La paz
La paz
Solo tres palabras son necesarias
para fingir un estado
de completa armonía
Consigo mismo y con los demás.
La paz sólo habita
en los nobles corazones,
es un deseo íntimo del alma
y una respuesta a la concordia.
A la paz no se le llega
por el camino de las armas
sino por el de la comprensión,
el orden y la serenidad.
La paz es consuelo y reposo
que une a los seres humanos.
¡Bienaventurados los hombres
y las naciones que viven en paz!