Cádiz, Santa Catalina, un castillo militar.
Cumplen condena:
Los menos:
Un legionario africano maníaco sexual,
algún ruín oficial que robaba con exceso,
fanáticos testigos de Jehová,
a los que su dios impide vestirse para luchar.
Los más:
Hombres que, en España entera,
luchan por la libertad.
Cádiz, Santa Catalina, un castillo militar.
12 de enero de 1969.
Hoy he visitado los pueblos de Huelva.
En sus tristes calles,
los niños juegan con viejas.
Falta una generación.
¿Se la ha tragado la tierra?
11 de enero de 1969
Lúgubre, gris, color cemento,
suena ruido, sustituye palabra,
antenas mueven mentes enterradas,
máquinas de bingo ilusionan pobrezas,
pasan hombres que al robot imitan,
los viejos apartados,
juntos con las viejas,
el bloque que bloca
y el piso que encierra,
mientras a más cobija más sola se queda,
como el friegaplatos,
como la nevera,
hablan para sí, cerrando sus puertas,
la amistad la cambian por la convivencia,
las calles tomadas por las cuatro ruedas,
y el rugido bronco,
y luces que ordenan,
las gentes corriendo, solos por la acera,
sin mirarse pasan, sin verse siquiera,
el cielo no existe, ni lunas, ni estrellas,
luces de reclamo nuestras mentes ciegan,
no existe el silencio más que en la sordera,
mientras más personas,
menos conocidos, menos amistades detrás de las puertas,
y pienso cansado, cuando pensar dejan,
cómo soportamos tanta decadencia.
17 de febrero de 1982.
¿Cómo osa provocar tanta estridencia?
En una loma desierta
canta un grillo.
En una loma desierta.
En una noche cerrada,
el grillo mueve sus alas,
el grillo canta;
y, de repente, se para,
y ya no se escucha nada.
Nada se escucha.
De nuevo el grillo,
y, de nuevo, el silencio vivo.
De nuevo el grillo,
negro en la noche cerrada.
Siente a la hembra muy cerca,
negra en la noche cerrada.
17 de febrero de 1982.
Uno y dos, que no son tres.
Son tres mil.
Cuatro cifras, tres redondas
y una como un serpentín.
¿Y el misterio?
Ni se sabe.
¡Pero en qué cabeza cabe!,
uno y dos no son tres mil.
Pues sí.
Y es que las cifras engañan
y, sumando, piensan, ¡vale!,
son pocos y ya se sabe:
uno y dos, tres; frente a mil.
Dan la partida ganada,
afirman que eso no es nada.
En la suma se equivocan,
y cuando restan también.
En El Salvador luchando,
uno y dos no suman tres,
sino que suman tres mil.
17 de febrero de 1982.
Un eros asistemático,
con un movimiento asíncrono,
produce desplazamientos.
Aire.
Con un trepidar volcánico,
entrecortado el aliento,
carbonizamos los páramos
con los vellos descubiertos.
Fuego.
Mi mirada se detiene
sobre unas niñas azules.
Nos perdemos en un cielo
que oculta todas las luces.
Agua.
Pero la Historia rebrinca
como un ancla nuestra barca.
Los ancestros nos dirigen
desde negras noches parcas.
Tierra.
Un día nos dijo, ¡ea!,
ahora pongo La Odisea.
O.....¿le pongo La Odisea?
O.....¿ponerlo es la odisea?
Como sea.
Dejando el trabuco a un lado,
de pinche y de bucanero
se nos metió a cocinero.
Con permiso del Cronida
se bate como Aquileo, y,
apoyándose en La Caixa,
con la astucia de Odiseo,
se ha montado la barraca.
Ilión con sus murallas
guarda un Príamo airado.
¿Por qué abandonas a Troya?
Los melenudos aqueos
un buen préstamo le han dado.
¡Teucros! ¡Oídme bien!
¡Dejad de criar caballos!
La revolución no existe
plantando y cortando nabos.
Palas Atenea ha dicho,
y Apolo me ha confiado
que, ante todo, es necesario,
por mucho que nos repugne,
pasar a ser empresarios.
¿Quo vadis?, Antonio, pinche,
luchador y bucanero.
¿Quién de aquel Olimpo sabio
te dijo ser cocinero,
y, a poder ser, empresario?
Héctor, el de tremolante casco,
se quedó meditabundo:
Si todos son empresarios,
¿quién hará rodar el mundo?
¡Los tractores!, aulló Cronida.
¡Los robots dentro de nada!
