Protección del Patrimonio Arqueológico y Paleontológico
Obligaciones en obras y del Programa Municipal de Preservación del Patrimonio
Bienes del dominio público municipal
Prohibición de actuación sin permiso del Departamento de Arqueología.
En Argentina, como en casi todo el mundo, la gestión de los recursos arqueológicos está regulada jurídicamente, y ha recibido un interés creciente por parte de los distintos estados. En nuestro país, los sitios arqueológicos (y los materiales que de ellos se extraigan) son del dominio del Estado en el que se encuentren según la división que establece la Constitución Nacional en el art. 121 y concordantes: estos recursos pertenecen al Estado Nacional, al Provincial o al Municipal/Comunal según dónde se localicen físicamente (Ley Nacional 25.743/03, art. 9). Así pues, todo recurso arqueológico o paleontológico que se localice dentro del territorio del municipio de Rosario es del dominio de la Municipalidad de Rosario y su uso y goce por parte de los particulares está sujeto a las restricciones reglamentarias que se dicten al efecto (Ordenanza 7712/2004). La Municipalidad de Rosario ha demostrado interés directo en la gestión de sus recursos arqueológicos, con anterioridad a la sanción de la ley Nacional 25.743/03. Así por ejemplo, la vigente Ordenanza 6833/99 establece en su primer artículo que "en toda obra a realizar en el municipio que implique excavaciones o la demolición total o parcial de construcciones existentes, en las que se detecten elementos constructivos u otros testimonios arqueológicos de cualquier naturaleza. el profesional responsable deberá comunicar la existencia de los mismos al Programa Municipal de Preservación del Patrimonio Urbano. Histórico y Arquitectónico, a los fines de que personal responsable del mismo evalúe el interés de los elementos y la conveniencia de las acciones tendientes a su conservación ya sea en el lugar o determinando el traslado de los mismos a sitios apropiados".
Las acciones a seguir se articularon con el Departamento de Arqueología de la Escuela Superior de Museología a partir de la sanción por parte del Consejo Municipal estableció en la Ordenanza 7405/02: ningún particular o institución podrá explotar yacimientos, sitios, piezas o ejemplares patrimoniales sin previo y expreso permiso de la Secretaría de Cultura y Educación de la Municipalidad de Rosario a través del Departamento de Arqueología de la Escuela Superior de Museología. Este permiso se obtiene siempre y cuando quien lo solicite cumpla con los requerimientos de la legislación nacional y de la propia Ordenanza 7405/02.
No solicitar este permiso es un delito que afecta a bienes del dominio público municipal.
El hecho de que en todo el mundo haya legislación sobre los recursos arqueológicos y su gestión tiene que ver con que estos recursos son una vía de acceso al conocimiento sobre nuestro pasado. No son valiosos por su rareza, antigüedad, belleza o completud, sino porque nos proporcionan información acerca de cómo vivió la gente antes que nosotros. ¿Qué comían? ¿cómo lo cocinaban? ¿preferían hervido o asado? ¿cómo cambiaron los gustos a través del tiempo? son algunas de las preguntas que nos hacemos y tratamos de responder desde el Departamento de Arqueología, investigando a partir de las colecciones de materiales que se obtuvieron mediante excavaciones profesionales.
La legislación vigente busca de alguna manera desterrar dos mitos imperantes todavía en el imaginario colectivo: el mito de la arqueología como aventura que busca descubrimientos impregnado de magia y exotismo (en realidad, esto se lo debemos al cine,nunca fue así, ni siquiera en los inicios de la arqueología como disciplina científica), y el mito del estado continuo de excavación. La expectativa de que lxs arqueólogxs están siempre excavando... es equívoca. La tendencia global desde hace muchos, muchos años, es a minimizar las excavaciones y a potenciar el análisis y estudio en laboratorio: no se trata de acumular objetos, sino de generar conocimiento. Colectar, colectar, colectar... es un vicio de acumulación, no investigación científica. En la arqueología mundial, lxs profesionales de la disciplina pasamos casi la totalidad de nuestro tiempo analizando materiales, recolectando datos que convertimos en información y luego comunicamos en distintos formatos: en revistas y publicaciones científicas para colaborar al conocimiento global, y en formatos de difusión (revistas, exposiciones, conferencias, etc.), amigables con un público no especialista pero al cual le pertenecen tanto los recursos como el conocimiento generado.
La información, en ciencia, es principalmente explicación, no descripción. En el caso de la arqueología, describir los objetos ("plato decorado", "pipa de caolín", "fragmento de contenedor cerámico", "punta de flecha", etc.) no constituye información. No cambia ni mejora nuestro conocimiento sobre los modos de vida de la gente en el pasado. Cuando esa descripción (=datos) es profunda y se correlaciona de modo que se pueda dar respuesta a preguntas de investigación, entonces se transforma en información. Preguntas como "¿por qué hubieron más vajillas de tal tipo entre 1880 y 1890 en Rosario? ¿fue elección de los consumidores locales, o restricciones de la oferta generada desde los centros de producción británicos?" No es posible responder preguntas como ésta con meras descripciones, es necesario establecer correlaciones con vajillas de sitios arqueológicos que sean representativos de lo que era la ciudad en ese lapso, con los registros de ingresos portuarios de mercaderías en ese período, con los catálogos y espacios publicitarios de la época, etc. Mucho trabajo que lleva un tiempo considerable, pero que definitivamente produce un conocimiento necesario para comprender cómo se estructuró nuestra sociedad rosarina, cómo y hasta qué punto esa estructura fue variando, etc.
Entonces, cuando alguien nos muestre un objeto arqueológico -y lo mismo aplica a los recursos paleontológicos- como una curiosidad, como una rareza, y se limite a describir sus características, preguntemos: "¿y eso en qué aumenta nuestro conocimiento del pasado?"