TRADUCTOLOGÍA PARTE 1
Source: http://courses.logos.it/plscourses/linguistic_resources.cap_1_16_es?lang=es
En las unidades anteriores, discutimos los procesos involucrados en la actividad diaria de la "traducción" y el amplio alcance de este concepto, donde la traducción interlingüística es solo una de sus muchas expresiones. La traducción ha existido durante siglos, siendo la Biblia un ejemplo destacado, con textos en arameo, hebreo y griego. Sin embargo, no fue hasta la década de 1980 cuando surgió una disciplina específica dedicada a la traducción y sus desafíos. Durante siglos, la traducción pasó desapercibida como parte natural del paisaje cultural, con varias artes y ciencias abordando la traducción de manera periférica, desde la retórica hasta la narratología y la lingüística.
La traducción puede considerarse un sistema con el concepto amplio de "traducción total" en su núcleo, que abarca varios tipos: textual, metatextual, intratextual y extratextual. Esta ciencia relativamente nueva es conocida por varios nombres. Los investigadores angloparlantes la llaman "translation studies" (TS), destacando su naturaleza científica. Los estudiosos franceses utilizan "traductologie", mientras que los alemanes prefieren "Übersetzungswissenschaft", enfatizando su aspecto científico. Los rusos usan "perevodovédenie", un término que implica conocimiento y habilidad en traducción. En Italia, se emplean términos como "traduttologia" y "scienza della traduzione", mientras que en España y Latinoamérica, "traductología" es común.
Peeter Torop de la Universidad de Tartu aboga por la "traducción total", enfatizando que la traducción abarca diversas formas y tiene como objetivo crear una metodología integral. A pesar de los desafíos terminológicos, hay una esperanza de unificar los estudios de traducción en un solo metalenguaje, facilitando un contexto científicamente homogéneo para la investigación. El objetivo es traducir los resultados de los estudios de traducción en una metodología unificada, promoviendo una mejor comprensión y colaboración entre investigadores y traductores.
In previous units, we discussed the processes involved in the daily activity of "translation" and the broad scope of this concept, where interlinguistic translation is just one of its many expressions. Translation has existed for centuries, with the Bible being a prime example, featuring texts in Aramaic, Hebrew, and Greek. However, it was not until the 1980s that a specific discipline dedicated to translation and its challenges emerged. For centuries, translation went unnoticed as a natural part of the cultural landscape, with several arts and sciences addressing translation peripherally, from rhetoric to narratology and linguistics.
Translation can be considered a system with the broad concept of "total" translation at its core, encompassing various types: textual, metatextual, intratextual, and extratextual. This relatively new science is known by various names. English-speaking researchers call it "translation studies" (TS), highlighting its scientific nature. French scholars use "traductologie," while Germans prefer "Übersetzungswissenschaft," emphasizing its scientific aspect. Russians use "perevodovédenie," a term implying knowledge and skill in translation. In Italy, terms like "traduttologia" and "scienza della traduzione" are used, while in Spain and Latin America, "traductología" is common.
Peeter Torop from the University of Tartu advocates for "total translation," emphasizing that translation encompasses various forms and aims to create a comprehensive methodology. Despite the terminological challenges, there is a hope to unify translation studies into a single metalanguage, facilitating a scientifically homogeneous context for research. The goal is to translate the results of translation studies into a unified methodology, promoting better understanding and collaboration among researchers and translators.
