Por: Lonzayes Naiara
PROVINCIA de SALTA
Nació en General Güemes, el 26 de mayo de 1979. Es el menor de cinco hermanos, hijo de Luis Osvaldo Medina, ferroviario y de Lidia Apaza, ama de casa.
Cursó sus estudios primarios en la Escuela Hilario Ascasubi y los estudios Secundarios en la Escuela Juana Azurduy. Actualmente cursa la carrera de Licenciatura en Historia.
Fue Director de la Biblioteca Sarmiento de la ciudad de General Güemes, Coordinador del Grupo Cultural Identidad, Director de la Juventud (2007), Director de Cultura desde 2009 al 2015. Director del Departamento de Investigaciones Históricas de Campo Santo 2015-2019, Director de Cultura de Campo Santo 2019, Presidente del Instituto Belgraniano de la ciudad de General Güemes.
Actualmente es Director del Departamento de Investigaciones Históricas de Campo Santo, Miembro de la Junta de Estudios Históricos de Salta y Presidente de la SADE SALTA.
Publicó los siguientes libros: El Dintel del Dominio (2001), Esquizofrenia (2005), Güemes Departamento Oculto (2005), Cerrado por refacciones (2006), Ave Errante (2007), Vestigios de un Ocaso (2009), Las llaves y otras obras para niños, Güemes Departamento Oculto (edición del Gobierno de Salta - 2014), El Hacedor de sombras (2015) y Cuentos Cruentos (2017).
Publicó en revistas especializadas y antologías de diferentes partes del país.
Como historiador publicó Moldes el incorruptible (2016), Cuarenta días en Campo Santo (2017), Gertrudis Medeiros heroína de la patria (2018), El Valle de Siancas en la guerra por la independencia (2018), El Club de pesca El dorado (2018), El Progreso (2019) y también el libro El Valle de Siancas bajo el Manto de la Calendaria.
Eduardo Medina
El Gaucho Murillo (Fotografía de Isabel Quiroga)
El 4 de mayo de 1.978 desapareció el Gaucho Luciano Murillo. Los güemenses que tuvieron la posibilidad de conocerlo coincidieron en que era una buena persona, jinete sin igual y domador de los más terribles equinos. Muy allegado a la familia propietaria del entonces floreciente Ingenio San Isidro de Campo Santo. Puntero entre los obreros, gaucho baqueano, amigo de los pobres y conocedor del monte y sus misterios.
Un día llegó herido a su casa con un fuerte golpe en la cabeza, producido por una patada que le había propinado su caballo. No del todo recuperado, un cuatro de mayo de mil novecientos setenta y ocho, salió galopando al encuentro del monte y no volvió nunca más. La familia Cornejo (dueña del Ingenio) envió a todo su personal a buscarlo por la región durante cuarenta y cinco días ininterrumpidos; sin resultado alguno. Fue así como, sin proponérselo, el gaucho Murillo pasó a la posteridad como una leyenda cargada de matices sobrenaturales. Al ser un domador con una increíble técnica, los rumores no tardaron demasiado en hacerse oír: “Tenía contrato con mandinga, era salamanquero y él se lo llevó…” Otra fuente afirma que el golpe recibido días atrás en la cabeza lo desestabilizó y cayó en algún arroyo… Otros aseveran que por su posición inquebrantable en favor de los obreros fue llevado por la fuerza implacable de la dictadura militar… algunos se animaron a decir: “ajuste de cuentas”. Más allá de lo que le hubiera ocurrido, nada empaña el mito. Varios poetas de la zona se inspiraron en su persona para ofrecerle lindas composiciones literarias, como ésta del negro Calizaya, cuya última estrofa transcribimos a continuación:
"El 4 nos has dejao
te has ido sin un adiós,
son cosas que da el destino.
Cuál habrá sido el camino,
qué habrá sido tu final,
son cosas que me hacen mal,
me muerdo para nombrarte,
te han buscao por todas partes,
no hay tumba, solo hay recuerdo.
Oscar Cornejo ha tenío,
el gaucho que él ha soñao,
y en el Ingenio San Isidro,
las riendas te han jubilao,
uno menos hay desfilando,
del gauchaje dolorido,
tu flete te está esperando,
Murillo, dónde te has ido."
