¿Tienes una emergencia?
Siga en todo momento las instrucciones de las fuerzas y cuerpos de seguridad, en especial, en cuanto a donde realizar la práctica deportiva sobre todo en determinados deportes que pueden ocasionar riesgos a las personas, como el automovilismo, la náutica, la caza, etc.
Practique el deporte en los lugares habilitados al efecto, y donde en caso de necesidad pueda ser auxiliado por otros deportistas, y especialmente no practique deportes en lugares abiertos al tráfico de vehículos.
Conozca y siga las normas de la federación deportiva, relacionado con el deporte que practique.
No inicie o reinicie la práctica deportiva sin consultar previamente con el médico, y hágase revisar periódicamente por el facultativo.
Conozca unas mínimas reglas de primeros auxilios.
No intente sobrepasar sus límites.
No beba líquidos, ni durante ni inmediatamente después de terminar la práctica deportiva, y tenga cuidado con el sol intenso, pues podrían producirse mareos, cortes de digestión, lipotimias, etc.
Si vas de caza de ojeo, es fundamental guardar las reglamentarias distancias de seguridad para prevenir accidentes.
Si es Ud. Avezado cazador y en su partida se encuentra con un miembro inexperto, debe procurarle un cursillo acelerado, para evitar desagradables confusiones, que podrían dar lugar a molestos incidentes.
Recuerde en todo momento que para la práctica de la caza es necesaria la correspondiente licencia de armas, que debe solicitar a la Guardia Civil, y el oportuno permiso de caza expedido por organismo competente.
Cuidado con el sol. Tómelo con precaución los primeros días.
No entre súbitamente en el agua si ha tomado el sol. Mójese la nuca y las muñecas y entre lentamente.
Procure bañarse en zonas vigiladas observando las condiciones de la playa, oleaje y corrientes.
Si no sabe nadar no se aleje de la orilla.
No se tire al agua en lugares de fondo desconocido ya que puede haber poco fondo o ser rocoso.
Procure no adentrarse en el mar nadando si va solo.
Si se siente arrastrado por una corriente permanezca tranquilo y no intente nadar contra la misma. Nade paralelamente a la playa y una vez fuera de la corriente nade directamente hacia la orilla. Haga señales de auxilio si no puede salir de la corriente.
Si ha comido o bebido en exceso.
Si ha hecho ejercicio y está fatigado.
Si no se encuentra bien.
Si hay tormenta, especialmente si va acompañada de aparato eléctrico.
Si tiene escalofríos persistentes.
Si nota sensación de fatiga.
Si siente picores en el vientre o brazos.
Si tiene vértigo o zumbido en los oídos.
Si nota malestar o no se encuentra bien.
Cuando salga de excursión elija la zona adecuada a sus posibilidades. No salga solo, únase a compañeros con experiencia. Infórmese de la predicción meteorológica de la zona a la que piensa ir.
Deje dicho dónde va o cuándo vuelve a su familia, amigos, a la guardia civil o en el ayuntamiento del último pueblo.
Infórmese de la localización de los refugios o cabañas donde resguardarse y lleve teléfono móvil.
Lleve siempre equipo suficiente para sobrevivir: saco de dormir, anorak, chaqueta de fibra caliente, alimentos. Tenga en cuenta que los cambios bruscos de tiempo son frecuentes en la montaña.
No tenga prisa por subir; no llegue nunca al agotamiento, coma y beba con frecuencia. Descanse de vez en cuando en lugares abrigados.
En las zonas fáciles también existe peligro. No abandone su seguridad. Tenga cuidado cuando descienda en rapel. Preste atención y respete las indicaciones de los carteles sobre riegos de la montaña.
Cuando alcance la cima piense que la excursión termina en el valle. Guarde fuerzas para la bajada.