Y que trabaje su tía,
que aquí no ha pasado nada.
Hera, a espaldas del Cronida,
dirigiéndose a Teresa,
le inculca que le interesa
hablar con la musa altiva.
Que convenza a Antonio el teucro,
si se pasa a los argivos
por cuestión de las pesetas,
que, al menos, se haga poeta.
No desagradó la idea.
¡Empresario y no gripau!
Veloz, convoca a Artigau,
que le adorne las recetas.
Agamenón le aconseja:
Si quieres ser empresario,
después no vengas con quejas
y no busques desagravios.
Si quieres ser empresario,
no sueñes con ser poeta,
porque a sus únicas letras,
las llaman letras de cambio.
Menelao se vuelve altivo,
interrumpiendo a su hermano:
O Paris devuelve a Helena,
o no respeto a un troyano.
Que ya el cava me envenena.
Poseidón-terremoto,
que ha puesto cerco a Odiseo
en venganza de su hijo,
ahora ciego, Polifemo:
Ese negocio increíble,
que al parecer has montado,
o lo harás con tu dinero,
o el que aquí hará de empresario,
será el poder financiero.
Y tú harás de intermediario.
Antonio contesta altivo:
No me quejaré jamás,
ni os pediré desagravio,
que, aunque empresario no sea,
al menos disfrutaré
con el arte culinario.
¿Quo vadis?, Antonio, pinche,
luchador y bucanero.
¿Quién de aquel Olimpo sabio
te dijo ser cocinero,
y, a poder ser, empresario?
3 de octubre de 1983
El viejo estaba pensando,
aguzándose el ingenio,
¿en este vivir de hoy,
cuando la gente se queja,
dónde está la diferencia?
No puede serlo el olvido
del amigo puerta a puerta.
Otros tiempos impusieron
formas de más violencia.
8 de abril de 1990.
Son así.
Siempre lo han sido.
Cuando quiere, el felino oculta
sus uñas retráctiles.
Y controla.
Y observa.
En un silencio aumentado por la cadencia del respiro.
Inmóvil.
Quieto.
Una estatua viva fundida en carne.
La pata levantada anuncia la carrera.
Contra la vida.
Hacia la muerte del otro.
Por su vida.
Como siempre.
2 de abril de 1991.
El águila remonta el vuelo y se coloca en el cerro.
Desde allí está preparada a caer sobre el conejo.
Porque una tiene alas y el otro va a ras de suelo.
Junio de 2011.
Tanto es la luz al rayo,
cuanto el aire lo es al viento.
Al inicio te acomoda,
y después te torna inquieto.
Junio de 2011.
Grité al cielo y no me oyó………………..
Algo obvio……. No hay oídos,
solo hay nubes, gases...
y más allá, el vacio ignoto,
que hará desaparecer tus gritos
mucho más que en saco roto.
Junio de 2011.
Renunciando a nuestro ser
a los hijos enseñamos
que seres inexistentes
usurpan nuestros regalos.
Y para colmo de males
los intitulamos reyes,
proyectando admiración
sobre esos inicuos seres.
Junio de 2011.
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Insignificancia del átomo
¿Tan difícil es aceptar
que solo puedes vivir
y disfrutar de la vida,
si aceptas que solo existe
la vivencia colectiva?
Junio de 2011.
Díjole un día de fríjoles
en la sartén el chorizo:
La judía es indigesta
por el chorizo de al lado
y ni un poco de ensalada
evita tal resultado.
Confundir ambos sabores
en Madrid es enfermizo.
Junio de 2011.
Sólo cuarenta ladrones
¡qué delicia!
Las joyas eran guardadas en cuevas con contraseñas.
Gritaban ¡ábrete sésamo! Y el pedernal se corría.
En estos tiempos que corren,
Innumerables ladrones despojan al ciudadano
de sus bienes personales.
No necesitan caballos ni sables, ni contraseñas.
Ahora son los banqueros quienes se quedan con todo con sus apuntes contables y
Sus préstamos impagables,
Con una letra pequeña que no lee el contratante,
Animado a endeudarse para vivir a lo grande.
Después, por si fuera poco, les reducen los ingresos utilizando los recortes.
Un ladrón de guante blanco impune de sur a norte.
Con enorme caradura, mucho más dura que un roble, a los arruinados acusan
De ser ellos los culpables por haber dilapidado su préstamo en nimiedades.
Machado, atacando al vicio,
glorificaba a Caín,
pero practicando el bien,
fue Abel el que vio su fin.
Junio de 2011.
¿Qué sucede con el tiempo?
