El amor no es un proceso estático, titubea, cambia. Las crisis son habituales en todas las relaciones interpersonales, lo que hace falta es delimitarlas y recurrir a tiempo a ayudas para encauzarlas correctamente. Para ello en la terapia de pareja trabajaremos las habilidades de comunicación, la intimidad, la sexualidad, los conflictos existentes...
En la terapia de pareja, el principal objetivo es que cada uno de los miembros de la pareja aprenda nuevas habilidades que le permitan mejorar su relación y sentirse mejor consigo mismo. La relación mejorará cuando aprendan a comunicarse de forma correcta, a expresar sus sentimientos (tanto positivos como negativos) y a dialogar sobre sus problemas de una forma positiva y constructiva que les ayude a encontrar soluciones. Una de las características de la terapia de pareja es la utilización de prescripciones. Las prescripciones consisten en determinadas tareas que la persona o pareja deben realizar en privado. Estas se combinan con el tratamiento psicoterapéutico que se desarrolla durante la sesión.
¨No sé cómo llegamos a esto¨ es un afirmación muy común entre las parejas que deciden acudir a terapia. El amor se va forjando como un hábito gracias al deseo sexual y es el sentimiento el que recompensa dicho deseo. Pero en cada etapa de la relación nos vamos enfrentando a diferentes desafíos emocionales y esta ecuación puede verse afectada. Si el nivel de motivación de ambos miembros de la pareja es alto y participan activamente durante el proceso de la terapia, este u otros problemas tienen solución.
Problemas que pueden estar asociados :
Un cambio que definitivamente obliga a nuevos términos en la relación de pareja y coloca a sus miembros en una situación altamente demandante es el nacimiento de un hijo. La llegada del bebé supone tener que reformular la relación de pareja, ya que nos vemos obligados a re-estructurar el tiempo (individual y de pareja), la sexualidad, la convivencia, las relaciones con amigos, las relaciones con nuestras familias. Si la pareja no evolucionó de la fase de enamoramiento, centrada en el placer, a una fase de “nidación” enfocada en hacer funcionar el hogar, la convivencia se hará tan problemática que puede hacer inviable permanecer juntos. La terapia de pareja va a ayudaros a comprender mejor de donde provienen exactamente los problemas que comienzan a generar la insatisfacción en la pareja y las discusiones constantes y a ser más conscientes de cada una de las cosas que pueden o no estar haciendo a favor y en contra de la relación, potenciando aquellas positivas.
La dependencia emocional es considerado un “patrón persistente de necesidades emocionales insatisfechas que se intentan cubrir de manera desadaptativa con otras personas¨. Siendo en el seno de la pareja donde más se expresa la dependencia y los problemas relacionados con ella. Tradicionalmente se ha considerado que las personas dependientes eran aquellas que se mostraban sumisas, pero el concepto de dependencia es más complejo, ya que las relaciones problemáticas se expresan en diadas en la que ambos miembros se están comportando de forma dependiente. Con terapia psicológica es posible aprender estilos vinculatorios sanos.
La aparición de los celos suele ser una expresión de inseguridades afectivas debidas a dependencias o falta de autoestima. La posible o temida presencia de un tercero puede desencadenar una crisis en la pareja difícil de gestionar debido al gran sufrimiento que provoca en ambos miembros de la pareja. Entender que nuestra pareja es un ser independiente y que no hay certeza de que vaya estar siempre a nuestro lado es vital para disfrutar de la relación.
Infidelidad: Ruptura inadecuada (engañosa, oculta) de un pacto o acuerdo (tácito o implícito) afectivo y/o sexual. La mayoría de los pactos pueden cambiarse, romperse, revisarse o reestructurarse pero lo verdaderamente importante es la forma de hacerlo, la transparencia. Cuando la infidelidad se hace manifiesta o incluso antes, cuando se sospecha se experimentan un abanico de emociones negativas ( hostilidad, ansiedad, envidia, incredulidad, sorpresa, bajada de la autoestima, etc.) Si la pareja permanece junta y desea reparar la relación, el trabajo terapéutico les llevará a conocer sus necesidades e implementar cambios para ayudar al otro a satisfacerlas. Independientemente de si la pareja se separa o sigue junta es necesario sanar las heridas de la infidelidad, trabajar el que ha sido engañado en la recuperación de sí mismo es igualmente importante.
Cuando somos los protagonistas de un conflicto familiar podemos llegar a sentirnos enojados, impotentes, bloqueados, etc. En ocasiones, cuando estas emociones son muy intensas obstaculizan nuestra capacidad para poder emplear las herramientas o estrategias de afrontamiento y negociación que, sabemos, nos conducirían a una gestión constructiva del problema. Y es entonces cuando percibimos que la situación está “enquistada” y no somos capaces de avanzar solos y acaba afectando a todas las esferas de nuestra vida.