelerar la resolución de problemas, ya sea en el ámbito científico, en el de la ingeniería o los negocios, aportando escalabilidad y velocidad.
En ello lleva desde hace más de diez años, poco antes de terminar la carrera Ingeniería Informática en la Universidad de La Coruña. Lo hizo con honores: obtuvo el premio fin de carrera y también el Premio Nacional a la Excelencia en el Rendimiento Académico Universitario para el curso 2008-2009, además de algunas becas.
Completó una maestría para seguir con su especialidad en HPC, a la que le dedicó también su doctorado. Su tesis se centró en cómo optimizar las comunicaciones entre ordenadores, en específico para hacer más eficientes las comunicaciones entre procesos que se ejecutan en procesadores de varios núcleos que no son completamente independientes: hay varios niveles de memoria y hay algunos que estos comparten.
"Lo que esto permite es que, en lugar de comunicarte a través de la red, puedas hacerlo a través de la memoria. La ventaja es que las comunicaciones son más rápidas porque puedes utilizar directamente una memoria que está dentro del mismo procesador, que todos comparten y a la que todos tienen acceso", explica Ramos. La solución, no obstante, no es perfecta: si los procesos a la vez acceden a la vez a la misma memoria, esta no podrá servirlos a todos a igual velocidad. Eso obliga -añade- a ordenar las comunicaciones.
Todo eso lo aprendió Ramos durante una estancia en la Escuela Politécnica Federal de Zúrich (Suiza). Allí realizó su posgrado y, tras probar la docencia, decidió pasarse al lado de la industria. Eso le llevó a las filas de Google para trabajar en proyectos de infraestructura y generación de herramientas "para que las desarrolladoras y desarrolladores de YouTube puedan hacer su trabajo más rápido y mejor".
La informática evita pronunciarse sobre los aspectos más controvertidos de la plataforma de vídeo [como la multa que afronta por las acusaciones de recolectar datos personales de niños sin el consentimiento de los padres o tutores o sobre cómo funciona su sistema de recomendaciones y cómo evitar la escalada de contenidos conspiranoicos o falsos en YouTube].