Desde mi experiencia y formación, creo firmemente que la didáctica de las matemáticas en Primaria tiene un papel importante en el desarrollo académico de los alumnos, ya que es una de las asignaturas que contribuye al desarrollo de su pensamiento lógico y su capacidad para resolver problemas. Todo ello forma en gran medida su seguridad personal y autoestima. Como indica Rico (1997), la enseñanza de las matemáticas debe contribuir al desarrollo de competencias cognitivas y a la formación de ciudadanos capaces de desenvolverse críticamente en una sociedad cada vez más compleja y tecnificada.
En muchos casos, las matemáticas generan cierto rechazo, ansiedad o frustración en los niños, y es aquí donde la didáctica se convierte en la clave. Enseñas matemáticas no debería ser una repetición de operaciones abstractas, sino un modo de dar sentido al mundo que nos rodea, y que nos ayude a explorarlo y comprenderlo. En palabras de Alsina (2007), un enfoque didáctico apropiado debe partir del contexto del alumnado, favorecer el razonamiento y fomentar la motivación y la curiosidad por aprender.
Es por ello, por lo que en este trabajo he apostado por actividades significativas y manipulativas, en las que el trabajo cooperativo, la gamificación y la conexión con el entorno de los alumnos han sido los protagonistas.
He diseñado esta situación de aprendizaje con la finalidad de enseñar a mi alumnado el concepto matemático de las fracciones de manera significativa, manipulativa y en un contexto cercano a su realidad. Así mismo, el trabajo incluye el diseño de material interactivo para trabajar conceptos como el área y el perímetro de figuras geométricas sencillas.
Para centrarme en un contexto real, he utilizado como ejemplo un grupo de 19 alumnos de 4º de primaria, de los cuales 12 son niñas y 7 niños. Uno de ellos presenta una pérdida auditiva media, por lo que he procurado tener en cuenta las adaptaciones curriculares correspondientes para que su participación y comprensión sean lo más favorables posibles.
A lo largo de la propuesta, apuesto por metodologías activas como el aprendizaje cooperativo, la reflexión compartida y la representación visual, para potenciar la consolidación de los aprendizajes y que, además, ayude a desarrollar habilidades sociales y comunicativas a los alumnos.
Además, he intentado que todo el alumnado se sienta protagonista, adaptando a cada alumno lo que fuera necesario para que puedan aprender, cada uno a su ritmo, mientras disfrutan de las actividades.