Por Daniela Quispe y Camila Colodro
Durante nuestro recorrido por la institución, siempre estuvieron las risas, anécdotas y recuerdos. Son innumerables los momentos vividos día a día, en cada curso transitado. Son varias las enseñanzas que nos dejaron nuestros profesores.
Ellos siempre estarán presentes en cada uno de nosotros: con los momentos compartidos en viajes escolares, las palabras y los consejos que nos brindaron y todas las travesuras que nos perdonaron.
Siempre estuvieron ahí y saber que nos esperaban en el aula con sus ganas de enseñar, era un sentimiento totalmente indescriptible. No hay palabras para describir todo el agradecimiento que sentimos.
¡Muchas gracias a todos!
Quizás, este sea el artículo más difícil de escribir y no porque sean abundantes los problemas que hayamos tenido, sino todo lo contrario. Fueron estos los mejores años de nuestras vidas. Disfrutamos cada día de las clases, con cada uno de nuestros profesores.
El apoyo que recibimos de la institución fue absoluto y estuvieron ahí siempre, desde las épocas estresantes de cierre de trimestre, a las épocas de juegos y preparativos para el día del estudiante o veladas.
Nosotros que estamos por terminar esta etapa de nuestras vidas, podemos afirmar con certeza que no existe ni una sola queja, solo agradecimiento hacia todos: compañeros, profesores, directivos, preceptores y ordenanzas.
Es difícil pensar qué pedir, cuando nos han dado todo lo más importante: contención, apoyo, motivación y sobre todo, tiempo. En nosotros siempre habrá agradecimiento hacia esta institución.
Hay muchos momentos de nuestra adolescencia grabados en esas simples paredes. Pero si tenemos que hacer esta carta, pediríamos que haya papel higiénico en cada baño, más borradores y que arreglaran el Wifi; son pedidos que entre todas las personas del colegio podemos hacer realidad.
Así como logramos comprar nuevos pizarrones, también la cocina para el desayuno, así como las mercaderías para hacerlo, etc. Son cosas que podemos lograr todos, con esa unión característica que nos define y ese empeño por mejorar, no solo para nosotros, sino para las siguientes generaciones.