El pasado acontecido es de imposible retorno,
El presente es tan fugaz que resulta inexistente,
Y al futuro sólo llegas si se transforma en presente.
Junio de 2011.
Un soneto me ordena hacer mi mente
Y en mi vida me he visto ante tal reto,
Catorce versos dicen que es soneto,
Sean de rima consonante o asonante.
Para hacerlo es necesario un buen talante
Y un contenido que lo haga intenso,
Que, llegando al corazón con sus latidos,
Transmita con vigor algo importante,
Que sea al mismo tiempo de corazón latido,
Con una fuerza que invada los sentidos.
El amor en la edad del sexo omnipresente.
Las caricias que envuelven al recién nacido,
La ayuda y el consuelo a los desvalidos,
La atención al enfermo y al empobrecido.
Un soneto que despierte a un mundo adormecido.
Conocía todos los cuentos que modelan a las gentes de la cuna al cementerio,
Se usan desde que nacen para llevarlos al sueño, el sueño de los pequeños,
Para alejar el pesar y la inquietud de los miedos,
Para provocar descansos en los llantos pasajeros,
Para pasar pronto página del adiós a nuestros muertos.
¿Ha sido el miedo del hombre el que ha inventado los cuentos?
Lo que está claro, León, es que nos duermen con cuentos.
Cuentos en la información, ocultándonos los hechos que no les conviene a ellos.
Todo ello acompañado con anuncios comerciales pagados por los tenderos.
Y para que ustedes vean que aún puede ser peor, les proyecto una masacre con tortura y violación. Así que a portarse bien y ser un buen comprador.
Érase un hombre a la corrupción pegado.
Érase una corrupción superlativa,
De un gran montón de fariseos y de escribas.
Ávidos del poder que da fortunas,
tacaños en cultura con la cara muy dura,
siempre de mentiras alumno aventajado,
Érase un hombre fanfarrón abnegado,
Presumiendo ante todos de lo que ha robado.
Orgulloso de que los jueces no lo han condenado,
Que a la cárcel sólo van los pobres y pringados,
Un hombre que, excepto para robar, nunca para nada vale,
Y que llama fracasados a todos los que trabajan para mantener su prole.
Érase una corrupción superlativa que, para los corruptos, el poder ha reservado.
Érase ésta la corrupción de los aforados.
Una corrupción muy esparcida que sólo borrará la unión de los pringados.
Érase un partido al saqueo dedicado, con máster del saqueo laureado.
Y otros le siguieron y formaron cuadrilla,
Vaciando bolsillos de la gente sencilla.
Sin descansar la avaricia,
Sin descansar.
Les niegan medicamentos.
Sin descansar,
Pasando de sus tormentos,
Sin descansar,
Negándoles cualquier cobijo,
Sin descansar,
Expulsándolos al gueto,
Sin descansar,
Al gueto de la pobreza,
Sin descansar.
Quiénes, tal conducta tienne, merecen no haber nacido,
Y, si han nacido, estar muertos.
El avaro muerto no puede comer.
El avaro muerto no puede robar,
El avaro muerto no puede matar, ni ocupar hogar,
El avaro muerto no puede beber, ni respirar……..
Sensemayá. Ya no está.
Una visita a Madrid en un escenario amargo.
A su llegada a Madrid,
el poeta disfrutaba de una ciudad y un país de ilusión y de esperanza,
que acababa de expulsar a monarquía y a monarca,
aclamando a la República que traía igualdad y democracia.
Un entusiasmo que venció en las elecciones.
Contra ese resultado se alzaron los sublevados.
Militares traidores contra el juramento dado,
Clérigos que bendijeron la traición al pueblo llano,
Banqueros que financiaron sin demora a los golpistas,
Todo un ejército armado contra un pueblo desolado.
Más de un millón de españoles murieron asesinados.
“Venid a ver la sangre de los niños,
Corriendo por las calles como sangre de niños”.
“Bandidos con aviones y con moros,
Bandidos con sortijas y duquesas,
Bandidos con frailes negros bendiciendo,
Venían por el cielo a matar niños
Y por las calles, la sangre de los niños,
corría simplemente como sangre de niños
Chacales que el chacal rechazaría,
Piedras que el cardo seco mordería escupiendo,
¡Víboras que las víboras odiaran!
Frente a vosotros he visto la sangre de España levantarse
¡Para ahogaros en una sola ola de orgullo y de cuchillos!
Generales
Traidores: mirad mi casa muerta,
Mirad España rota.
