Para Piaget, el desarrollo mental, que se inicia al nacer y concluye en la edad adulta, presenta semejanzas y diferencias con el desarrollo orgánico, y está determinado por cuatro factores:
Es un despliegue de las fuerzas intrínsecas del propio organismo que van apropiándose y utilizando elementos exteriores necesarios para la subsistencia y el desenvolvimiento del propio ser.
Es el que está constituido por los objetos que rodean al individuo (sonajeros, pelotas, etc.), y así, un segundo factor es el papel del ejercicio y de la experiencia adquirida en la acción efectuada sobre esos objetos.
Es el medio constituido no por objetos sino por personas, por lo que este tercer factor alude a interacciones y transmisiones sociales. Nuevamente, como en los casos anteriores, este solo factor es necesario pero no suficiente para el desarrollo.
Piaget describe el proceso de equilibrarían entre asimilación y acomodación como el resultante de tres niveles de complejidad creciente: El equilibrio se establece en base a los esquemas del sujeto y los estímulos del entorno. El equilibrio se establece entre los propios esquemas de la persona