Años después de la desaparición de Murillo, se encontró en un paraje cercano a San Rita de la Vertientes un esqueleto humano. Automáticamente, la gente lo relacionó con el legendario gaucho desaparecido, lo que significaría el final de este mito, pero los análisis realizados dieron negativo. A décadas de la desaparición de este personaje, lejos de perderse en el olvido y sus laberintos ingratos, la leyenda está cada vez más arraigada en las creencias de toda la ciudad. Hoy su hermosa montura (con apliques de plata y adornos varios), venerada por muchos jóvenes que intentan transitar el camino del gauchaje y sus tradiciones, se expone cada año junto a otros objetos personales, artículos gráficos y fotografías, en diversas actividades organizadas por la agrupación gaucha que lleva su nombre.
Extraído del libro: Güemes Departamento Oculto.
PROVINCIA de BUENOS AIRES
Magalí Tajes
Escritora y comediante conocida por los videos que publica en Instagram, por los cuales tiene 1.4 millones de seguidores. Ha publicado dos libros, "Vida ardiente" y "Caos."
Para arrancar a hablar de Caos, tenemos que aclarar que todo el libro es una fiesta en donde el lector está invitado. Esta fiesta se desarrolla en una casa y como en toda casa, tiene puertas. Estas puertas son de colores y cada una de ellas cuenta una historia.
La puerta roja, es la primera puerta de todas, la “Puerta de los (des)amores”. “Dentro” de esa puerta, se encuentran historias de amor, de desamor, es básicamente la puerta de los masoquistas. Posee relatos cortos reales o de ficción y poemas. En definitiva, es una puerta bastante deprimente ya que habla del desamor, si habla de amor es la minoría, porque como siempre las cosas tristes son las que mas captan la atención.
“No hay amor si te hace odiarte.”
La puerta azul es la segunda puerta: la “Puerta de la imaginación”. Esta puerta fue la que más me gustó. Es la puerta en la que predomina la ficción y “la vida ajena”. Nuevamente nos encontramos con relatos cortos, algunos son algo así como cuentos. Es una puerta que deja volar tu imaginación y tomarte un descanso de lo intensas que fueron las primeras hojas, de lo intensa que fue la primera puerta.
“El amor no se mendiga.”
La puerta violeta, la tercera: la “Puerta que cree que las puertas solo sirven para cerrar”. Debo admitir que es una de las puertas mas desafiantes que alguna vez leí. Sentía que me estaba desafiando a hacer cosas todo el tiempo y está escrito de tal forma que el libro te está hablando. Es una puerta para los que tienen mas preguntas que respuestas. Una de las puertas mas locas que leí porque no encuentro otra palabra para describir esta puerta. A pesar de eso, no fue una de las puertas mas memorables.
“Tu cuerpo sos vos, disfrutate.”
La puerta negra, la puerta mas deprimente: la “Puerta de los daños”. Ya con ese nombre no me inspiraba confianza y sabía que iba a ser fuerte de leer. Al principio del libro, se describe las puertas, y esta es la puerta que no deben leer la gente que está deprimida, tristes y re-jodidos con la vida. La verdad es que al leerla no fue para tanto, pero la disfruté bastante, fue una lectura muy triste, muy auténtica.
“No hay adentro, no hay afuera. Todo sucede en el entre.”
La puerta amarilla, en donde “vuelve a arder la vida”. No hay mucho para hablar de esta puerta. Acá, Magalí habla con su propia voz. Sobre si misma, sin máscaras, sobre su vida, su casa, sus miedos, su infancia. Es una sección bastante interesante.
“Si no sabés pedir, ¿realmente sabés dar?”. “Estoy de nuevo en el principio”.
Para el final del libro tenía sentimientos tan encontrados. Me hizo reír, llorar, me hizo pensar, reflexionar. Realmente fue una lectura muy diversa. Tuve muchas ganas de terminarlo como muchas ganas de que sea infinito. Disfruté mucho su lectura, Magalí escribe de una forma tan auténtica que te hace querer leer más, aunque te esté rompiendo el corazón con todo lo que está diciendo.
Su forma de escribir es real, escribe como habla, con malas palabras, no le importa y me parece una de las escritoras mas auténticas que leí hasta ahora.
En conclusión, es muy rápido de leer, tiene ilustraciones lo cual lo hace muchísimo más entretenido y llevadero. Su forma de escribir es excelente y sin dudas es un libro que leería de nuevo.
Fin de la fiesta.