1987 – 1990
(Ruido Blanco, Doble Vida, EP Languis, y giras internacionales)
Cuerpo: Alas de arce (maple) macizo con diseño ergonómico.
Mástil: Neck-through (mástil atravesando el cuerpo) de 3 piezas de arce.
Diapasón: Palisandro.
Pastillas: EMG P/J activas.
Preamp: HazLab (activo) – clave en su sonido.
Controles: Volumen, balance, tono grave y agudo.
Diseño: Contorneado, moderno, con curvas elegantes y gran comodidad.
Tono agresivo, definido y con punch: ideal para bajos con presencia sin enturbiar la mezcla.
Respuesta rápida y compresión natural, gracias a las pastillas activas EMG.
Muy bueno para slap, frases rítmicas rápidas y líneas de bajo "cantadas".
Grave profundo pero muy articulado.
Fue una elección ideal para el salto de Soda a la producción internacional, ya que este bajo tenía un sonido moderno y profesional muy buscado por productores como Carlos Alomar.
"En la ciudad de la furia"
(línea emblemática, con groove, profundidad y movimiento)
"Lo que sangra (La cúpula)"
(fraseo melódico, profundo y flotante)
"Corazón delator"
(bajo oscuro, con presencia envolvente)
"El rito" (en vivo – Ruido Blanco)
(muy claro, con efectos de modulación)
"La ciudad de la furia" (Versión unplugged)
(mismo bajo, pero con otra dinámica)
Este bajo era tan moderno para la época que incluso Sting, Doug Wimbish y otros bajistas top lo usaban. Zeta lo eligió para representar la evolución de Soda hacia un sonido más pulido, exportable, y con potencia escénica.
Se volvió un ícono del bajo de Zeta, tanto por su sonido como por su estética sofisticada.