Partido Acción Ciudadana (PAC) de Nicaragua
En 1988 un grupo de jóvenes de diversas tendencias políticas que cuestionamos el rumbo del país, en particular las limitaciones a las libertades democráticas, la insostenible economía, el nivel de corrupción y la necesidad de atender las urgentes necesidades de la población empobrecida por las políticas económicas y la guerra concluimos que era necesario organizar un movimiento político que promoviera la unidad de todos los sectores para que desde una perspectiva progresista impulsara transformaciones sociales. El movimiento que surgió de este esfuerzo recibió el nombre de Movimiento de Unidad Revolucionaria (MUR) y posteriormente, tras la apertura que hubo para que se Inscribieran los partidos y movimientos, el 11 de abril de 1989 obtuvo su personería jurídica y participó en el proceso electoral de 1990.
En ese entonces, elegimos al doctor Moisés Hassan Morales, ex dirigente y disidente del FSLN, para que corriera como candidato a presidente. Como MUR participamos en la casilla 10, con la fórmula encabezada por el doctor Moisés Hassan Morales como candidato presidencial. En esa oportunidad, el MUR quedó en un tercer lugar (en medio de una encarnizada polarización política) y alcanzó las representaciones ante la Asamblea Nacional de Moisés Hassan como diputado propietario y Francisco Samper como suplente.
Posteriormente, después de gestar un proceso unitario de diversas organizaciones democráticas y progresistas, participamos de la Alianza UNIDAD, donde llevamos como candidato a presidente de la República al jurista y filósofo, Alejandro Serrano Caldera en las elecciones de 1996, logrando un escaño en el parlamento nacional, lo que le permitió conservar su personería jurídica, a diferencia de otros partidos políticos que perdieron su personería por no obtener escaños en el parlamento, tal como lo mandataba la ley electoral.
Después de varios años de impasse al inicio de este nuevo siglo, se cancelaron las personerías jurídicas a la mayoría de partidos políticos a consecuencia del pacto político entre el PLC y FSLN. El 25 de febrero del 2003 se recobra nuestra personería jurídica, después de haber realizado las gestiones legales pertinentes ante la Corte Suprema de Justicia, fecha en la que también se le retornaron las personerías jurídicas a otros partidos.
Luego de una profunda reflexión y debate político en febrero del 2004, la Primera Asamblea Nacional del Partido, partiendo de principios ecologistas y de defensa del medio ambiente para salvar a la humanidad, fundamentado en el ejercicio ciudadano, refundamos el MUR en Partido Acción Ciudadana (PAC).
En el 2006, fuimos el partido legalmente constituido que en conjunto con el Movimiento Renovador Sandinista (MRS) conformamos la Alianza MRS. En esta ocasión nuestros candidatos a diputados no salieron electos a consecuencia de un “mini fraude” ejecutado por el FSLN. En febrero del 2010 realizamos nuestra III Asamblea Nacional (congreso) en la que realizamos pequeños cambios a los Estatutos, se replantearon los símbolos del Partido y se renovó el Comité Ejecutivo Nacional.
En el 2011 fuimos nuevamente el partido legalmente constituido que en conjunto con el Partido Liberal Independiente conformamos la Alianza PLI, que formó parte de la alianza electoral legal denominada Unidad Nicaragüense por la Esperanza (UNE), integrada por varios movimientos políticos y organizaciones de la sociedad civil. Esta alianza llevó como candidato a Fabio Gadea Mantilla.
En abril de 2014 realizamos nuestra IV Asamblea Nacional eligiendo un nuevo Comité Ejecutivo Nacional. Con los objetivos de crecer, e incluir jóvenes en posiciones decisorias, esa Asamblea eligió al CEN a seis personas que tenían entre un mes y un año de haberse incorporado al PAC. Tres de ellos eran jóvenes de alrededor de 25 años, procedentes del Movimiento Intergeneracional Progresista, a quienes puso a cargo de las Secretarías de Organización, Finanzas, y Juventud; los otros tres procedían de un aliado táctico, un grupo liberal que obtuvo la Vicepresidencia, la Secretaría del Medio Ambiente y la Vocalía.
