Nació en 1970 y creció en un campamento de La Legua. Su historia siempre fue de lucha; pelear contra el hambre, contra el frío, contra la delincuencia. Sus padres eran dos adolescentes y Carol tuvo que arreglárselas por su cuenta, vendiendo dulces en las micros. De La Legua, su familia emigró a un campamento en La Florida y finalmente se instalaron en San Bernardo, donde ella se acercó a la Iglesia y por primera vez en su vida, teniendo 14 años, leyó un libro: la Biblia. Luego ingresó a estudiar a Caritas Chile donde ejerció como auxiliar de paramédico.
Cuando tenía 21 años un tío que vivía en Australia le mandó un pasaje y apoyo económico y Carol partió a probar suerte al otro lado del mundo. Allá entró a estudiar enfermería a la RMIT University, hizo su práctica clínica en un hospital australiano donde le tocó atender a Andrew, un joven que esperaba un trasplante de riñón y que más tarde se transformó en su marido y en el padre de su hija Alayne (Elena, en honor a su mamá). Hullin se ganó una beca nacional para realizar un doctorado en Informática en Salud y luego además realizó un post doctorado en Inteligencia Artificial.
Su currículum y trabajo hicieron que fuera contratada por el Gobierno Australiano para desarrollar el primer centro de informática clínica del país y luego, pasó al Banco Mundial para mejorar, desde la informática, el acceso a la salud de los más pobres del mundo. Más adelante Carol volvió a Chile, fue asesora del Ministerio de Educación y completó un Magíster en Derecho en Chile para lograr un trato digno para las personas usando telesalud y tecnologías móviles para su cuidado