Introducción
Los carbohidratos o hidratos de carbono son las moléculas orgánicas más abundantes de la naturaleza, que constituyen compuestos químicos formados principalmente por carbono, hidrógeno y oxígeno, elementos que se conjugan para formar diversos tipos, en una proporción generalmente de 1:2:1, respectivamente. Estas biomoléculas ejercen funciones fundamentales en los seres vivos, como: soporte (celulosa), reserva de alimento (almidón), reserva energética (glucógeno), energía inmediata (glucosa). Pueden clasificarse atendiendo a varios criterios: de acuerdo al número de monómeros que constituyen al carbohidrato, al número de carbonos de sus monómeros o según el grupo funcional que posee ese monómero.
Entre los polisacáridos que son fisiológicamente importantes se destaca el almidón y glucógeno. El primero está formado por una cadena α-glucosídica que solo produce glucosa en la hidrólisis. Los dos constituyentes principales del mismo son: la amilosa (15-20%) que tiene estructura helicoidal no ramificada y la amilopectina (80-85%), que consiste en cadenas muy ramificadas. Por otra parte, el glucógeno es el polisacárido que se almacena en el organismo animal y contiene una estructura mucho más ramificada.
Objetivos
1. Explicar la estructura, propiedades y clasificación los carbohidratos mediante interacción monitor-estudiante, con la finalidad de comprender su funcionalidad en la digestión, apoyándose de la bibliografía de base y lecturas libres.
2. Aplicar el protocolo experimental en el laboratorio, con el fin de caracterizar y clasificar los carbohidratos utilizando pruebas específicas, a partir de bibliografía sugerida y lecturas libres.
TABLA
Discusión
Estas diferentes pruebas, como lo establecen los objetivos, nos ayudan a clasificar los carbohidratos basados en diferentes características. Iniciando con la prueba de Molisch, esta permite poder identificar los carbohidratos como tal. Esa es la razón por la cual todas fueron positivas, excepto el agua destilada, que no es un carbohidrato. Esta reacción funciona en el principio que de los productos de la deshidrogenación de las pentosas y hexosas, al combinarlas con a-naftol, se obtiene una sustancia púrpura (1). De esa manera se confirman los carbohidratos.
La prueba de Benedict es usada para detectar azúcares reductoras. Este reactivo tiene sulfato de cobre, que tiene la capacidad de unirse al oxígeno libre del aldehído o cetona, para reducirse a óxido de cobre. Con esa reacción sucede un cambio cualitativo donde la solución cambia a un color marrón, confirmando la presencia de una azúcar reductora (2). Por esta razón, la sacarosa no tuvo un resultado positivo, debido a que la fructosa y la glucosa que la conforman están conectados por medio de su enlace glucosídico justamente donde se encuentran sus extremos reductores de cada una (3).
La siguiente prueba es Seliwanoff y esta se usa para poder diferenciar entre las aldosas y las cetosas. El principio de esta prueba está en que las cetosas se secan más rápido que las aldosas. Al poner la solución en calor y en ácido, la cetosa tomará un color rojo más rápido (prueba considerada positiva), mientras que la aldosa tomará un rosado más lento (4). Las únicas azúcares cetosas dentro del grupo son la fructosa y la sacarosa.
Por último, se utilizó la prueba de Bial, un reactivo utilizado para poder identificar azúcares pentosas. Este tipo de carbohidratos, al ser hidratados, produce furfural en presencia de ácido clorhídrico e iones de hierro. Este producto hace que la sustancia cambie a un color verde característico, confirmando la presencia de la pentosa (5). La ribosa, al ser la única azúcar pentosa presente en la tabla, es la única que obtiene un resultado positivo para la prueba de Bial.
Conclusión
Los glúcidos representan moléculas cruciales presentes en los organismos vivos, desempeñando un papel fundamental para sostener la vida. Lo intrigante radica en que todos estos compuestos comparten la misma composición química básica; no obstante, su estructura y función varían significativamente según la disposición y los vínculos que establecen. Por consiguiente, a través de diversas pruebas es posible identificar y caracterizar los distintos tipos de carbohidratos, basándose en las reacciones específicas que experimentan. Las pruebas de Molisch, Benedict, Seliwanoff y Bial, por ejemplo, permiten diferenciar la presencia de cualquier carbohidrato, detectar azúcares reductores, distinguir entre cetosas y aldosas, así como discernir entre pentosas y hexosas, respectivamente. Esta discriminación posibilita la determinación de las características estructurales únicas de cada clasificación de carbohidratos.
1. MN E. Prueba de Molisch Objetivo, Principio, Procedimiento, Resultado [Internet]. microbiologynote.com. 2022. Available from: https://microbiologynote.com/es/prueba-de-molish/
2. Labster Theory Pages. Reactivo de Benedict - Labster [Internet]. theory.labster.com. Available from: https://theory.labster.com/es/benedict/
3. PanReac AppliChem. D(+)-Sacarosa para biología molecular [Internet]. www.itwreagents.com. Available from: https://www.itwreagents.com/iberia/es/product/d--sacarosa-para-biologia-molecular-para-biologia-molecular/A2211#:~:text=La%20sacarosa%20no%20posee%20car%C3%A1cter
4. MN E. Principio de prueba de Seliwanoff, procedimiento, resultado [Internet]. microbiologynote.com. 2022. Available from: https://microbiologynote.com/es/resultado-del-procedimiento-del-principio-de-prueba-de-seliwanoff/
5. PCC Group. Azúcares [Internet]. Portal de productos del grupo PCC. 2022. Available from: https://www.products.pcc.eu/es/academy/azucares/#:~:text=La%20prueba%20de%20Bial%20permite