Período: Agosto de 1990 – Diciembre de 1991
Motivo: Presentación del álbum Canción Animal (1990)
Países visitados: Argentina, Chile, Perú, México, Colombia, Venezuela, Estados Unidos, Ecuador, Paraguay y otros
Shows más icónicos: Estadio de Vélez (Argentina), Festival Rock de los Andes (Perú), Teatro Monumental (Chile)
Con Canción Animal, Soda Stereo alcanzó su cima creativa, compositiva y popular. Venían de experimentar con sonidos más funk y pop en Doble Vida, pero esta vez fueron directo al hueso: rock de guitarras, letras cargadas de erotismo, poder, sensualidad y libertad. El disco fue un éxito arrasador desde el día uno.
La gira Animal reflejaba eso: Soda estaba salvaje, suelto y demoledor, y lo demostraban cada noche con una contundencia escénica que pocas veces se vio en una banda latinoamericana.
Cumbre artística de la banda. La gira los encontró en el mejor momento en términos de sonido, actitud y composición.
Transformación del vivo: Shows más eléctricos, más largos, con climas que iban del caos al susurro.
Explosión continental: Fueron tratados como superestrellas de estadio en cada país.
Consolidaron una estética más cruda, salvaje y libre, muy diferente al pop ochentoso que los había hecho famosos.
Setlist dominado por Canción Animal: “De música ligera”, “Té para tres”, “Un millón de años luz”, “(En) El séptimo día”, “Sueles dejarme solo”, entre otros.
Sonido poderoso: Guitarras más distorsionadas, riffs agresivos, batería más acústica y orgánica.
Zeta con bajo Fender Jazz más cálido y presente.
Charly dejó completamente los pads Simmons y volvió a lo acústico, con redoblantes secos, platillos sucios y groove natural.
Gustavo más visceral que nunca: su voz era más rasposa, su guitarra cruda, con solos intensos, delays y reverb, y una actitud totalmente rockera.
Estadio de Vélez (Argentina, 14 y 15 de diciembre de 1990):
Más de 40.000 personas por noche.
En la primera fecha, la banda abrió con “(En) El séptimo día” y cerró con “De música ligera”, que se transformó en el himno absoluto del rock latino.
Gustavo alzó su guitarra y dijo: “Gracias... ¡totales!”, frase que años más tarde se volvería histórica.
Chile (Teatro Monumental):
Lleno total, euforia masiva, y ovación tras cada canción.
Cerati dedicó “Té para tres” con una interpretación hiperemocional y desnuda.
Festival Rock de los Andes (Perú, 1991):
Festival masivo al aire libre con bandas locales y regionales.
Soda cerró la jornada ante más de 25.000 personas.
En varios shows, la banda improvisaba jams instrumentales entre canciones, algo poco común en giras anteriores.
Durante “Un millón de años luz”, Gustavo usaba una guitarra con afinación abierta para lograr un sonido más denso y repetitivo.
En “Sueles dejarme solo”, el solo de guitarra era más largo e incendiario que la versión de estudio.
El look de la banda cambió: más cuero, menos maquillaje, más actitud y cero concesiones al pop.
Se realizaron al menos 80 shows entre América del Sur, Central y EE.UU.
Canción Animal se convirtió en uno de los discos más influyentes del rock iberoamericano, y la gira lo consolidó como un clásico instantáneo.
Se transformaron en una banda de culto y de masas al mismo tiempo.
Esta gira definió el sonido noventero del rock argentino.
Marcó el comienzo del fin de la etapa más masiva de Soda, justo antes de volverse más introspectivos con Dynamo.