En las unidades anteriores vimos los procesos que participan en la actividad diaria que denominamos "traducción", así como la gran amplitud de este concepto, dentro del cual la traducción interlingüística no es más que una de sus múltiples expresiones. Se dice que la traducción (interlingüística) es una de las actividades más viejas del mundo y la Biblia es buena prueba de ello: sus versiones más antiguas contienen palabras en arameo, partes en hebreo y, en lo que se denomina "Nuevo Testamento", porciones en griego. No obstante, hasta la década de 1980 no existía una disciplina específica dedicada a la traducción y sus problemas. Es posible suponer que, dado que la traducción ha existido siempre, pasó inadvertida durante siglos como un elemento natural más del paisaje cultural, y aunque desde tiempos de Cicerón se dedicaron numerosos escritos al asunto, nadie sintió ni expresó la necesidad de crear una disciplina específica. Como compensación, varias artes o ciencias se han ocupado de la traducción de manera más o menos marginal, desde la retórica a la narratología o a la lingüística. No obstante, hasta hace poco tiempo nadie suponía que esta imagen daría un vuelco tan rotundo, que podía llevarse a cabo una revolución tolemaica que situara la traducción interlingüística, hasta entonces un satélite intruso y provisional de las otras ciencias, en una posición más importante. La traducción puede calificarse de sistema que tiene al concepto más amplio de la traducción (total) como núcleo, alrededor del cual giran los diversos tipos de traducción: textual, metatextual, intratextual y extratextual. ¿Cómo se denomina esta ciencia relativamente nueva? Recibe tantos nombres que debemos recurrir a los traductores para entendernos. Los investigadores angloparlantes la llaman "translation studies" o, familiarmente, TS. De este modo han acuñado una locución intraducible para casi todos los demás idiomas, al menos si no se quiere crear un residuo o pérdida importante. El principal problema surge con la palabra "studies", que en otros idiomas no siempre puede traducirse mediante el trámite de utilizar el plural de la traducción de "study". Sin embargo, es evidente que una disciplina llamada "translation studies" tiene una impronta científica y no deja dudas sobre el objeto de dichos estudios. Los franceses utilizan el término traductologie. Berman escribió en 1985: La percepción de la experiencia de la traducción como fenómeno ajeno a todos los saberes objetivadores externos a ella (como la lingüística, la literatura comparada o la poética) es lo que denomino traductologie1. Algunos estudiosos y traductores, incluidos los que traducen del francés, piensan que "traductología" es una palabrota, no porque tenga un carácter obsceno, sino porque la consideran estéticamente desagradable. Quizás no serían muchos los investigadores de la traducción que disfrutarían exhibiendo una tarjeta de presentación con la palabra "traductólogo", aunque no puede negarse que en la construcción de esta palabra se han seguido criterios ampliamente aceptados. Los alemanes prefieren otra solución, que a primera vista puede parecer una palabra demasiado larga: llaman a esta disciplina Übersetzungwissenschaft, es decir, "ciencia de la traducción ", subrayando con mayor fuerza el carácter científico que atribuyen a esta actividad, lo cual es más que bienvenido. Los rusos, como alternativa, siguen un proceso análogo de composición de palabras y utilizan perevodovédenie, que no significa con exactitud "ciencias de la traducción ", ya que "ciencia" y "disciplina" suelen expresarse con la palabra nauka. Védenie está a medio camino entre competencia y saber. Tiene una antigua raíz indoeuropea: encontramos en sánscrito la palabra vida, que significa, "conocimiento". Son afortunados los rusos, puesto que con el sufijo -védenie resuelven muchos problemas terminológicos: literaturovédenie, por ejemplo, significa "teoría literaria ", "narratología" y muchas otras disciplinas semejantes. En Italia se emplean muchos términos: traduttologia, scienza della traduzione, o teoria e storia della traduzione, que es una denominación antigua e inadecuada pues implica una distinción, ya superada, entre la teoría y la práctica de la traducción, y que conserva el matiz de la lingüística aplicada a la traducción. En España y Latinoamérica se utiliza traductología, estudios de traducción o ciencia de la traducción. En este curso utilizaremos el término "traductología", no porque resulte especialmente agradable, sino porque es la única manera de expresar el concepto en una palabra. Con esta elección pretendemos afrontar las cuestiones relativas a la traducción con un enfoque que destaque su carácter científico. Un estudioso de la Universidad de Tartu, Peeter Torop, que heredó la cátedra de Jurij Lotman en el departamento de semiótica, escribió en 1995 un libro titulado Total´nyj perevod [Traducción total], que próximamente editará en inglés la editorial Guaraldi Logos2. Compartimos el enfoque general que da Torop a la investigación de la traducción y a continuación explicaremos el sentido que da a la palabra "total", un adjetivo que puede atemorizar por el valor absoluto que implica. Para Torop, la traducción debe ser total por dos razones. El primero es que por "traducción" nos referimos no sólo a la traducción interlingüística, sino también a la metatextual, la intratextual, la intertextual y la extratextual (en las unidades siguientes se verá qué se entiende por estas definiciones). Creemos que el enfoque completo de los problemas generales de la traducción tiene mayor posibilidad de obtener resultados científicos porque la traducción, como proceso, es idéntica en todos los casos. Las diferencias atañen sólo al producto inicial y al resultado final, que puede manifestarse o no en forma de texto. A esto se debe que el proceso general de la traducción sea el núcleo de nuestros estudios. La segunda razón para considerar la traducción en un sentido total es que, aunque valoramos las distintas contribuciones realizadas al estudio de la traducción ante litteram, o antes de la existencia de esta ciencia, deseamos impulsar la "búsqueda de una metodología abarcadora"3, la creación de una ciencia de la traducción que hunda sus raíces en los estudios anteriores. Al actuar de este modo nos enfrentamos a un obstáculo en apariencia insalvable: cada ciencia cuenta con su propia terminología y, con frecuencia, cada autor tiene sus preferencias personales respecto al uso de determinadas palabras. Como consecuencia, puede haber dos ensayos que se ocupen del mismo asunto aunque su contenido superficial sea distinto y los objetos del análisis se denominen de manera diferente, en una especie de Babel pretraductológica. Compartimos con Torop la esperanza de que los investigadores traduzcan los resultados de sus estudios sobre traducción a un único metalengüaje, y de que a continuación traduzcan los distintos métodos de análisis a una sola metodología unificadora. Es decir, que los estudiosos de la traducción, en primer lugar, traduzcan metodológicamente los resultados de sus estudios sobre traducción a un lenguaje único, con el fin de utilizarlo como base para investigar en un contexto científicamente homogéneo sin correr el riesgo de ser incomprendidos por colegas y traductores.
