EQUILIBRIO QUÍMICO: PRINCIPIO DE LE CHATELIER

La mayoría de las reacciones químicas no son completas. Al formarse suficiente cantidad de producto(s), comienza a ocurrir simultáneamente la reacción inversa. Inicialmente la reacción directa es rápida y la reacción inversa es lenta. A medida que disminuya la concentración de reaccionante(s), también disminuye la velocidad de la reacción directa y, a medida que la concentración de producto(s) aumenta, también aumenta la velocidad de la reacción inversa. Cuando las velocidades de las dos reacciones se igualan, se alcanza el equilibrio químico.

 

En el equilibrio, las propiedades macroscópicas (concentración, presión, entre otras) que caracterizan al sistema permanecerán constantes, sin embargo, las dos reacciones (directa e inversa) no se detienen, ellas continuarán ocurriendo simultáneamente a la misma velocidad.

 

Si las condiciones experimentales son adecuadas para que ocurra una reacción reversible, ésta tenderá espontáneamente a alcanzar el equilibrio y permanecerá indefinidamente en ese estado, a menos que el sistema se someta a una perturbación de sus condiciones externas. Cuando cambian las condiciones externas de un sistema en equilibrio, el principio de Le Chatelier permite predecir cualitativamente en qué sentido se favorecerá la reacción para contrarrestados efectos de la perturbación.

 

Ver Manual Práctica 3.