Conmemora Congreso 310 aniversario de Linares, Nuevo León
Para conmemorar el 310 aniversario de la fundación de Linares, el Congreso de Nuevo León sesionó y celebró en el Teatro de la Ciudad Municipal la sesión ordinaria de Pleno.
En la sesión se abrió un espacio solemne para conmemorar a ese municipio, en donde hablaron diferentes diputados del PRI, PAN y MC e Ivonne Álvarez, presidenta del Congreso, quien dijo que Linares es recordado por sus glorias y antojitos.
“No es fácil levantar, conservar y desarrollar una ciudad de este tamaño, a 128 kilómetros de la zona metropolitana de Monterrey, que no deja de ser un imán para las inversiones y la migración. Aún en esa competencia desigual, Linares ha logrado demasiado en estos primeros 310 años.
"Hay que reconocer que Linares enfrenta grandes desafíos, como es la aguda sequía que afecta a todo Nuevo León y que particularmente preocupa a esta ciudad por sus producciones agrícolas y ganaderas, la generación de más empleos y mayores oportunidades de estudio y desarrollo para sus niñas, niños y jóvenes”, enfatizó Álvarez.
El diputado priísta, Jesús Aguilar, resaltó los espacios turísticos e históricos, la música y la gastronomía linarense.
“Linares tiene límites al norte con los municipios de Montemorelos y Hualahuises, este último mi municipio natal, por lo que puedo hablar de la estrecha relación que tenemos con el municipio hermano de Linares que, así como se localiza geográficamente rodeando al municipio de Hualahuises siempre hemos sentido su abrazo y calidez.
"El día de hoy, me llena de orgullo, al ser de esta región en la cual compartimos muchas de las costumbres, el celebrar el 310 Aniversario de la fundación de Linares, y es muy grato encontrarnos precisamente aquí en lugar que acabamos de mencionar con tantas riquezas naturales, gastronómicas y culturales”, dijo el priísta.
Por su parte, Guadalupe Guidi, de Movimiento Ciudadano y oriunda de Linares, expuso parte de la historia del Pueblo Mágico y felicitó al municipio por sus 310 años.
Fernando Adame, diputado local y ex alcalde de Linares, presumió que esta ciudad ofrecía alternativas de desarrollo económico, liderazgos con visión de futuro y calidad de vida.
El también promovente de la sesión del Congreso del estado, dijo que ese municipio tenía valores y ahora se requiere construir para heredar a generaciones futuras.
Al final, se le dio un reconocimiento al alcalde de Linares, Sergio Elizondo
En los ejidos de Linares no les queda más que rezar
Elevar plegarias y esperar un milagro, es la única esperanza que hoy en día tienen campesinos y agricultores de Linares, ante la severa sequía que se vive en Nuevo León.
"Pues pedirle a Dios que mande agua, a ver si se nos mejora esto. Ya tenemos bastante tiempo con esta sequía que nos ha pegado muy fuerte, ya tenemos varios meses, hasta los animales se quedaron sin agua y tenemos que ir unos cinco o seis kilómetros para traerla", relató entre lágrimas Domingo Pérez, del ejido Dolores de San Julián.
"Aquí lo que queremos es agua y rogándole a Dios a ver si llueve, pero pues hasta ahora no ha llegado nada. Ya ahorita ya estamos declarados en sequía total", añadió Aurelio Marín.
Con la escasez de lluvia, la presa vacía y el río Potosí sin agua, los ejidatarios se vieron obligados a dejar de lado la agricultura.
"No, pues bastante fuerte, te comentaba que ya tenemos casi dos años en que nos faltan las lluvias y aquí están las pruebas con la presa. Esta presa se construyó hace 50 años y desde entonces nunca en su vida se había secado", expresó Ubaldo Chávez, comisario ejidal.El panorama para los próximos meses no es alentador para los habitantes de Dolores de San Julián, ni para el resto de los ejidatarios en Linares, quienes han visto como sus parcelas se secaron y no dan cosechas.
Sembrábamos maíz y frijolito, es lo bueno que se da aquí y lo que más necesita uno, pero ya ahorita nada porque falta el agua. Ahora tenemos que ir a comprarlo a Linares", agregó Chávez.
Quienes se dedican a la ganadería relataron las dificultades que enfrentan, las cuales han provocado que sus ingresos disminuyan.
"Está muy difícil porque este zacate está completamente deshidratado y los animales ya no se lo tragan", explicó Ubaldo Chávez, quien cría alrededor de 70 cabras.
Otra problemática que viven es que al no sembrar maíz, el ganado solo come alimento vegetal.
"Cuando sembrábamos maíz y la pastura era para los animales y se acabó eso. Entonces ahora nos cuesta 40 pesos la paca. Yo a mis animales les estoy echando ocho pacas por día (320 pesos de gasto diario) y mis animales no me están dando nada", agregó el comisario ejidal.