Pero de cada casa muerta sale metal ardiendo
En vez de flores,
Pero de cada hueco de España sale España,
Pero de cada niño muerto sale un fusil con ojos,
Pero de cada crimen nacen balas
Que os hallarán un día el sitio del corazón.”
Esas fueron las palabras del poeta desolado,
Palabras que describían aquel sueño destrozado
Por militares bastardos y otros muchos desalmados.
Un poeta que a muchos otros explicaba
Por qué su poesía no hablaba de las flores,
Ni de los grandes volcanes de su país natal,
Incompatible con la sangre de los niños que corría ante su portal.
Vivir en tiempos oscuros pregonando la verdad,
Siempre tuviste enfrente una gran red criminal,
A militares golpistas y civiles asesinos,
A los que tú recordaste de quién eran los olivos:
de la buena tierra madre moldeada por la azada,
regada con el sudor de todos los campesinos,
los que de ella se apropiaron jamás tocaron arados,
miraban al labrador desde sus altos caballos,
por reclamar la justicia en el reparto de tierras muchos fueron masacrados.
Por defender al labriego a Miguel encarcelaron y,
Junto a los campesinos, también a Miguel mataron.
Lo mataron lentamente, con sadismo elaborado.
Invadiendo de microbios sus pulmones enfermados.
Pero muchos españoles al poder se han enfrentado,
a ser un pueblo de bueyes, los labriegos se han negado y,
recordando a Miguel, por la igualdad han luchado.
Si ganan las injusticias y se imponen cada día,
Se diluye la alegría
Y la tristeza se adueña, junto a La melancolía,
del corazón del poeta.
Pero tal cosa no impide que,
alzando su voz potente,
denuncie el proceder delincuente.
“Si no hubiera tantos males,
yo de mis coplas haría torre de pavos reales.
Pero a aquél lo están matando, a éste lo están consumiendo y al otro lo están enterrando.
Por eso es hoy mi cantar
Canto de pocas palabras y algunas están de más”.
Precioso verso trazado
Para denunciar con ira las desdichas provocadas por egoísmos suicidas.
Un ser todopoderoso y con una fuerza ingente
Que permite el sufrimiento de niños y adolescentes,
Que, con los brazos cruzados, tolera guerras y muertes,
Y un tal sujeto nos promete convivir con nosotros una eternidad permanente.
¿Y ese es el bien preciado al que debe aspirar la gente?
Tenemos un redentor hábil en artes de magia,
Que, cuando se acabó el vino en las bodas de Canaán,
a juicio de invitados, trocó el agua en insuperable vino.
Pero es mucho más probable que por mor de la borrachera,
Ya no podían distinguir entre las aguas y el vino.
También Dios creó a Adán y le entregó el paraíso.
Y, siguiendo con la magia, mientras Adán descansaba, y sin que Adán se enterara,
le seccionó una costilla para que Eva apareciera, para asegurar así la procreación futura.
Abel y Caín, procreación sorprendente que, al parecer, sustituyó la costilla por la práctica del sexo. ¿Fue entre EVA y Adán? Y, a partir de entonces ¿qué?
¿Entre la Eva y Caín, el fratricida de Abel?
Uno presume de honesto,
Otro presume de honrado,
Pero no tienen curriculo que acredite tal estado.
Algunos que los conocen dudan de estos discursos
Y afirman que roban más que los Bancos y el Estado,
Mientras meten en las cárceles al ladrón necesitado,
Al que busca desperdicios para alimentar al hijo
No te quejes, no protestes, que siempre existe un peor
Como concluyó aquel sabio que vivía en la pobreza,
sólo de hierbas nutrido,
de hierbas que recogía al tiemo que caminaba.
De su suerte se quejaba, pero en sus quejas cesó
Cuando otro aprovechaba las hierbas que él despreció.
Eso le ocurrió a ese sabio, a ese ermitaño aislado,
que, a pesar de su pobreza, se sintió un afortunado.
Eso en los tiemos que corren se ha generalizado.
Es un remedio infalible contra la protesta airada que genera la pobreza.
Y, con gran dedicación,
en horas de gran audiencia
nos dan todos los detalles de crímenes y delincuencias.
Piensa siempre lo que dice
Aunque guarde lo que piensa.
Tiene ganas de saber y de pensar por su cuenta.
Redacta con eficacia pleitos y ajustes de cuentas,
Intenta aparcar los nervios en los pasillos de audiencia,
Con atención y eficacia esquematiza ponencias,
Incansable compañera en la línea de defensa.
A veces algo orgullosa cuando se meten con ella.
Junio de 2016