Este servicio de acompañamiento individual tiene por objetivo promover el bienestar integral de la parte humana de la familia multiespecie, considerando los desafíos, experiencias y emociones asociados al cuidado y a la convivencia.
El rol de cuidador/a es difícil de sostener cuando excede tus herramientas, cuando te sientes inadecuada/o, o cuando no tienes una red de apoyo, lo cual afecta tanto tu bienestar como el de tu perro. En las/los tutoras/es puede conllevar frustración, estrés, burnout, sentimiento de soledad, inseguridad, culpa, entre otros.
La idea de este espacio es ayudarte a reconocer, comprender y validar tus emociones; desarrollar estrategias de regulación emocional y manejo de límites; comprender cómo tu historia personal afecta el vínculo; trabajar el estrés o ansiedad en tu rol de cuidador/a; desarrollar estrategias de autocuidado; y reducir el aislamiento social.
Algunos ejemplos de temáticas que podemos revisar:
Gestión emocional en la convivencia con un perro que tiene dificultades
Expectativas en torno a tu perro y la convivencia
Límites en la convivencia: ¿cómo poner límites? ¿por qué me cuesta poner límites? etc.
Sobreprotección o dificultades con apoyar la libertad y autonomía de tu perro
Conflictos familiares a propósito de la convivencia o formas de acompañar (diferencias con familiares/parejas, juicios sociales, etc.)
Adopción o reubicación de un animal
Duelo por enfermedad, muerte o pérdida de un animal
Como psicóloga clínica, también trabajo en temáticas que no se relacionan directamente con la convivencia con un perro, como pueden ser:
Ma/parentalidad
Traumas
Conflictos interpersonales
Ansiedad
Depresión
Duelo y pérdida
Autoestima, autoconocimiento y desarrollo personal
Crisis existenciales o adaptativas
Violencia y maltrato
Estrés
Lo que distingue esta psicoterapia de otras es que, dentro de lo que se aborde en el proceso, vamos a considerar la convivencia y el vínculo con tu perro como una variable válida y significativa, así como otros contextos y vínculos presentes en tu vida, entendiendo que un perro es un otro con el que te relacionas, por lo tanto, en esa relación se ponen en juego elementos similares a los que aparecen en otras relaciones. En definitiva, no nos vamos a enfocar necesariamente en eso, pero sí lo vamos a tomar en consideración en lo que abordemos durante el proceso.