Es un recorrido que busca desarticular la violencia reproductiva y la estructura de la MADRE para abrir un espacio para ensayar una imagen que está en falta, desde el presente, para pensar el cuerpo que materna como cuerpo político, para re-significar, re-pensar la maternidad ante la historia de explotación de los cuerpos que sostienen la vida.
Es la busqueda por crear “la imagen que nos falta”: la escena, las lógicas que faltan, que no se ven: desde lo siniestro, la sombra, la constricción del cuerpo materno, hasta la potencia de la Voz como fuerza vital, la voz mañas allá del lenguaje, las voces que aparecen en el cuerpo al invocar las genealogías. Una construcción caleidoscópica, que se llena de una objetualidad que juega con el esteriotipo de la MADRE.