En casi todos los edificios suele haber un cuartito, arriba, sobre el último piso, a veces en la terraza de arriba del edificio donde se encuentra la maquinaria del ascensor. Otras veces, sobre todo en los edificios de nueva construcción o en los ya construidos y donde se ha añadido el ascensor a posteriori, al no existir este habitáculo, se creó el sistema “sin cuarto de máquinas”.
Sistema sin cuarto de máquinas
Cuando no existe sala de máquinas, el motor y maquinaría se sitúa dentro del mismo hueco. Con la evolución tecnológica del ascensor se ha conseguido reducir el tamaño del motor, como es por ejemplo el motor Gearless (sin reductor) y todos sus componentes de forma que este puede colocarse dentro mismo del hueco del ascensor en la parte de arriba sin necesidad de tener que construir una sala de máquinas.
Aun así la opción más común en las viviendas y además cómoda para los técnicos a la hora de realizar el mantenimiento es la de “Con cuarto de máquinas”.
Sistema con Cuarto de máquinas
En este cuartito es donde se encuentra el corazón del ascensor: el armario de maniobras, el motor y el limitador de velocidad para los ascensores eléctricos. Desde aquí se controla todo el ascensor, cada llamada, subidas y bajadas, parada en tal piso u otro.
Es el cerebro del ascensor, el sistema pensante que dirige todas las operaciones que este realiza. Actualmente se utilizan microprocesadores o sistemas PLC cada vez más potentes los cuales permiten optimizar el funcionamiento del ascensor, permitiendo operaciones de monitorización. Interviene en la apertura y cierre de puertas automáticas, en la puesta en marcha y detención de la cabina, y en el control de los componentes eléctricos de seguridad.
De entre todas las tareas que realiza, una de las más importantes para el usuario es la que interviene directamente en el comportamiento del ascensor ante una llamada. Según el comportamiento que exijamos al ascensor hay varios tipos de maniobra, esto es importante no solo para el correcto uso del ascensor, sino para tener la posibilidad de elegir adecuadamente lo que se desea tener en función de la necesidad, tráfico del edificio frente a la modernización de instalaciones existentes en las que se contempla un cambio de cuadro de maniobras. Está por ejemplo la maniobra simple, dúplex, triplex según el número de aparatos que controle la misma maniobra.
Por otro lado, la maniobra colectiva, o la selectiva en bajada son las más habituales. Las llamadas quedan registradas en la memoria de forma que se optimiza el viaje de subida o bajada del ascensor, consiguiendo un ahorro de los costes de energía, un menor desgaste de los componentes y de la instalación en su conjunto, prolongando su vida útil y la comodidad de los usuarios al acortar el tiempo de espera.