Desde una perspectiva Antiespecista no Atropocentrista, abogo por el respeto y consideración de los animales no humanos como seres con valor en sí mismos, como sujetos políticos con derechos, reconociendo su agencia como parte de las comunidades.
Creo en un convivir con los perros desde el respeto por ellos como especie, desde la validación de ellos como individuos, con sus necesidades y motivaciones propias, y desde el verlos no como un algo sino como un alguien.
Mi práctica busca considerar y cuestionar las condiciones sociales, culturales y económicas que generan malestar. Creo en una psicoterapia en base a la acción social, el empoderamiento; y la equidad.
Trabajo desde el reconocimiento, la validación y el respeto hacia las identidades y experiencias de las personas de disidencias sexo-genéricas, considerando las implicancias del carácter históricamente oprimido, marginalizado y discriminado de estas identidades.
Reconozco cómo las estructuras y construcciones socioculturales, como el sistema patriarcal y los madatos sociales en torno al género afectan nuestra identidad, experiencias, emociones, y relaciones interpersonales.
Este es un espacio que reconoce, valida y respeta las diversas formas en que funcionan los cerebros, y en donde las personas neurodivergentes pueden sentirse seguras para expresar su manera particular de ser y pensar, sin miedo a ser juzgadas o forzadas a encajar en estándares normativos.
Los roles de género, la hetero y cisnormatividad, la clase, el especismo y el antropocentrismo, el capacitismo, la raza, la orientación sexual…
¿Cómo impactan en la forma en que me percibo a mí misma/o y en mi forma de relacionarme con otros/as?
¿Cómo influyen en mi rol como ma-padre/cuidador/a/tutor/a y estilo de crianza/acompañamiento?