ELEMENTOS TRADICIONALES QUE UTILIZABAN LAS PASTORAS DEL VALLE BAJO DEL LOZOYA
Se recoge aquí una muestra de algunos de los elementos que utilizaban las pastoras de esta zona, a mediados del Siglo XX, en los pueblos del Valle Bajo del Lozoya. Elementos relacionados con su actividad de pastoreo como la indumentaria, utensilios o herramientas, que forman parte de su día a día en el campo y del arte y la cultura pastoril de estas mujeres.
INDUMENTARIA
La indumentaria de estas niñas y mujeres, para realizar su actividad diaria de pastoreo, estaba formada por prendas muy humildes, en muchos casos confeccionadas por ellas mismas o sus madres.
En invierno llevaban prendas resistentes, para poder soportar las duras condiciones del trabajo en el campo. Muchas de ellas de lana como las medias, los refajos, las chaquetas, o jerséis. Solían llevar varias capas para protegerse del frío, el viento, la lluvia o la nieve.
En verano llevaban camisas, faldas o vestidos de telas humildes como el retor, una tela de algodón sencilla, resistente y económica que se utiliza para confeccionar patrones y prototipos de prendas en costura y confección.
Zagalejo
Prenda de abrigo que utilizaban únicamente las pastoras y las cabreras del pueblo de Cervera de Buitrago, a principios y mediados del Siglo XX.
Se trata de una capa, que podía estar hecha con una o varias telas juntas, con el cuello fruncido, que utilizaban en invierno para cubrirse y protegerse del frío, de la lluvia y la nieve. Estaba confeccionada con tela de muletón, un tejido denso y afelpado, hecho con lana, que ofrecía un excelente aislamiento térmico y tardaba bastante en calarse cuando se mojaba. La tela la compraban en Torrelaguna y era confeccionado por ellas mismas o sus madres.
Marcos León, en el trabajo "El abrigo de las pastoras en Tierra de Buitrago" recoge algunos testimonios de pastoras de Cervera de Buitrago en los años 90, sobre el Zagalejo: funjdiaz.net/folklore/07ficha.php?ID=4014&NUM=401
En las imágenes se muestran varias reproducciones de esta singular capa, confeccionadas por Alfonsa Valle García.
Alfonsa Valle García (Cervera de Buitrago)
Felisa García Nogal (Cervera de Buitrago)
Mantón
Prenda de abrigo que utilizaban las pastoras de El Berrueco, para salir al campo en invierno.
Confeccionada con una capa de lana gruesa y pesada con flecos en el borde. Lo compraban ya hecho en tiendas de pueblos como la Serna del Monte o Torrelaguna. En muchas ocasiones cuando iban a la feria ganadera de Buitrago del Lozoya, los hombres se quedaban en Buitrago intentando vender el ganado y las mujeres se acercaban a la Serna a comprar tela y ropa. En la foto María García Encina, con el mantón que llevaba siendo pastora en El Berrueco.
Manta
Manta de tela basta y dura, que utilizaban algunas pastoras para ir al campo con el ganado y protegerse del frío, como por ejemplo en el pueblo de Cinco Villas. También lo utilizaban las pastoras de muchos pueblos de la zona cuando dormían en el campo. Durante el periodo estival, desde junio hasta septiembre, muchas pastoras dormían al raso con el rebaño y utilizaban este tipo de manta para abrigarse. Se enrollaban con ella y se tumbaban a dormir en la misma tierra, encima de unos tomillos o en los surcos del arado. En ocasiones dormían varias pastoras juntas o en zonas cercanas.
En el pueblo de El Berrueco a esta manta la denominaban "capote" y la utilizaban las pastoras para dormir en el campo y los pastores como prenda principal para abrigarse en invierno.
En Cervera de Buitrago llamaban "terciar" a la acción de enrollarse la manta y echar uno de los extremos por encima del hombro contrario, abrigando bien el cuello.
Albarcas
Calzado rústico tradicional tipo sandalias que se usaba en los pueblos para transitar por el campo. Algunas de las pastoras del Valle Bajo del Lozoya las usaban en sus tareas de pastoreo diarias. Estaban confeccionadas con caucho de neumáticos reutilizados, siendo muy resistentes. La parte delantera que cubría los dedos se llamaba "capillo" y la parte trasera "talón". Se sujetaban al tobillo con una tira más fina del mismo material enganchada a una hebilla metálica.
Una jota de la zona decía: "Vale más una serrana con albarcas y peales que doscientas madrileñas con todos los faralaes"
Por lo general las compraban en las ferias cercanas, como la de Buitrago del Lozoya, pero también las confeccionaban en algunas casas.
Refajo
Prenda interior gruesa que llevaban las pastoras debajo de su ropa, para mantener el calor en invierno. Se trata de una falda o vestido, tejido a mano, generalmente por ellas mismas o sus madres, con la lana de sus propias ovejas. Debajo del refajo llevaban en ocasiones una camiseta interior y unos pantalones tipo "pololos", no solo para abrigarse sino también para evitar el picor que ocasionaba la lana del refajo en la piel. Algunas de ellas conservan aún esas piezas únicas que tejieron y llevaron durante su época de pastoras.
Refajo confeccionado por María García Encina (El Berrueco)
Las cabreras, que no disponían de lana, a veces tejían "a medias" con la lana de una pastora que le cedía la lana. La cabrera a cambio, con esa lana hilaba para las dos y así podía hacerse su refajo y demás prendas y entregarle uno o varios ovillos a cambio a la pastora.
Refajo confeccionado por Julia Sanz Martín (El Berrueco)
Toquilla
Prenda de abrigo hecha con lana que tejían las pastoras, con la lana de sus ovejas y utilizaban para cubrirse los hombros en épocas de entretiempo.
