La primera ermita de Torrevieja se bendijo el 13 de septiembre de 1789 como ayuda de parroquia de Torrelamata siendo obispo de la Diócesis, Don José Tormo, y bajo la invocación y tutela de la Purísima Concepción. Este fue el origen del patronazgo de la Purísima para nuestra ciudad. Muy pronto, en 1791, llegó la imagen tallada por Puchol en Valencia.
A principios del s. XIX se comenzó a construir un nuevo templo en su actual emplazamiento. En 1802 se construyó una torre no muy elevada pero que servía a los habitantes de la aldea para la vigilancia y evitar saqueos de la piratería. Por eso a esta iglesia la llamaban coloquialmente “La Torrecilla”.
Con ocasión del traslado de la administración general de las salinas desde La Mata a Torrevieja en 1803, el Obispo Cebrián y Valda trasladó también el curato, convirtiéndose D. Josef Peral en el primer párroco.
El 21 de marzo de 1829 hubo un gran terremoto que afectó a numerosas poblaciones de la Vega Baja incluida Torrevieja. Algunas de esas poblaciones se levantaron en nuevos emplazamientos y, todas, con un nuevo trazado (Larramendi).
Al que fuera aparejador y Maestro de Obras del Ayuntamiento desde 1840 (D. José Aguirre) se le debe en parte en ensanchamiento de nuestro actual templo parroquial. La iglesia estuvo en servicio hasta 1880, cuando fue derribada para empezar las obras de nuestro actual templo.
Las torres fueron levantadas en 1901 la de poniente, con reloj y sus campanas, y la torre de levante en 1907. El retablo antiguo del Altar Mayor, en torno a 1910, y en los años veinte, altares e imágenes iban ornamentando el interior del templo. Las verjas de los patios fueron inauguradas en 1924. El día 3 de marzo de 1936 la iglesia fue pasto de las llamas, y con ella, la imagen de la Purísima.
Concluida la guerra civil, a finales de1939, empieza de nuevo la reconstrucción del templo parroquial bajo la dirección del arquitecto Serrano Peral. La nueva imagen de la patrona, ahora del escultor valenciano José Mª Ponsoda, llega a Torrevieja por el mar a bordo del pesquero “Viceras” el 8 de diciembre de 1941.
En los años cincuenta, ya terminadas las obras del templo, se produce un afluir de donaciones en imágenes, altares y demás ornamentaciones. El 8 de diciembre de 1956 se inauguró, por segunda vez, en menos de treinta años, el camarín de la Virgen, así como el retablo del Altar mayor realizado por Félix Carcaño inspirado en el antiguo retablo. No obstante, las hornacinas con las imágenes de san José, san Joaquín y santa Ana se fueron incorporando durante 1957.
Fueron muchísimas las familias y personas que hicieron posible este templo que hoy contemplamos.
En 1966 tuvo lugar la coronación canónica de la imagen de nuestra patrona y en 1988 recibe el nombramiento de alcaldesa honorifica de Torrevieja.