El puñal temblaba furioso bajo la oscura capa mientras aquella chica de dorado cabello le explicaba que ni su familia ni ella cometieron crimen alguno.
-Los Vicenza somos músicos, no asesinos. Además yo me dedico ha ayudar, pertenezco a los Salvadores de Faerun y nos encargamos de ayudar aquel que lo necesitase sin esperar compensación alguna. Estuvimos en Neverwinter …
En su mente todo eso eran mentiras que decía como noble que era, sin embargo una ligera idea surgió “Y si dice la verdad”. Antes de que llegase a tomar una decisión el grupo que la acompañaba apareció, mostrando una unión en su forma de actuar y de hablar, algo tranquilizador, algo que añoraba. Aquella mano se retiro de la hoja, ahora su mente solo tenia curiosidad.
_“Y pensar que aquí fue el momento clave” Otro recuerdo saltó de otro lugar de la mente.
Casi podía rozar el objeto por el que habían viajado a ese antiguo faro, La Chispa una extraña energía que decian que podía cumplir tus deseos si la poseías. Y ahí estaba a menos de un par de metros de la misma, junto a aquella astuta drow y los dos enanos que habían detenido con un hechizo a todos los demás para evitar que la alcanzarán.
Unos pocos segundos antes aquella extraña figura femenina había entrado en ella, dando la oportunidad de que aquellos que lo deseasen de poder vislumbrar el interior de la misma, junto con el poder que guardaba.
Dio unos pocos paso pero cuando empezó a sentir con sus dedos aquella ominosidad, un recuerdo de su maestro le mostro una frase que le acompañaba cuando estaba en presencia de magias poderosas. “Todo lo que da poder corrompe y te haces esclavo de su tenencia” y como si de fuego se tratase retiro la mano, solo para darse la vuelta, sabiendo que no arriesgaría su libertad y sus deseos por lo que sea que pudiese contener ese objeto.
_“Recuerdo la tensión de aquel momento” Los recuerdos de los días pasaron en una fracción de segundos hasta acabar en otro.
La sonrisa de aquella figura oculta en las sombras del viejo almacén se delineaba mientras se le escapaba entre los labios una propuesta.
-Preparar el equipo para el asalto a la mansión Dundragon e indicarles como acceder a la cámara para obtener el arma capaz de matar a un dios corre de tu parte, buscáis acabar con la Sombra Iluminada pues ahí tenéis la herramienta.
-Y Arryn tengo una noticia más, algo que has deseado y buscado desde hace mucho. El nombre de tu padre, ahora podrás acabar con ese sucio noble que se ha mantenido en las sombras durante este tiempo. Pero hay un problema solo será vulnerable durante la boda, así que no podrás acudir al robo. De ti depende decidir a que ir.
La lluvia caía por los tejados de los edificios circundantes del viejo escondite. Mientras que a lo lejos se desdibujaba la luminosa mansión que marco un fallo en su historial de asesinatos y robos. Ahora se veía en posición de cumplir su ansiada venganza contra aquel desgraciado que le trajo a la vida y marcó el destino de su madre, o aprender de sus compañeros y ayudar a salvar al mundo antes de que sea demasiado tarde.
Sus ojos se fueron a su mano donde aquella mascara que marcó su identidad, su objetivo y su destino esperaba impasible y silenciosa. Pero esta vez no cubrió el rostro que otras veces había ocultado, está vez observaría desde el cinturón no el reguero de muerte y sangre, sino el de salvación y vida.
_“No me arrepiento de haber tomado esa elección” Como si de un parpadeo se tratase aquellos fragmentos mentales se cosieron con los siguientes.
-Arryn tienes que ayudar más en casa, necesito que vayas a por agua al pozo de la plaza.
Le regañaba aquella figura que le vio nacer, aquella persona a la que él vio morir.
Para el muchacho aquel momento era como un sueño, algo que deseaba y que añoraba. Volver a ver a su madre. Vivir la vida como si nunca se hubiesen separado. Pero algo no cuadraba en aquel lugar, sus recuerdos.
-¿Como es posible? Recuerdo estar en el Averno, estaba con Jinmei, Aneres, Ugduk …
Antes de que pudiese acabar aquella frase unos brazo le rodearon, haciendo que ambos se fundiesen en un abrazo lo que dejo al chico llorando por estar con lo que más quiso.
-Todo ha sido una pesadilla, un mal sueño y ya lo puedes olvidar. Mi pequeño no llores yo estoy aquí y no me iré a ninguna parte. Siempre y cuando firmes un pequeño contrató.
Dijo aquella mujer mientras a su alrededor las costuras de la realidad se visualizaban mostrando la ilusión creada para el semielfo.
El chico aparto de un empujón a aquella figura mientras se retiraba las lágrimas de su rostro enfadado.
-Acaso crees que quiero vivir la alegría de la mentira, que daré mi alma por felicidad. Crees que hago el bien para limpiar mi consciencia de todas las almas que he arrebatado. Esta mascara que llevo a la espalda, me recuerda la carga que he decidido llevar, no por lo que quiero ser sino por lo que he sido. Y viviré la vida que yo quiera con todas y cada una de las consecuencias a mis actos. No quiero un manto de terciopelo que oculte la realidad.
_“Antes de Saltmarsh lo hubiese aceptado, me alegro de no haberlo hecho” Como si de un libro se tratase un nuevo recuerdo apareció mostrando su contenido.
-Tengo que pedirte una cosa Mirdin y es algo de lo que me arrepiento solo de pensarlo. Deberías de presentarte para tomar el dominio de Tyr, no conozco a persona mas justa que tú, has arriesgado tú vida, nombre, puesto y cualquier logro que has conseguido por encarcelar a figuras muy importantes y que eran superiores a ti porque habían cometido un crimen. Si tengo que pensar en alguien digno para ese puesto esa eres tú. Los dominios son un recurso muy útil para poder combatir a la Sombra Iluminada, he estado hablando con otras personas que han demostrado interés en la religión o similitud de ideales con los dominios restantes. Y la verdad hay menos de los que yo contaba dispuestos a tomar un dominio. Sabes también cómo yo que no hay empate, si perdemos se acaba.
La chica se sorprendió, y mientras de sus labios se escapaban la dudas sobre aquella propuesta. El chico la miro a los ojos y le agarro las manos.
-Yo no soy quien para arrebatar la libertad a nadie, para ordenar a alguien que viva su completa existencia atado a una deidad no deseada. Pero se que si he de pedir un sacrificio tan grande como ese, al menos tengo que estar dispuesto a sacrificar algo igual de valioso por mi parte. Me niego a vivir un futuro en el que pierdo a lo único que amo más que mi vida, voy a ceder mi libertad y deseos presentándome al puesto del Caballero Rojo. Que todos los años de planear robos, asesinatos y demás crímenes, sirvan para algo bueno. Y nos ayude a intentar ganar esta guerra por la existencia, para seguir pudiendo estar juntos.
_“Esa fue la última decisión que tome” Una voz le hablo desde su espalda.
-En que piensas, llevas un rato mirándola.
La mano del dios dejo sobre la mesa una vieja y desgastada mascara, corroída por el paso del tiempo.
Mientras se levantaba de camino a un lujoso sofá en el que descansaba leyendo una novela la diosa a la que había jurado pasar el resto de su existencia junto a ella, solo para sentarse calmadamente a su lado mientras desliza su brazo por encima del hombro y así poder perder la vista en sus ojos.
-Decisiones, cielo. Todas y cada una de las decisiones que han desembocado para estar aquí, contigo.
Relato de: Javi