Con el objetivo de funcionar como un equipo, acordamos una serie de normas que debemos cumplir para mantenernos organizados. Además, distribuimos los distintos roles dentro de nuestro grupo.
Después de analizar qué implica la inclusión educativa, quiénes participan en ella y qué dificultades plantea, optamos por centrarnos en el alumnado que requiere apoyo educativo debido a un Trastorno de Déficit de Atención. A partir de ahí, llevamos a cabo una lluvia de ideas sobre lo que sabemos y lo que aún desconocemos.