¿Tienes una emergencia?
Limite su exposición al sol, permanezca en lugares protegidos del sol el mayor tiempo posible y manténgalos bien ventilados.
Tenga en cuenta que, al entrar o salir de estos lugares, se producen cambios bruscos de temperatura que pueden afectarle.
Tome comidas ligeras y regulares, bebidas y alimentos ricos en agua y sales minerales, como las frutas y hortalizas, que le ayuden a reponer las sales perdidas por el sudor.
Vístase con ropa adecuada de colores claros, cubriendo la mayor parte del cuerpo, especialmente, la cabeza.
Evite ejercicios físicos prolongados en las horas centrales del día.
Interésese por personas mayores y enfermas próximas, que vivan solas o aisladas.
Nunca deje a niños ni personas mayores en el interior de un vehículo cerrado.
Conozca bien el plano de su planta: escaleras de incendios, si las hay, salidas de emergencia, situación de extintores y bocas de agua, etc.
Conozca perfectamente el funcionamiento del Plan de Emergencia y cumpla con decisión y rapidez las acciones que en él se encomienden.
Conozca los puntos de mayor riesgo. Evalúe con anterioridad los peligros y trace mentalmente su comportamiento en todo caso.
En caso de incendio:
Prevéngase: localice las salidas de urgencia.
Estudie las vías para la evacuación.
Si detecta humo o fuego avise a conserjería.
Si hay humo fuera de su habitación, no salga y cierre la puerta.
Si ha de salir y hay humo, respire a través de un pañuelo húmedo.
Avance agachdo o a gatas.
No utilice los ascensores, puede haber un corte de fluido eléctrico durante el incendio.
Actúe con orden y serenidad. Recuerdo que con sangre fría puede salvar su vida y la de los demás.
EN VEHÍCULO
Proceda a una exhaustiva revisión del coche antes de viajar. En caso de accidente señalice el lugar.
EN FERROCARRIL Y AUTOBÚS
No se asome al exterior. Si prevé un choque agárrese bien y proteja la cabeza. Sepárese de las ventanas y puertas.
EN METRO
No camine a oscuras por la vía. Ante el humo, échese al suelo y respire con un pañuelo en la boca. Vigile los cables y objetos metálicos para no sufrir electrocución.
EN AVIÓN Y BARCO
Siga las instrucciones de la tripulación y protéjase contra los mareos.
Entre las medidas de prevención que se pueden adoptar, conviene recordar algunas que, aunque parezcan conocidas, tienden a olvidarse con frecuencia, como la de tener la precaución de:
Apagar bien las cerillas y cigarrillos y no tirarlos por las ventanillas del coche.
No abandonar en el bosque botellas y objetos de cristal.
Encender fuego solamente en lugares autorizados y acondicionados para ello. Tener un cuidado especial al apagarlo, asegurándose que no quede ningún rescoldo que lo pueda reavivar y con ello iniciar un incendio.
Si observa un incendio forestal o una columna de humo dentro del monte, es importante avisar lo más rápidamente posible a alguno de los servicios de emergencia más próximos, como Servicios Forestales, Bomberos, Policía, Guardia Civil o Protección Civil.
En caso de condiciones meteorológicas que favorezcan la propagación de incendios, hay que abstenerse de encender fuego en el campo con cualquier finalidad.
Conocer el entorno y los riesgos con los que puede encontrarse, ayuda a tomar medidas para evitar que éstos se produzcan.
Por eso, en épocas de riesgo de incendio, para adentrarse en el monte es necesario conocer bien el terreno, las vías de comunicación y caminos alternativos y procurar caminar siempre por zonas de gran visibilidad.
Si se encuentra en las proximidades de un incendio
Trate de alejarse por las zonas laterales del incendio y más desprovistas de vegetación.
Recuerde que un cambio en la dirección del viento puede hacer que el fuego le rodee. Por tanto, vaya siempre en sentido contrario a la dirección del viento.
Procure no dirigirse hacia barrancos u hondonadas, ni intente escapar ladera arriba cuando el fuego ascienda por ella...