Año: 1985–1986
Ubicación: Estadio Obras Sanitarias, Buenos Aires, Argentina
Motivo: Presentación de los discos Nada Personal (1985) y parte de Signos (1986)
A mediados de los 80, Soda Stereo ya era una banda muy popular en la escena porteña gracias a su disco debut. Pero fue con Nada Personal que explotaron a nivel masivo. En ese momento, tocar en Obras Sanitarias era el equivalente argentino de “haber llegado” en el rock. Bandas como Serú Girán o Spinetta Jade ya lo habían hecho, pero Soda le dio una vuelta más moderna, estética y sonora.
Fue la consagración definitiva de Soda Stereo como una banda de masas.
Comenzó la "Sodamanía", un fenómeno que incluía fans vestidos como ellos, histeria colectiva, y portadas en revistas juveniles y de rock.
Obras se convirtió en su casa de culto, y en un punto de referencia para la generación ochentosa.
Escenografía y estética: Muy influenciada por el new wave europeo, con luces, humo y pantallas.
Vestuario: Gustavo y Zeta usaban trajes ajustados, colores estridentes, peinados altos (con laca) y un estilo muy teatral.
Sonido: Mucho uso de sintetizadores, delays en la voz, y una batería marcada por caja electrónica y platos bien definidos.
“Cuando pase el temblor” en vivo fue un himno. Gustavo usaba un bombo legüero en el escenario mientras cantaba, conectando lo andino con lo moderno.
“Nada personal” abría con una energía tremenda; la gente coreaba desde la primera nota.
En “Juego de seducción”, Gustavo hacía gala de su histrionismo, moviéndose con elegancia casi teatral.
Zeta Bosio empezaba a tomar un rol más activo en escena: saltaba, giraba, arengaba.
Charly Alberti con una precisión milimétrica, muy influenciado por Stewart Copeland (The Police).
Parte de estas presentaciones fue filmada y usada para videoclips y TV.
Algunas grabaciones circularon como bootlegs y registros no oficiales.
La crítica, incluso la más dura, se rindió ante la propuesta moderna y arriesgada de la banda.