In previous units, we examined the processes involved in the daily activity we call "translation," as well as the broad scope of this concept, within which interlinguistic translation is just one of its many expressions. Interlinguistic translation is said to be one of the oldest activities in the world, and the Bible is a good example: its oldest versions contain words in Aramaic, parts in Hebrew, and, in what is called the "New Testament," portions in Greek. However, until the 1980s, there was no specific discipline dedicated to translation and its problems.
It is possible to assume that, since translation has always existed, it went unnoticed for centuries as a natural element of the cultural landscape, and although numerous writings on the subject have existed since the time of Cicero, no one felt or expressed the need to create a specific discipline. Various arts or sciences have dealt with translation more or less marginally, from rhetoric to narratology or linguistics. However, until recently, no one assumed that this image would change so drastically, that a Ptolemaic revolution would occur, placing interlinguistic translation, previously an intrusive and provisional satellite of other sciences, in a more important position.
Translation can be considered a system with the broader concept of "total" translation at its core, around which different types of translation revolve: textual, metatextual, intratextual, and extratextual. This relatively new science goes by many names, and we must turn to translators to understand each other. English-speaking researchers call it "translation studies" or, familiarly, TS. They have thus coined an untranslatable phrase for almost all other languages, at least if one does not want to create residue or significant loss.
The main problem arises with the word "studies," which in other languages cannot always be translated by simply using the plural of the translation of "study." However, it is clear that a discipline called "translation studies" has a scientific imprint and leaves no doubt about the object of such studies. The French use the term "traductologie." In 1985, Berman wrote: "The perception of the experience of translation as a phenomenon external to all objectivizing knowledge (such as linguistics, comparative literature, or poetics) is what I call traductologie."
Some scholars and translators, including those who translate from French, think "traductología" is an ugly word, not because it is obscene, but because they find it aesthetically unpleasant. Perhaps not many translation researchers would enjoy presenting a business card with the word "traductólogo," although it cannot be denied that widely accepted criteria have been followed in the construction of this word. The Germans prefer another solution, which at first glance may seem like a long word: they call this discipline "Übersetzungswissenschaft," i.e., "science of translation," strongly emphasizing the scientific nature they attribute to this activity, which is more than welcome.
The Russians, alternatively, follow a similar process of word formation and use "perevodovédenie," which does not exactly mean "sciences of translation," as "science" and "discipline" are usually expressed with the word "nauka." Védenie is halfway between competence and knowledge. It has an ancient Indo-European root: in Sanskrit, we find the word "vida," which means "knowledge." The Russians are fortunate, as the suffix "-védenie" resolves many terminological problems: "literaturovédenie," for example, means "literary theory," "narratology," and many other similar disciplines.
In Italy, many terms are used: "traduttologia," "scienza della traduzione," or "teoria e storia della traduzione," which is an old and inadequate denomination since it implies a distinction, now overcome, between the theory and practice of translation, and retains the nuance of linguistics applied to translation. In Spain and Latin America, "traductología," "estudios de traducción," or "ciencia de la traducción" are used.
In this course, we will use the term "traductología," not because it is particularly pleasant, but because it is the only way to express the concept in a single word. With this choice, we aim to address translation-related issues with an approach that highlights its scientific nature. A scholar from the University of Tartu, Peeter Torop, who inherited Jurij Lotman's chair in the Department of Semiotics, wrote a book in 1995 titled "Total´nyj perevod" [Total Translation], which will soon be published in English by Guaraldi Logos. We share Torop's general approach to translation research and will explain the meaning he gives to the word "total," an adjective that may be intimidating due to the absolute value it implies.
