Con la restauración de la monarquía en la figura de Alfonso XII en 1875, se reinstauró el Real Cuerpo de Alabarderos para el servicio interior de palacio y se creó el Escuadrón de Coraceros de Escolta para proteger al monarca en sus salidas.
Durante el reinado de Alfonso XIII (1902–1931), la Guardia Real mantuvo su estructura tradicional, compuesta por el Real Cuerpo de Alabarderos y el Escuadrón de Escolta Real. Esta última unidad, creada en 1875 por Alfonso XII, fue renombrada como "Escuadrón Real" en 1919, reflejando una modernización en su denominación.
El Escuadrón Real desempeñó un papel destacado en eventos oficiales y ceremoniales, así como en la protección del monarca y su familia. Un ejemplo notable de su actuación fue durante el atentado del 31 de mayo de 1906, cuando el anarquista Mateo Morral lanzó una bomba contra la comitiva nupcial de Alfonso XIII y Victoria Eugenia. A pesar de las bajas sufridas, la escolta demostró valor y disciplina, protegiendo eficazmente a los recién casados.
En cuanto a la composición del Escuadrón Real, se caracterizaba por la presencia de oficiales de origen noble, lo que reflejaba la tradición de vincular la nobleza al servicio directo del monarca. Entre sus miembros destacados se encontraba el infante don Fernando de Baviera, quien ostentó el rango de teniente coronel en la unidad.
Trompeta y capitán del Escuadrón de Escolta Real 1904, por Ferrer Dalmau
El Real Cuerpo de Alabarderos, por su parte, continuó con su función ceremonial y de seguridad en el interior del Palacio Real. En 1913, Alfonso XIII autorizó la eliminación de la obligatoriedad de portar perilla y "mosca", elementos tradicionales del uniforme, atendiendo a las peticiones de los soldados que consideraban estas características objeto de burla.
Ambas unidades fueron disueltas el 14 de abril de 1931, tras la proclamación de la Segunda República, marcando el fin de una era en la historia de la Guardia Real española.
La Revolución de 1868, conocida como la Gloriosa, marcó un punto de inflexión en la historia de la Guardia Real española. Tras el derrocamiento de Isabel II, se suprimió por primera vez el histórico Cuerpo de Reales Guardias Alabarderos, fundado en 1504 por Fernando el Católico para la protección personal del monarca .
Con la llegada al trono de Amadeo I de Saboya en 1871 se estableció una nueva guardia real adaptada a los ideales del Sexenio Democrático. Esta unidad estaba compuesta por una compañía de 120 infantes y un escuadrón de caballería de 70 jinetes, cuya indumentaria —levita encarnada y calzón blanco— resultaba inusual para las costumbres españolas . Su principal misión era custodiar al monarca en palacio y durante sus desplazamientos, aunque Amadeo I, conocido por su carácter reservado, prefería prescindir de escoltas y pasear solo o en compañía de algún amigo .
El reinado de Amadeo I fue breve y estuvo marcado por la inestabilidad política, lo que culminó en su abdicación en 1873 y la proclamación de la Primera República Española .