Según Gardner, la inteligencia naturalista permite detectar, diferenciar y categorizar los aspectos vinculados al entorno, como por ejemplo las especies animales y vegetales o fenómenos relacionados con el clima, la geografía o los fenómenos de la naturaleza.
Sensibilidad para observar patrones en la naturaleza y comprender el entorno natural.
Actividades:
En el aula: Crear un herbario con plantas recolectadas y clasificarlas según sus características.
Fuera del aula: Organizar una caminata ecológica para identificar árboles y plantas locales.