En época de paridera del rebaño, algunas utilizaban esta prenda para cubrirse e ir al corral con un farol o candil a comprobar si había nacido un cordero.
Julia Sanz Mantín (El Berrueco)
Pañuelo
Un elemento que no podía faltar era el pañuelo, al que las pastoras daban varios usos. Principalmente lo usaban para cubrirse la cabeza e incluso la cara y protegerse así del sol y el calor en verano y del frío en invierno. En cada época del año se colocaba el pañuelo de una forma diferente.
Así, en verano el pañuelo se colocaba "a la pasiega", es decir atado hacia atrás y ajustado bien con un nudo bajo, dejando el cuello al aire.
En primavera e invierno se colocaba con el nudo hacia adelante, tapando así la cabeza, orejas y cuello.
Otro de los usos que le daban al pañuelo era para filtrar el agua que bebían de los manantiales, a los que llamaban "fuentes".
UTENSILIOS Y HERRAMIENTAS
Cesta de mimbre
Recipiente de mimbre que portaban algunas pastoras para salir al campo con los rebaños y llevar lo necesario para pasar el día.
En la cesta llevaban el almuerzo, consistente en un torrezno y un trozo de pan o un trozo de tortilla en el mejor de los casos. Lo llevaban metido en una "talega" o bolsa de tela. También llevaban otra bolsa de tela con la lana y el huso para hilar. Solían llevar también alguna prenda para coser o remendar, ya que gran parte del día mientras careaban y cuidaban el ganado lo pasaban cosiendo y confeccionando prendas de ropa como blusas, camisas, faldas, sujetadores o bragas. Colgado del asa de la cesta algunas llevaban una pequeña bolsita de tela con el hilo, las agujas, las tijeras, el dedal, botones y las herramientas necesarias para la costura.
Llevaban también en la cesta una navajita que utilizaban para múltiples usos.
Las cestas las confeccionaban algunos hombres del pueblo. Destacan en Cervera de Buitrago Bonifacio García y en El Berrueco Santiago García Encina.
Anastasia Sanz Martín Cesta confeccionada por Santiago García (El Berrueco)
En Cervera de Buitrago se hacían unas cestas alargadas que llevaban debajo del Zagalejo.
Cesta de mimbre confeccionada por Bonifacio García (Cervera de Buitrago)
HILADO TRADICIONAL DE LA LANA
Una de las actividades principales de las pastoras durante sus largas horas en el campo era el hilado de la lana. La lana que esquilaban de sus ovejas la vendían a laneros que venían de la provincia de Segovia y algún vellón se quedaban ellas para hilar y tejer prendas de ropa como medias de lana, toquillas, chaquetas, jerséis o refajos.
Hilaban con una rueca manual, en muchas ocasiones mientras iban caminando junto al rebaño.
La lana, una vez esquilada había que mantenerla tapada o metida en un saco, en un lugar fresco porque si no se secaba y se hilaba peor y de ahí iban cogiendo lo necesario para el día.
Rueca de mano
Herramienta que utilizaban las pastoras para el hilado de la lana y que llevaban al campo, junto con el huso. Se fabricaba manualmente a partir de una vara de madera larga y fina, con una parte abierta y abultada en un extremo, donde se colocaba el "copo" de lana, una vez escarmenada (estirada y separadas las fibras a mano). De ahí se iba estirando la fibra hasta convertirla en un fino hilo y se enredaba en el huso, que hacían girar para ir enrollándolo durante el proceso.
Serrada de la Fuente
Algunas utilizaban como rueca una simple vara de madera con un saliente para colocar la lana. Incluso a veces un simple palo que encontraban y que después tiraban una vez que terminaban de hilar ese día.
Para esta tarea las pastoras sujetaban la rueca en su cintura con la cinta del delantal y así podían ir caminando con el ganado mientras hilaban. Otras veces aprovechaban un hueco en una pared de piedra o en un árbol, para mantenerlo sujeto mientras hilaban.
Felisa García Nogal (Cervera de Buitrago)
En los pueblos del Valle Bajo del Lozoya, la lana se hilaba antes de lavarla, para no quitarle la grasa que contiene (lanolina), lo que hacía que se trabajase mejor.
Aquilina Gómez del Moral (El Berrueco)
Huso de hilar y huso de torcer
Herramienta que se usaba para el hilado de la lana, junto con la rueca. Formado por un palo fino de unos 20 o 30 cm con una hendidura en el extremo superior, llamado la "hueca", necesaria para enredar el hilo y en el extremo inferior tenía un trozo de madera plana redonda para hacer contrapeso, que llamaban la "rueda".
Huso de hilar
La hebra que se va sacando del copo de lana se va enredanto en el huso y se hace girar en el aire para ir enredando el hilo de lana y sacar el primero ovillo.
Juana Ramírez con el huso y la rueca
Después de hilar, se juntaban dos hebras ya hiladas y se usaba para ello el Huso de torcer que solía ser un poco más largo que el de hilar y a diferencia de este, podía tener un alambre en la parte inferior donde se engancha la hebra. Con las dos hebras juntas torcidas, ya tenían el ovillo y con él formaban una madeja a mano, que luego utilizaban para tejer y confeccionar las prendas de ropa.
Huso de torcer
Agujas de tejer
Otro de los elementos que solían llevar las pastoras en la cesta o en la bolsa de tela eran las agujas para tejer y confeccionar la ropa, una vez que tenían la madeja hecha. En ocasiones eran compradas o heredadas de sus madres.
Algunas también utilizaban varillas de paraguas o el raquis de las plumas de gallina, a modo de agujas de punto.
Agujas para tejer calcetines
Agujas de punto para tejer la ropa