La discalculia es una discapacidad del aprendizaje en matemáticas. Las personas con discalculia tienen dificultades en matemáticas a muchos niveles. A menudo tienen problemas con conceptos importantes, como mayor y menor. Pueden tener dificultad para resolver ejercicios sencillos y con conceptos matemáticos más abstractos.
Alrededor del 25% de los alumnos con Dificultades Específicas de Aprendizaje tienen problemas con el cálculo y/o la solución de problemas, y cuando se dan combinados con problemas lectoescritores el porcentaje aumenta hasta casi el 55%.
El aprendizaje y la enseñanza de las matemáticas gozan de ciertas dosis de mitificación social e, incluso, escolar. Por ello parece conveniente precisar algunas cuestiones de interés:
Las dificultades específicas en el aprendizaje de las matemáticas las presentan alumnos de inteligencia normal pero que rinden por debajo de su capacidad en tareas de cálculo y de solución de problemas.
La incongruencia (cuando no la injusticia) que entraña “medir” la inteligencia de los alumnos con dificultades de las matemáticas con tests de cálculo numérico y solución de problemas, en los que estos alumnos inevitablemente puntuaran bajo.
El pensamiento matemático exige procedimientos ordenados, consecutivos que se plasman por medio de un lenguaje preciso que no admite circunloquios, retrocesos ni transgresiones. En las tareas matemáticas no se valora tanto el resultado como el curso seguido para llegar hasta él, que se expresa fundamentalmente mediante el lenguaje matemático.
Entender el significado de cantidades o conceptos como mayor que y menor que.
Entender que el número 5 es lo mismo que la palabra cinco, y que ambos significan cinco cosas.
Recordar datos matemáticos, como las tablas de multiplicar.
Contar dinero o calcular el cambio.
Estimar el tiempo.
Estimar la velocidad o la distancia.
Entender la lógica de las matemáticas.
Retener los números en la mente al resolver problemas.
La discalculia se presenta en miembros de la misma familia. La investigación muestra que los genes podrían jugar un papel en las dificultades con las matemáticas.
Los estudios de imágenes cerebrales han mostrado algunas diferencias entre las personas con y sin discalculia. Las diferencias tienen que ver con la estructura y el funcionamiento de áreas que están relacionadas con las habilidades del aprendizaje.
La única manera de obtener un diagnóstico es a través de una evaluación.
Esto puede ocurrir a cualquier edad.
Los evaluadores utilizan diferentes pruebas en los adultos que en los niños.
Los niños pueden obtener una evaluación gratuita de la escuela.
También hay especialistas que realizan evaluaciones privadas de niños y adultos.
Las evaluaciones privadas pueden ser costosas, pero existen recursos locales que ofrecen evaluaciones gratuitas o a bajo costo.