El equipo de profesionales de apoyo de la institución educativa llevó a cabo una sensibilización dirigida a familias y estudiantes del grado transición.
El objetivo principal fue fomentar un espacio de empatía y comprensión genuina, donde la diversidad sea percibida como una riqueza y no como una barrera.
El enfoque central de esta iniciativa es reconocer y valorar la humanidad compartida, junto con las habilidades y capacidades únicas que residen en cada individuo, independientemente de sus circunstancias. Las personas con síndrome de Down, en particular, nos recuerdan que la verdadera discapacidad reside en nuestra incapacidad de ver más allá de las etiquetas.
Al integrar esta perspectiva, la institución reafirma su compromiso:
Juntos construimos un mundo donde cada corazón ♥️encuentra su lugar.