Queridos supervisores, directivos y preceptores:
Quiero contarles que firmamos las resoluciones que modifican el reglamento escolar y los regímenes académicos del nivel secundario, actualizando el marco normativo de presentismo vigente a partir del ciclo lectivo 2026.
Esta decisión se enmarca en una preocupación compartida: el alto nivel de ausentismo que hoy registra la secundaria en la Ciudad y su impacto directo en los aprendizajes y en las trayectorias escolares de los estudiantes. En 2025, la tasa de ausentismo en secundaria alcanzó el 19,6%, lo que equivale, en promedio, a 27 inasistencias sobre el total de días efectivos de clase. Sabemos, tanto por la evidencia disponible como por lo que ustedes experimentan día a día, que el ausentismo afecta el aprendizaje, debilita el vínculo con la escuela y aumenta el riesgo de abandono.
A partir de 2026, se reduce el límite anual de 25 faltas totales a 20 faltas injustificadas y un umbral claro de 5 faltas injustificadas por bimestre, lo que facilita el seguimiento temprano y la intervención oportuna desde las escuelas. Al mismo tiempo, se establecen consecuencias sobre la acreditación, con el objetivo de que los estudiantes recuperen el tiempo de aprendizaje y puedan fortalecer los contenidos abordados en su ausencia.
Quiero destacar que esta actualización no desconoce la complejidad del ausentismo, que es un fenómeno multicausal. Por el contrario, busca dar a las escuelas un marco más claro para intervenir a tiempo, y aportar estrategias para cuidar las trayectorias y sostener el vínculo de los estudiantes con la escuela.
Se necesita de las escuelas un seguimiento personalizado desde las primeras inasistencias, con instancias de comunicación con las familias y acompañamiento sostenido por parte de los equipos escolares y del Ministerio. Con esta nueva normativa, buscamos que los estudiantes cumplan con el requisito indispensable de estar presentes para lograr su máximo potencial.
Vamos a estar cerca de ustedes para acompañar estos nuevos cambios compartiendo documentos, generando instancias de trabajo y atendiendo las particularidades de cada modalidad y de cada comunidad educativa.
Les agradezco el compromiso cotidiano con el que sostienen la tarea escolar. Confío en que, con reglas claras y un trabajo articulado, vamos a poder mejorar la asistencia y, sobre todo, el aprendizaje de nuestros estudiantes.