For Torop, translation must be total for two reasons. First, by "translation," we refer not only to interlinguistic translation but also to metatextual, intratextual, intertextual, and extratextual translation (the definitions of these will be explained in the following units). We believe that a comprehensive approach to general translation problems has a greater chance of obtaining scientific results because translation, as a process, is identical in all cases. The differences only concern the initial product and the final result, which may or may not manifest in text form.
Therefore, the general translation process is the core of our studies. The second reason to consider translation in a total sense is that, although we value the various contributions made to translation studies ante litteram, or before the existence of this science, we wish to promote the "search for an encompassing methodology," the creation of a translation science rooted in previous studies.
By acting this way, we face an apparently insurmountable obstacle: each science has its own terminology, and often, each author has personal preferences regarding the use of certain words. As a result, there may be two essays on the same subject, although their superficial content is different and the objects of analysis are named differently, in a kind of pre-translation Babel.
We share Torop's hope that researchers will translate the results of their studies on translation into a single metalanguage and then translate the different methods of analysis into a single unifying methodology. That is, translation scholars should first methodologically translate the results of their studies on translation into a single language, to use as a basis for research in a scientifically homogeneous context without risking being misunderstood by colleagues and translators.
En las unidades anteriores, exploramos los procesos que componen la actividad cotidiana de la “traducción” y el amplio alcance de este término, en el que la traducción interlingüística es solo una de sus múltiples manifestaciones. La traducción ha existido por siglos, con la Biblia como un ejemplo destacado, al contener textos en arameo, hebreo y griego. Sin embargo, no fue hasta la década de 1980 cuando surgió una disciplina específica que se enfocaba en la traducción y sus desafíos. Por mucho tiempo, la traducción pasó desapercibida como una parte natural de la cultura, siendo tratada de manera periférica por diferentes artes y ciencias, desde la retórica hasta la narratología y la lingüística.
La traducción puede entenderse como un sistema cuyo núcleo es el concepto de “traducción total”, que incluye varios tipos: textual, metatextual, intratextual y extratextual. Esta ciencia relativamente reciente es conocida por distintos nombres. Los académicos angloparlantes la llaman “translation studies” (TS), enfatizando su aspecto científico. Los estudiosos franceses usan “traductologie”, mientras que los alemanes prefieren “Übersetzungswissenschaft”, resaltando su carácter científico. En Rusia, se emplea “perevodovédenie”, término que sugiere conocimiento y habilidad en traducción. En Italia, se utilizan “traduttologia” y “scienza della traduzione”, mientras que en España y América Latina, el término “traductología” es el más común.
Peeter Torop de la Universidad de Tartu promueve el concepto de “traducción total”, argumentando que la traducción abarca diversas formas y apunta a una metodología integral. A pesar de los desafíos terminológicos, existe la esperanza de unificar los estudios de traducción en un único metalenguaje, lo cual facilitaría un marco de investigación científicamente coherente. El propósito es convertir los hallazgos de los estudios de traducción en una metodología unificada, promoviendo una mayor comprensión y colaboración entre académicos y traductores.
In previous units, we explored the processes involved in the daily activity of "translation" and the broad scope of this term, where interlinguistic translation is just one of its many manifestations. Translation has existed for centuries, with the Bible being a notable example, containing texts in Aramaic, Hebrew, and Greek. However, it wasn't until the 1980s that a specific discipline focusing on translation and its challenges emerged. For a long time, translation went unnoticed as a natural part of culture, addressed peripherally by different arts and sciences, from rhetoric to narratology and linguistics.
Translation can be understood as a system with the concept of "total translation" at its core, encompassing various types: textual, metatextual, intratextual, and extratextual. This relatively recent science is known by different names. English-speaking academics call it "translation studies" (TS), emphasizing its scientific aspect. French scholars use "traductologie," while Germans prefer "Übersetzungswissenschaft," highlighting its scientific nature. In Russia, "perevodovédenie" is used, implying knowledge and skill in translation. In Italy, terms like "traduttologia" and "scienza della traduzione" are used, while in Spain and Latin America, "traductología" is the most common term.
Peeter Torop from the University of Tartu advocates for the concept of "total translation," arguing that translation encompasses various forms and aims for a comprehensive methodology. Despite terminological challenges, there is hope to unify translation studies into a single metalanguage, which would facilitate a scientifically coherent research framework. The goal is to convert the findings of translation studies into a unified methodology, promoting better understanding and collaboration among scholars and translators.