No obstante, algunos cabecillas de estos jóvenes y el sector liberal tenían la intención de apoderarse del partido y en mayo de ese año se develó un plan para socavar las instancias del Partido. No queda más que considerar que era un favor que se le estaba haciendo al régimen Ortega, a quien nuestra Asamblea General había declarado como dictador. Este grupo procedió a montar una ficticia Asamblea del PAC y a introducir la querella ante el Consejo Supremo Electoral, quien ni corto ni perezoso procedió a declarar una “litis” y que la personería jurídica quedaría suspendida hasta que se “resuelva el conflicto interno”.
Pese a los constantes reclamos que seguidamente se hizo al CSE, éste nunca respondió, guardando un profundo silencio administrativo. Acercándose las “elecciones” del 2016, los conspiradores y su patrocinador en jefe, seguramente preocupados por no disponer de un vehículo propio para negociar candidaturas, introdujeron, el 6/6/16, un recurso de amparo ante la Sala Constitucional de la CSJ, demandando que el CSE se pronunciara –a su favor, se supone– acerca de la “litis” existente en el PAC”. La CSJ declaró inválidos los reclamos de ambas partes y lo devolvió al CSE. Este órgano en la práctica dejó en el limbo jurídico al PAC, al grado que sin declarar formalmente la eliminación de su personería, en la práctica la dejó en suspenso permanente.. Después de los acontecimientos de abril 2018 se produjo un acercamiento entre las partes involucradas en el conflicto. Como resultado del mismo se acordó informar al CSE que habíamos resuelto solventar lo que ese organismo había denominado “Litis” mediante una Asamblea Nacional en la que participarían ambas partes. Sin embargo, el CSE continuó manteniendo silencio, hasta la fecha.
A raíz de abril, con nuestras bases participamos activamente en las protestas al igual que el resto de la población. Pero ante la conformación por parte del régimen y de la Iglesia Católica de un equipo negociador para encontrarle una salida al régimen, planteamos que no se podía negociar con asesinos, una abierta crítica al llamado Diálogo Nacional. En octubre de 2018 pasamos a formar parte de la Unidad Nacional Azul y Blanco (UNAB) y posteriormente integramos el Espacio de Diálogo y confluencia de actores nicaragüenses en la búsqueda de un proyecto de nación que diera al traste con el régimen Ortega-Murillo, al tiempo que mantuvimos relaciones con otras organizaciones en la búsqueda de la ansiada unidad . También participamos en el grupo de trabajo que promovió el Plan de Unidad para la Liberación de Nicaragua junto con otras diez organizaciones más. También fuimos parte de la Mesa de Concertación Democrática (MCD) y finalmente nos integramos en la Gran Confederación Opositora Nicaragüense (GCON). Asimismo, participamos en el grupo de trabajo con siete organizaciones más que hemos llamado Unidos Somos Nicaragua (además del PAC, con agrupaciones como AMIFANIC, CUNROD, LDN, MANI, MSN y RIM) para promover a nivel general la estrategia para el derrocamiento de la dictadura Ortega-Murillo e impulsar la organización tanto en el exterior como en el interior.
Actualmente los principales líderes del PAC se encuentran en el exilio y a su Presidente le ha sido arrebatada su nacionalidad y confiscado sus bienes personales: vivienda, vehículos, utensilios y demás. Además le han cancelado su pensión que se había ganado con muchos años de trabajo en el sector educativo.
Esta breve síntesis de la historia del Partido Acción Ciudadana (PAC) y su participación electoral desde 1990 dan cuenta de una trayectoria firme y consecuente, de búsqueda de la unidad y de construir el nuevo partido que demanda la sociedad nicaragüense. El Partido Acción Ciudadana (PAC) llama a toda la población a integrarse a nuestras filas y luchar por una Nicaragua libre, próspera y vigorosa.